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República Dominicana recupera sus Zonas Verdes y Parques Ecológicos

Durante las gestiones de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), más de 100 millones de metros cuadrados de áreas naturales han sido rescatadas. Algunos parques o áreas ya estaban protegidos bajo el amparo legal y sólo fue necesario recuperarlos; otros simplemente fueron declarados ecológicamente valiosos y puestos bajo custodia.

Estas acciones a favor de la preservación de los ecosistemas naturales han implicado un aumento de 25 por ciento de los espacios protegidos de este lado de la isla. Esto incluye, por supuesto, el involucramiento de un buen grupo de dominicanos y dominicanas que han trabajado en la elaboración y gestión de los planes de manejo, y otros que se han puesto al servicio de su protección y cuidado.

Entre las muchas acciones importantes de rescate de las áreas protegidas impulsadas por Medio Ambiente, se destaca el Cinturón Verde de Santo Domingo. Esta zona había sido declarada bajo protección por el ex presidente doctor Joaquín Balaguer, con el Decreto No. 183-93.

Los objetivos fueron brindarle una adecuada protección a los ríos, arroyos y las múltiples fuentes de agua existentes en el entorno citadino y todo el ámbito territorial del Gran Santo Domingo. Además contener el crecimiento horizontal de la capital dominicana, definiendo el Centro de la Periferia a través de una transición suave o que no implicara una ruptura violenta entre lo urbano y lo suburbano. Y, por último, resguardar espacios que funcionen como pulmones verdes o reservas ecológicas para sanear el ambiente, satisfacer la demanda de áreas recreativas y garantizar otros servicios públicos que demanda toda ciudad en crecimiento.

Esta buena medida ponía bajo protección un inmenso patrimonio verde, que cubría una superficie aproximada de 154 kilómetros cuadrados. Pero al no pasar de lo dicho a las acciones, fue languideciendo y mermando.

El ingeniero José Enríque Báez, director de Áreas Protegidas, destaca que durante la primera administración del presidente Leonel Fernández y la gestión de Jaime David Fernández Mirabal en Medio Ambiente, fueron recuperados espacios naturales como el Cinturón Verde de Santo Domingo y muchos otros en todo el territorio nacional.

“El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, desde la Dirección Nacional de área Protegida, asume las responsabilidades legales y el carácter institucional para atender, preservar y desarrollar el uso sostenible y armónico de estos recursos con los seres humanos, con las comunidades del entorno y con toda la población del país y del mundo que quiera y desee usarlo como lugar de esparcimiento, de deleite, de paisaje de disfrute del ambiente”.

Zonas rescatadas

Báez explica el gran compromiso que ha asumido el equipo al que pertenece de velar por estos recursos para garantizar la integridad de estos espacios. Hace el recuento de los lugares que fueron rescatados de manos de invasores o donde había vertederos, y la lista pasa de 40.

En Haina fueron rescatados el Parque Ecológico de Nigua, Parque Ecológico Paraíso de Dios, Parque Mirador del Oeste (Engombe) y el Parque Ecológico Laguna Aurelio. En San Cristóbal continua el recuento con el Parque Ecológico Los Bambús, y otro parque en Las Caobas.

En Santo Domingo Este fueron rescatados los parques ecológicos Charles de Gaulle, de San Isidro, Los Tres Brazos, “Manantial Ojo de las Américas”, Laguna La Balsa, Parque Ecológico Lagunas Villas de San Luis, y el Parque San Luis.

La lista continúa por mucho con los parques ecológicos de La Romana, en La Romana; Isla La Esperanza y Las Malvinas, en Villa Mella, y el Parque Ecológico de Las Investigaciones en el Sector Pantoja, en Palmarejo.

También el Parque Ecológico Laguna de Campo y el Parque Ecológico Boca de Yuma, en Provincia La Altagracia; Parque Ecológico Manantial “Ojo de Las Américas”, en Santo Domingo Este; Parque Ecológico Laguna Prieta, en Santiago; Parque Ecológico del Café “La Cumbre”, en la Sección La Cumbre ubicado entre las Provincias Santiago y Puerto Plata.

En el Parque Nacional Humedales del Ozama fueron rescatados los parques ecológicos Laguna Manatí, Laguna Yuna y Río Caño Tiburón.

Además, el Parque Ecológico Los Alcarrizos; el Parque Ecológico Laguna Azul y Laguna Salada, en el Parque Manantiales del Cachón de la Rubia; Parque Ecológico Riberas del Jaya, en San Francisco de Macorís, y Parque Ecológico Pedro Mir, en San Pedro de Macorís.

Cuenta Báez que algunas de esas zonas estaban protegidas por la ley, pero se encontraban abandonadas. Humedales de Ozama, por ejemplo, estaba decretado desde el 2002 y ahí sólo había conucos de batata, yuquita, maíz, había vacas. “Jaime David comenzó inmediatamente a desalojar gente, a romper alambres y a tirar todo abajo. En Villa Mella estaban contentos porque integró a las comunidades y puso a trabajar a 120 cabezas de familia en las labores de restauración del parque. Hoy es un paraíso, hay que irlo a ver”.

Más allá de la ley

Muchas de estas áreas mencionadas más arriba no fueron incluidas en el Decreto 571-09, creado con el con el objetivo de garantizar la conservación del patrimonio natural y cultural del país, así como la estabilidad de su sistema ecológico, protección de las cuencas hidrográficas, la producción de agua, la prevención de desastres naturales y moderación del cambio climático.

En esa pieza legal quedaron bajo protección 37 nuevas áreas naturales, incluyendo parques y monumentos naturales, reservas biológicas y científicas, santuarios marinos, refugios de vida silvestre, como partes integrantes del patrimonio natural de los dominicanos.

Su presentación formal fue encabezada por el entonces presidente Leonel Fernández en el marco de la apertura del parque Aniana Vargas, la unidad que más riquezas naturales y originales aporta al Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas de la República Dominicana.

Báez explica que luego de este decreto, Medio Ambiente continuó con la incansable labor de rescate alcanzando otros lugares que por su caracterización biológica en algunos casos no pueden llamarse áreas protegidas. En la lista amplia, donde además hay parques ecológicos o áreas verdes rescatadas, esperan por una pieza jurídica que le de carácter legal al trabajo de salvaguarda que se realiza.

“Necesitamos donde ir a respirar aire puro. La función de estas áreas verdes es de amortiguamiento de vientos, contaminación, gases, averías de aguas, de ríos, de fuentes acuíferas. Trabajamos para que en 50 años sea habitable esta ciudad”, dice Báez.

Existen muchísimos espacios estatales, públicos, municipales que, una vez culminada la etapa de desarrollo para la que fueron creados, son abandonados. Entonces se pueden rescatar y convertir en áreas de esparcimiento.

Un buen ejemplo de esto fue la creación del Parque Ecológico Pedro Mir en San Pedro de Macorís. “Eso era una especie de cloaca, era una planta de rendimiento de INAPA abandonada. Lo que se hizo fue rellenar un gran hueco que había y luego se realizó un trabajo de paisajismo. También tiene juegos infantiles. Es un parque urbano rescatado”, comenta.

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