Opinión

El riesgo cambiario y sus consecuencias

Como variable macroeconómica el riesgo cambiario, hace referencia a un evento que implica el que un agente económico invierta parte de sus activos en una moneda, o instrumento financiero, denominado en moneda diferente de la cual utiliza este agente como base para sus operaciones frecuente. Es bueno precisar que tal situación se produce en el marco de la existencia de un régimen cambiario flotante, sin intervención del banco central, donde este solo se preocupa por la oferta monetaria.

En el contexto de un esquema de fluctuaciones entre los tipos de cambio que relacionan a dos monedas, digamos dólar-euro o peso-dólar, para citar una relación cambiaria, las variaciones en el valor de una moneda denominada en términos de otra constituyen variaciones en el tipo cambiario que afectan a la riqueza total del agente económico que mantiene posiciones denominadas en moneda extranjera. Estas variaciones dan lugar a un cierto factor de riesgo que se incrementa de acuerdo con la volatilidad que hay en el precio de estas monedas.

En tal sentido, el tipo cambiario al ser un precio relativo, se ve afectado por el valor de cualquiera de los dos precios de las monedas y los determinantes de estas, por lo cual evaluar el riesgo de cambio es una labor que implica conocer los componentes que determinan el valor de la moneda en términos de otra. Por tal razón coexisten dos corrientes principales para evaluar este precio y que toman en cuenta dos factores distintos para evaluar las paridades monetarias.

En efecto, una de estas toma en cuenta el mercado monetario como principal determinante del precio relativo, y basa gran parte de su análisis en el comportamiento de la tasa de interés de los instrumentos financieros similares y comparables disponibles en ambas monedas. Otra vía para analizar el comportamiento cambiario es aquella que toma en cuenta el mercado de bienes y servicios, y compara precios de bienes similares o tasas de inflación para evaluar el poder de compra de una y otra moneda.

Para las finanzas internacionales, y la comunidad financiera internacional, se toma en cuenta las fluctuaciones de la paridad cambiaria para determinar decisiones de inversión en instrumentos denominados en moneda extranjera, que rendirán. En adición, además de su tasa nominal de retorno, un monto derivado de la fluctuación cambiaria y de las respectivas inflaciones para calcular tasas de retorno reales, donde además del riesgo inherente del instrumento financiero, se toma en cuenta el riesgo cambiario que representa la inversión en una moneda extranjera.

Es importante observar que los riesgos cambiarios se generan en el mercado de divisas que es el canal a través del cual se intercambian las monedas de los diferentes países. La interacción de los participantes que intervienen en este mercado demandando y ofreciendo las diferentes monedas determina el tipo de cambio, razón por el cual este se convierte en el más grande y el de mayor liquidez de todos los mercados del mundo donde se transan un volumen de negocio diario que se estima en alrededor del $3Ω trillones al día, lo que explica la importancia y evolución del mercado el cual se expresa en que este supera el valor global de las exportaciones mundiales.

El riesgo cambiario surge, por tanto, del hecho de que los tipos de cambio pueden variar a lo largo del tiempo y, en consecuencia, siempre que se realice una transacción en moneda extranjera y exista un período de espera en el cobro o en el pago y, dado que el tipo de cambio que exista en el futuro puede ser distinto al actual, puede ocurrir que surjan pérdidas, o ganancias, que no estén relacionadas con el negocio normal. Es precisamente esta posibilidad de que se produzcan pérdidas, como consecuencia de la variación del tipo de cambio, lo que habitualmente se conoce como riesgo cambiario.

Pero es que el riesgo cambiario va a estar presente en toda transacción económica y financiera, siempre que los activos y pasivos en moneda extranjera no coincidan. Por tanto, existirá riesgo cambiario en cualquier operación de comercio exterior de bienes o servicios, o en cualquier operación financiera de crédito en moneda extranjera, así como en transacciones de inversión extranjera directa.

Desde ese punto de vista, entonces, se puede concluir que el riesgo cambiario ha demostrado ser particularmente significativo y perjudicial sobre todo para grandes proyectos de inversión e inherente al mismo, lo cual se debe a que este tipo de proyectos normalmente son financiados por créditos denominados en divisas diferentes a la moneda del país de origen del propietario de la deuda. En tal virtud, las evidencias empíricas han demostrado que los grandes proyectos han de ser propensos a terminar en lo que se ha denominado “trampa de deuda” que puede llegar a hacer que los costes del saldo de la deuda sean mayores que los ingresos disponibles para hacerlo, por igual, con altos riesgos económicos y políticos, dado los esquemas de sobornos que lo persiguen.

últimas Noticias

Noticias Relacionadas