Opinión

El mantenimiento en Infraestructuras viales como una acción de prevención en República Dominicana

En República Dominicana es necesario continuar tocando el tema de mantenimiento en infraestructuras viales, es que las constantes y continuas lluvias que caen en todo el país, cada vez más producen grandes pérdidas en sentido general por los efectos de los desastres naturales, que parece que no es una prioridad.

El Mantenimiento Rutinario a tiempo en infraestructuras viales, es una tarea que no solo se circunscribe a mantener la vía en buen estado, sino que este tipo de mantenimiento contribuye a que los beneficiarios de las vías transiten sin contratiempos, lo que ayuda al ahorro de combustible debido a un ágil desplazamiento, evitando el deterioro de los vehículos y accidentes de tránsito, que se traduce en una mejor calidad de vida.

El mantenimiento en infraestructuras viales, se podría definir como una acción o tarea preventiva que se realiza en las vías para evitar los daños que se producen por el uso y el tiempo de un bien determinado y así prolongar su vida útil.

Es importante destacar, que cuando la operación de mantenimiento tarda en realizarse, los daños son tan grandes que cambian la esencia de la vía, que al intervenirla, el trabajo que se le aplica es de reconstrucción, elevando notablemente los costos de reparación.

La acción de mantenimiento debe tener ejecutorias inmediatas y decididas en países como República Dominicana y los de la región del Caribe, que estarán cada vez más expuestos a fenómenos naturales determinados por el calentamiento global, y que por falta de manteniendo se convierten en desastres naturales.

Es por esto, que el país debería estar obligatoriamente aferrado a una política clara de prevención de sostenimiento, donde el control de malezas, la limpieza de cunetas y bacheos en carreteras y caminos, sea una realidad; al igual que la canalización o encauzamientos de ríos y arroyos, con el objetivo de que las aguas puedan fluir con facilidad y así evitar los grandes daños que producen a los aproches en los puentes.

Hasta tanto no se tengan políticas públicas preventivas en puentes, en sus pilas, estribos y aproches, se seguirán perdiendo vidas y cuantiosos recursos económicos. De realizarse los correctivos de los deterioros en estos componentes de los puentes, se evitaría que los troncos de árboles arrastrados por riadas de ríos y arroyos producto de grandes precipitaciones y la desforestación progresiva, se atasquen provocando la socavación y el colapso de los mismos.

La Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET), comunicó que por más de 35 años en toda la región del Cibao no había llovido tanto como en el mes de noviembre 2016, que por más de tres semanas cayeron en la zona y gran parte del país, donde 20 personas perecieron, cientos de puentes fueron destruidos, así como una gran cantidad de carreteras, caminos vecinales, calles, aceras y contenes también destruidas. Los valores calculados a los daños de las infraestructuras viales superaron los 20 millones de pesos. En igual magnitud se cuantificaron las pérdidas en la agricultura, donde solo en la Línea Noroeste con las plantaciones de guineos inundadas, se dejaron de percibir millones de dólares.

De acuerdo a la Ing. Gloria Ceballos, Directora de la ONAMET, el patrón climatológico tradicional de la República Dominicana cambió de manera significativa, debido a las variaciones de los períodos de sequía y de lluvia registrados, producto del cambio climático consecuencia de los gases de efectos invernaderos que han alterado la atmosfera del planeta.

En atención a los datos del Banco Mundial, en América Latina las pérdidas por desastres naturales se estiman a un costo de más 2.000 millones de dólares por año, apuntando que estos son fenómenos cada vez más dañinos para una región con un gran potencial de crecimiento económico. Banco Mundial advierte alta vulnerabilidad de América Latina y el Caribe a desastres naturales. http://www.un.org/spanish/News/

En los últimos veinte años han perecido en promedio 30,000 personas, ocasionando más de 4,000 millones de heridos y damnificados, según un estudio presentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los desastres atribuidos cada año a fenómenos climáticos han sido 335 en promedio, lo que representa un 14 % más que en el decenio anterior y el doble que en el periodo 1985-1995. Datos provenientes de las estadísticas del Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres (CRED). AGENCIAS. 23-11-2015. TIERRA VIVA. Clima, sostenibilidad y medio ambiente.

La falta de una política adecuada de mantenimiento, los amplios niveles de desforestación existentes en las cuencas hidrográficas que las convierten en “lavamanos” cuando se presentan temporadas intempestivas de lluvias, provocando que las aguas se concentren rápidamente en el curso principal de las crecidas, se convierten en grandes inundaciones.

El gobierno del presidente Danilo Medina, está dando pasos importantes para reforestar el país, pero es necesario elaborar un plan estratégico de reforestación en nuestras cuencas de los ríos, que no surja necesariamente de la motivación de una visita sorpresa. Simultáneamente se recomienda, aplicar acciones rápidas de extracción de sedimentos en ríos, arroyos y presas, los cuales alcanza un nivel de sedimentación de un 30 o 40 %, y que en muchos casos llegan hasta un 80%, que son los causantes de las constantes inundaciones a nivel nacional, que anegan plantaciones agrícolas y dañan impactantemente las infraestructuras viales.

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