Hablan los hechos

La transformación de las infraestructuras, puntal de fortaleza del PLD

Diandino Peña, hasta hace días, Director de la Oficina Presidencial de Reordenamiento de Transporte, miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana, contribuyó con el Partido a sembrar en la conciencia de la ciudadanía, que desde el gobierno nuestra organización era capaz de trasformar para bien las infraestructuras nacionales.

Recordemos que al momento de ganar nuestro partido las elecciones por primera vez, en 1996, Diandino Peña fue designado Secretario Administrativo de la Presidencia, por el Presidente Leonel Fernández.

Pero cuando la marcha del proyecto de túneles y elevados que se construían en la avenida 27 de Febrero se vio ralentizada, y la ciudadanía se quejaba por los inconvenientes en el tránsito, caracterizados por largos tapones, el mandatario llamó a Diandino a hacerse cargo de la entonces Secretaria (hoy Ministerio) de Obras Publicas y Comunicaciones.

Entonces, el tránsito empezó a fluir mediante la implementación de medidas puntuales, y el avance manifiesto y sostenido de las obras civiles se convirtió en motivo de atención y admiración de los transeúntes.

Se recuerda la introducción a las operaciones de movimientos de tierra de las máquinas retroexcavadoras, conocidas como “comesolas”, que permitieron reducir el riesgo que corrían centenares de obreros que debían realizar esos trabajos con picos y palas, al tiempo de acelerar su conclusión.

Cuando los sistemas de túneles y elevados fueron terminados en la Avenida 27 de Febrero, se convirtieron en una verdadera atracción, hasta el punto de que los pasajeros de vehículos de transporte publico les exigían a los choferes: “vete por el hoyo y por los elevados”, para disfrutar de la novedad, igual que los que iban en carros privados.

Posteriormente, la calidad y presencia de los novedosos y útiles viaductos en gran parte de la red vial de todo el país, al igual que las modernas avenidas, puentes y carreteras levantadas bajo la dirección del compañero Peña, fueron la base que propicia el retorno del PLD al poder, después de salir en el año 2000.

Eso fue así, hasta el punto, de que los conductores que pasaban por primera vez el nuevo puente Juan Bosch, paralelo al Juan Pablo Duarte, proclamaban a viva voz su apoyo al entonces candidato Leonel Fernández para que retornara ala Presidencia de la República en 2004.

Y, aunque la apertura del Puente Juan Bosch fue encabezada por el gobierno de otra organización, a fines de 2004, y que ese partido buscaba sacar provecho a la obra, la mayoría de los electores sabían que Leonel Fernández la dejó adelantada en más de un 90 por ciento y por eso le daban los méritos.

El Metro, avance extraordinario de la ingeniería dominicana

Cuando el presidente Leonel Fernández juramentaba a su nuevo gabinete para su segunda gestión de gobierno, el 16 de agosto de 2004, una designación en particular convocaba la atención de la opinión pública, el Gerente del Metro de Santo Domingo, Diandino Peña.

Según recuerda el compañero Peña, por sugerencia suya, la denominación fue cambiada a Oficina Presidencial de Reordenamiento del Transporte, en lugar de Gerencia del Metro, ya que se correspondía mejor con la realidad nacional.

La dependencia tendría la misión de insertar en el casco urbano de Santo Domingo un sistema masivo de movilidad publica que se contraviniera con el desorden y el caos que por años han reinado en esta demarcación, es decir, que diera respuesta a esa necesidad de transporte seguro que prevalece aún, y que como meta inmediata detuviera ese crecimiento desordenado.

Además de sembrar el eje ferroviario para la mancomunidad de Santo Domingo (Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo), la Opret tuvo la responsabilidad de conformar la propuesta de marco legal y regulatorio para regir el tránsito y el transporte.

Tras la presentación formal de este proyecto en un Consejo de Gobierno Ampliado, mediante animación, con la ilustración del eje Norte-Sur, es decir, Santo Domingo Norte hasta el Centro de los Héroes, para la Primera línea, se lanzó una ofensiva descomunal en contra de su construcción, por parte de diversos sectores.

El torpedeo inmisericorde logró paralizar el proyecto, que casi fue archivado, cuando Diandino presentó la alternativa de verificar sus costos consensuados a nivel internacional, y entonces procurar una reducción radical del monto de la inversión.

Se determinó que el costo promedio, para países como España, Ecuador, Panamá, Perú, Chile, México y el territorio de Puerto Rico, ronzaba los 147 millones de dólares por kilómetro.

Ante esa disyuntiva, el gobierno de Leonel Fernández decidió emprender el Metro de Santo Domingo con una modalidad nunca antes experimentada en ninguna otra nación.

Todos los metros del mundo se implementan bajo la modalidad de “llave en mano”, a cargo de unos pocos consorcios que son los que construyen esa modalidad de transporte porque están bien acreditados.

Sin embargo, las autoridades del país decidieron etiquetar el metro con un sello criollo, y en lugar de concesionarlo entre una o dos empresas, responsabilizar a centenares de ingenieros jóvenes dominicanos, la mayoría de origen pobre, sobre los cuales gravitaba una agenda permanente: “abaratar los costos al mínimo”.

Efectivamente, la meta fue lograda y de manera extraordinaria, el costo total del Metro de Santo Domingo en sus 32 estaciones, que abarcan 32 kilómetros, fue de solo US$1,986 millones, frente a 4,700 millones que habría costado si se hace conforme a los precios internacionales, para un ahorro de 2700 millones de dólares.

O sea, que mientras en otros países, el costo de construir un metro sale a 147 millones de dólares, en República Dominica, con el trabajo de ingenieros nativos jóvenes y capacitados, se logró que el kilómetro del metro fuera a solo 61 millones de dólares.

Además, los tres tramos del Metro de Santo Domingo han sido construidos en un tiempo muy corto en relación a otras naciones, incluso más avanzadas que la nuestra.

El Metro de Santo Domingo ha transportado durante su tiempo de operación a más de 400 millones de pasajeros, que se han desplazado con el más alto nivel de autoestima, comodidad, sin presión, sin estrés, con garantías de poder llegar a tiempo y sobre todo con respeto, mucha seguridad y mínimo riesgo.

últimas Noticias

Noticias Relacionadas