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Opinión
Ocho tendencias que afectarán América Latina en 2014
Por: | 24 Febrero 2014, 5:14 PM Recursos: Enviar / Imprimir /

América Latina esta expuesta a olas de transformaciones y redireccionamiento importantes en 2014. Cambios que en gran parte vienen dados por las tendencias generadas fuera de la región y que no son controlables por los poderes públicos regionales.

A pesar el impresionante desarrollo de muchos países latinoamericanos, todavía la región depende fundamentalmente de exportaciones de materias primas y esta muy interconectada con fenómenos que se producen muchas veces fuera de su espacio vital. En 2014 veremos con mayor o menor posibilidad de materialización, la influencia de acontecimientos y evoluciones nuevas.

La caída de los precios de las materias primas. Por una parte en los próximos 12-24 meses los Estados Unidos comenzarán a exportar masivamente petróleo y gas de esquisto, lo que ejercerá una presión a la baja a los precios globales de ambos hidrocarburos. Igualmente, se espera mas producción en el Medio Oriente, proveniente de Iraq y otros países del Golfo Pérsico, además que el levantamiento de las sanciones a Irán, por el acuerdo nuclear, también incorporará mas oferta al mercado petrolero y gasífero internacional. Las proyecciones de los expertos hablan de una baja de 10-15 dólares de los precios del petróleo y una presión relativa similar al gas.

Por otra parte, los precios del oro, empujados por la política monetaria del FED americano y los temores de los inversores, le hacen perder terreno como activo de refugio. Sin embargo, otros fenómenos, como la próxima crisis de la deuda china pueden mantener precios altos del oro.

La crisis china de la deuda es otro factor a esperar en 2014. Los bancos chinos han prestado descontroladamente a la industria de la construcción y a los municipios en China a bajísimas tasas de interés. Según analistas internacionales, la deuda de los municipios chinos con los bancos –públicos y privados- supera los US$ 3 billones (trillones en inglés/ 3 elevado a 12 ceros). Con la reducción del crecimiento económico en China, que no superará el 6% en 2014 y la política gubernamental desde 2012 de estimular mas el consumo interno que el ahorro, pueden ser los detonantes de una crisis bancaria de grandes dimensiones que afecte la economía global. El gobierno chino ha disminuido el incentivo fiscal lo que hace aún más probable la implosión de algunos bancos.

Disminución gradual de la expansión monetaria de la Reserva Federal. Uno de los componentes centrales de la respuesta de los Estados Unidos a la crisis financiera y económica que estalló en septiembre de 2008 con el colapso del banco de inversión Lehman Brother’s, ha sido el masivo estimulo tanto del gobierno federal como del banco central (FED) a la demanda, a diferencia de los países europeos que han centrado sus políticas en constreñimientos fiscales crecientes y disminución de la demanda. El Banco Central de los Estados Unidos (Federal Reserve Bank) ha estado comprando bonos privados y públicos a un ritmo de unos 85,000 millones de dólares al años, un billón 20 mil millones anuales. En los cinco años contados a partir de septiembre de 2008 el FED ha emitido más de 6 billones de dólares para estimular la economía americana. Esto ha permitido un período de bajísimas tasas de interés a nivel internacional comenzando con los EE.UU, altos precios de las materias primas –combinado con la alta demanda china en el mismo período- y apreciación de las monedas ligadas extranjeras o depreciación del dólar. Esta política ha iniciado su desmonte por la nueva Presidente de la Reserva, Janet Yellen. De hecho, las compras mensuales de la FED fueron bajadas a 75,000 millones con perspectiva de seguir bajando. Esto ha afectado las monedas internacionales y en particular en América Latina, verificándose devaluaciones de casi todas la monedas de la región.

La reforma energética en México podrá ayudar a mejorar una economía estancada. México es la segunda economía de América Latina, solo por detrás de Brasil. La economía mexicana, si bien bastante diversificada e industrializada, basa el 80% de sus exportaciones e ingresos fiscales en la industria petrolera. Desde que Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolera en 1938 y se formó Petróleos Mexicanos (PEMEX), ningún gobierno ha intentado abrir PEMEX al capital extranjero o privado. Desde el gobierno de Vicente Fox, en 2000-2006, se ha intentado por distintos medios convencer a las instituciones y a la sociedad mexicana de abrir PEMEX al capital extranjero o la industria del petróleo y la energía a la inversión extranjera. Ni Fox ni Felipe Calderón (2006-2012), ambos del Partido de Acción Nacional (PAN), pudieron convencer a las otras fuerzas políticas, el PRI y el PRD, de aprobar la reforma energética. Con el regreso del PRI al poder con Enrique Peña Nieto, se firmó un pacto por la gobernabilidad que incluía un acuerdo para reformar la industria energética. Recientemente el PRD rompió dicho acuerdo por no compartir los criterios del gobierno para recibir inversión privada y extranjera en PEMEX. Pero si Peña Nieto logra un acuerdo lo suficientemente amplio para abrir la industria del petróleo y la energía, esto significará un influjo adicional de inversión extranjera estimada por algunos economistas entre 15,000 a 20,000 millones de dólares de inversión adicional, lo que duplicará la inversión extranjera. Este cambió podría dar un impulso importante a una economía y un país cada vez mas deslucidos y hundidos en una fuerte crisis y ser un factor importante para toda la región de América Latina.

¿Volverá una fiebre de libre comercio a América Latina? Ciertos analistas coinciden que el 2014 puede ser un año de giro en los acuerdos de libre comercio. Aunque nadie se propone revivir la Ronda Doha de negociaciones comerciales multilaterales, en el marco de la OMC, que sería la mejor respuesta global a un acuerdo justo de comercio, en América Latina hay una fuerte tendencia en Mercosur –el mayor bloque comercial de la región- a concluir este año un acuerdo comercial con la Unión Europa, que pretende liberalizar hasta el 90% del comercio. Esto daría una ventaja enorme a Europa antes sus competidores asiáticos y norteamericanos en el bloque comercial del sur. Igualmente, la recientemente constituida Alianza del Pacifico (agosto de 2013) entre México, Colombia, Perú y Chile está en vías de constituir el segundo bloque comercial regional de mayor magnitud. Varios países de Centroamérica, en particular Costa Rica está en vías de convertirse también en miembro pleno de la Alianza, de la cual República Dominicana fue aceptada como observadora en la reunión constitutiva, junto a Panamá. ¿Regresará por la puerta trasera de la Alianza del Pacifico, en este 2014, una versión alicaída de la difunta Área de Libre Comercio de Las Américas (ALCA)?

Una negociación exitosa entre el gobierno y las FARC puede relanzar un segundo boom de inversiones en Colombia. En agosto de 2012 el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció, para sorpresa del mundo, el inicio de negociaciones de paz con el grupo guerrillero más antiguo de América Latina, la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Por más de medio siglo las FARC, herederas de las luchas de campesinos liberales y comunistas de los años 1950 después del Bogotazo, resultado del asesinato del líder popular liberal de izquierda Jorge Eliécer Gaitán. Las FARC han pasado por varias etapas, desde grupo guerrillero de campesinos liberales, brazo armado del Partido Comunista, guerrillas autónomas del PC, intento de pacificación fracasado mediante la creación de la Unión Patriótica en 1985 – siendo asesinados sistemáticamente más de 7,000 militantes de la UP y cuatro candidatos presidenciales-, tácticas terroristas de secuestro, guerrilla exclusivamente rural, hasta la etapa actual de debilitamiento militar y negociación con el gobierno conservador de Santos.

Es muy probable que Santos obtenga su reelección y que avance en los cinco (5) acordados con las FARC en las negociaciones que se llevan a cabo en La Habana con la mediación del gobierno cubano. Ya han sido acordados dos de los cinco temas y es probable que después de las elecciones de mayo se llegue a un acuerdo global y desarme, y que las FARC pasen a ser de nuevo la UP que ha sido recién reconocida de nuevo como partido político en 2013. Si Colombia logra un acuerdo con las FARC, que es apoyado por la mayoría del pueblo colombiano, esto permitirá un relanzamiento del crecimiento económico y el potencial que tiene la economía colombiana. Los otros grupos insurrectos, como ELN y algunos grupos paramilitares no tendrán otro camino que la pacificación y la lucha política electoral. Para Colombia será un gran triunfo, y para el desarrollo de Colombia y los países colindantes también. Esta evolución es fundamental para América Latina en 2014.

Inestabilidad creciente en Venezuela. Ya se ha visto la crispación y la tensión que se vive en Venezuela entre la oposición y el gobierno de Maduro, heredero del gobierno del Comandante Hugo Chávez. La situación económica y los desabastecimientos han hecho montar las tensiones. Con una inflación superior al 50%, es la economía de América Latina con la más alta inflación. La producción petrolera ha bajado por debajo de los 2.5 millones de barriles diarios de petróleo, de los cuales 700.000 se dedican al consumo interno a precios casi regalados. Otros 150.000 barriles son colocados a través de Petrocaribe lo que ha disparado, entre otras razones, el déficit fiscal de Venezuela por encima del 15% del PIB.

La inestabilidad política y social, y los intentos de desestabilización de ambos bandos, crean una ambiente crispado al extremo que puede desembocar en confrontaciones civiles o en una implosión de las instituciones. Venezuela está en un delicado estado social, económico y político, y todos sus vecinos somos los más afectados aparte del pueblo venezolano. El 2014 traerá vientos de inestabilidad en Venezuela que afectarán a toda la región.

Aumento de la crisis social y las protestas en América del Sur. Los movimientos de protesta en muchos países de América del Sur pueden incrementarse luego de haber conocido la región un largo de expansión económica basada en los precios de las materias primas. Los gastos de los gobiernos en casi todo el subcontinente han crecido a cifras de dos dígitos, lo que ha permitido cierto avance de las clases medias y de sectores populares. Un número record de población ha salido de la pobreza y se han incorporado a las clases medias emergentes en la región. Pero la incapacidad de los estados de satisfacer los reclamos de estos grupos sociales, a pesar de políticas redistributivas marcadas y la reducción de la pobreza, ha traído como consecuencia amplios movimientos de clases medias insatisfechas en Brasil, en Argentina, en Chile, en Bolivia, en Perú y Venezuela. Según algunos comentaristas un poco de más protesta social puede ser bueno para fortalecer las democracias en América del Sur. Las grandes protestas de Brasil de mediados de 2013 impulsó al gobierno de Dilma Roussef a más acción. En cuestión de semanas o días los aumentos de precios de los pasajes de los autobuses fue revocado, leyes más duras anti-corrupción fueron aprobadas y nuevos fondos presupuestarios –como las nuevas ganancias del petróleo- fueron meticulosamente dedicados a la educación, la salud y los servicios públicos urbanos. De igual manera en Chile las protestas contra la educación elitista trajo de regreso al gobierno socialista de Michelle Bachelet en 2013. Esta evolución, con mayores o menores énfasis pueden condicionar las acciones de los gobiernos de la región en 2014.