Opinión

Danilo y los corruptos

Puedo estar equivocado, pero me parece que la efectividad de la lucha contra el fenómeno de la corrupción administrativa en nuestro país se hace tan y tan difícil ser creíble y aceptada por la ciudadanía producto de los pocos corruptos y corruptores que han sido condenado desde el fin del gobierno democrático, ético y transparente de Juan Bosch hasta nuestros días.

La realidad es que no todos los altos, medianos y bajos funcionarios públicos a quienes se les han otorgado la responsabilidad de convertirse en custodias y buenos administradores de los bienes del Estado han sabido cumplir con dichas funciones.

De ahí la percepción de los distintos estamentos de la sociedad de que en nuestro país existe, cuando no es cierto, un sistema corrupto que campea a todo lo largo y ancho de nuestro territorio. Y, más aún, que las principales fuerzas políticas dominicanas (PLD, PRD, PRSC, PRM) están conformadas por estructuras mafiosas y corruptas.

No podemos negar que en todas las organizaciones políticas existen dominicanos y dominicanas que se respetan, aunque se reconoce que están en minorías. Sería honesto admitir que, posiblemente, los jefes de la administración pública que hemos tenido se hayan equivocado en algunos nombramientos con funcionarios inmerecedores de ocupar tan comprometedora función; o quizás de mantener a otros donde no deberían estar.

Pero todos coincidimos en un punto: abogamos porque la corrupción sea eliminada, de una vez y para siempre, de las instituciones públicas; que los corruptos paguen por sus bochornosos e irrepudiables actos y vayan a cumplir sus condenas en la cárcel; y que no haya más encubrimiento e impunidad.

Y porque quien escribe conoce a Danilo Medina, continúo apostando que en su gobierno no se relajará con la memoria ética y transparente de su maestro Juan Bosch. El tiempo hablará.

últimas Noticias

Otras Noticias