Opinión

¡División Berlanga! (VI)

En nuestra columna anterior, “Crónica del Presente”, comenzamos a relatar el incidente que se desarrolló en el Puerto de Manzanillo, de la Grenada Company, en el año de 1949, luego de la expedición anti-Trujillista de Luperón en la Povincia de Puerto Plata. Decíamos que el funcionario encargado de ese muelle apellido Cantrell, era un capitán veterano de la Infantería de la Marina de Estados Unidos, que trató en forma grosera e irrespetuosa al oficial de la Marina que comandaba una unidad naval del gobierno y que impidió que un camión cargado de Monte Cristi, con seis tanques de cincuenta y cinco galones de gasoil cada uno, pudiera llegar al muelle para abastecer la nave. Este incidente ocurrió en las últimas horas de un miercoles de finales del mes julio. La nave patrullera salió del puerto al otro día por la mañana abastecida de combustible.

El jueves a las diez de la mañana aterrizó en el aeropuerto de Monte Cristi, un avión bimotor de la Aviación Militar Dominicana (AMD), que traía como pasajero al Mayor Cobían Parra, del Ejército Nacional, autoritário y enérgico de “la guardia”, miembro de una distinguida familia de empresarios ferreteros de la ciudad capital. Cobián Parra se trasladó en una camioneta de Monte Cristi a Manzanillo, acompañado de diez soldados de infantería, armados de fusiles y cuando llegaron al puerto se dirigieron a la oficina de Míster Cantrell y al llegar a ese lugar y decir su nombre, le dijeron que había que avisarle a Míster Cantrell para que lo recibiera. Cobián Parra, entró con los soldados que le acompañaban quienes rompieron a culatazos la puerta de entrada del Despacho del funcionario grenadino. Cantrell era un hombre de más de seis pies de estatura, a quien los soldados por órdenes de Cobián Parra, que habló en inglés, le agredieron a culatazos de sus fusiles dándole por el pecho, el cuerpo y pescozones con las manos.

En presencia de los empleados presentes en la oficina, le rompieron la camisa y lo arrastraron por el suelo, hasta montarlo en la parte de atrás de la camioneta en la cual habían llegado al puerto. Cobián Parra regresó a Monte Cristi directamente al aeropuerto y despegaron rumbo a la capital. Se supo después que Cantrell permaneció detenido en la capital dos o tres días y despechado en un avión de la Pan American a territorio estadounidense. Su esposa y dos hijos que vivían en Manzanillo, fueron trasladados a la ciudad capital y enviados a su país. Esa fue la demostración más agresiva, represiva y contestataria a los extranjeros estadounidenses y de otros países de América, particularmente de Centroamérica y el Caribe, que residían en el poblado de Manzanillo y en las plantaciones agrícolas de las Grenada Company, División Berlanga, de la United Fruit Company.

Un episodio similar no se conoció nunca, ni en las plantaciones bananeras de Centroamérica en Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así como tampoco en las plantaciones de Colombia, en los ingenios y ranchos ganaderos que tenían en Cuba. Con la autoridad del régimen de Rafael Trujillo Molina, convertido para esa época en 1949, en una dictadura hegemónica concentrada toda su autoridad asesina, represiva en intolerante en las manos de una sola persona. Para esa fecha de 1949, Trujillo estaba aliado a los sectores más represivos e intransigentes de la política internacional de los Estados Unidos de América en la región de Centroamérica y del Caribe, como explicarémos más adelante… Continuaremos.

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