Opinión

Hacia una Revolución Educativa con calidad (I)

El Presidente, Lic. Danilo Medina, está ejecutando la mayor, la más grande, la más impresionante, la mas inmensa, e importante revolución educativa de la República Dominicana. La misma comprende los niveles preescolares, primarios, secundarios e intermedios. Además, incluye la construcción de las infraestructuras escolares, con un número récord de edificios y aulas escolares, equipados con cocinas y comedores para la alimentación de nuestros niños.

Nuestra Revolución Educativa también exhibe con orgullo, el programa de las “tandas extendidas” el cual va combinado con las estancias infantiles y la capacitación de los nuevos educadores orientados a una nueva realidad mundial, con el objetivo expreso de darle un golpe mortal a la ignorancia que tanto daño hace a cualquier país.

Esta revolución está siendo complementado con la novedosa iniciativa del CAID dirigida por la primera dama Lic. Doña Cándida Montilla de Medina, que es un programa de Educación Especial, con el trabajo eficiente del Infotec, y el programa de becas del Ministerio de Educación Superior, Ciencia, y Tecnología (MESCyT) y la revisión de las normas de funcionamiento de las universidades, a cargo de la Lic. Doña Alejandrina Germán.

Pienso que nuestra revolución quedaría más completa, si se acompaña con una revisión curricular permanente, consistente, agresiva, sincronizada y monitoreada con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) y con la agenda 2030 de las Naciones Unidas, para poder competir a nivel internacional.

El presente artículo tiene como objetivo reconocer todos los puntos positivos de nuestra revolución educativa, pero también apelar al Ministro de Educación, Lic. Andrés Navarro quien, dicho sea de paso, está realizando un excelente trabajo, para que, salvo su mejor parecer, tome nota de las siguientes sugerencias, las cuales las hacemos con el deseo de que nuestra revolución educativa sea más efectiva y de mayor calidad.

Nuestra Revolución educativa podría aumentar su calidad, si: Primero, establecemos los Estándares Educativos Dominicanos, de acuerdo a nuestra realidad como país alineados con la estrategia Nacional de desarrollo (END) y la agenda 2030 de la ONU.

Segundo, es necesario que todos los actores del sistema educativo, conozcan los Estándares Educativos Dominicanos, los manejen de memoria (funcionarios del Ministerio, directores de escuelas, maestros, alumnos y padres) y los implementen en el día a día escolar; trabajando todos en una misma dirección.

Tercero, se debería tener un programa educativo cada año, que sea evaluado (datos estadísticos del progreso) en el terreno (escuelas), con una comunicación continua mensual y durante todo el año escolar entre todos los actores (padres, administradores y educadores).

Cuarto, establecer, al inicio de cada año escolar, las expectativas del Ministerio de Educación en materia curricular, efectividad de los maestros y rendimiento de los estudiantes por grado, según los planes quinquenales o decenales.

Y quinto, seria útil utilizar las herramientas del Bloom’s Taxonomy, y el DOK (en inglés conocida como Depth of Knowledge) para un enfoque critico de cualquier tema educativo en sus cinco (5) niveles del conocimiento, procesamiento, y almacenamiento de la información para producir la creatividad. Todo lo anterior, en un tiempo no muy lejano, colocará a nuestro país en la posición educativa que se merece en el plano internacional.

últimas Noticias

Noticias Relacionadas