Opinión

Dividendos digitales

La revolución científico tecnológica ha generado grandes beneficios a la humanidad y al mismo tiempo, retos y desafíos. Hoy contamos con mayores facilidades para comunicarnos e informarnos; mayores oportunidades de acceso a bienes y servicios digitales; la posibilidad de acceso a múltiples alternativas para el entretenimiento; en fin, la tecnología ha facilitado una amplia conexión social, que ha transformado la vida, la salud y la riqueza en todo el mundo. La tecnología ha acelerado el crecimiento y el desarrollo de las sociedades; la generación de empleos y la mejoría en la calidad de los servicios. Sin embargo, se han profundizado las desigualdades en un segmento importante de la población mundial que no ha tenido acceso a los recursos tecnológicos.

Un informe del Banco Mundial (BM), publicado en enero del 2016, titulado “Dividendos digitales”, en el que se analiza “el impacto de internet, la telefonía móvil, y las tecnologías conexas en el desarrollo económico”, describe con claridad y precisión los posibles beneficios que ha logrado la humanidad, sugiriendo además, políticas públicas para mejorar la conectividad global.

El BM destaca tres importantes beneficios de las inversiones digitales: crecimiento, empleo y servicios. Las tecnologías contribuyen a incrementar la productividad de las empresas, amplían las oportunidades de empleos a los ciudadanos y mejoran sustancialmente los servicios públicos, aumentando su nivel de competitividad. Por supuesto, lograr que los “dividendos digitales”, lleguen al universo de la población mundial, representa un gran reto y un desafío.

Cerca de 4 mil millones de habitantes no tienen acceso a la conexión de internet; aproximadamente 2 mil millones no tiene teléfono móvil; y 500 millones viven en zonas donde no llega la señal de telefonía. Esto significa que el 55% de la población mundial no está conectado a internet, el 27% no tiene teléfonos celulares, y el 7% no tiene cobertura. Todo esto, por supuesto, profundiza las desigualdades sociales. Es cierto que la tecnología se ha ido expandiendo, pero no así los “dividendos digitales”. Para el BM, hay dos razones: “Primero, casi el 60% de la población mundial aún no tiene conexión a internet y no puede participar de manera significativa en la economía digital. Segundo, algunos de los beneficios que podrían obtenerse de las tecnologías digitales se ven contrarrestados por nuevos riesgos”.

Una muestra de cómo los “dividendos digitales” pueden beneficiar a los que viven en pobreza extrema, lo representa la República de Kenya en el Continente Africano, con un 43% de pobreza. En esta nación, el uso de una plataforma digital denominada “M-Pesa”, redujo el costo del envío de remesas a ese país en un 90%.

En la India, un sistema digital de identificación única, a través de la huella dactilar y el iris, denominado Aadhaar, ha ayudado al Gobierno en los programas de incursión social de grupos vulnerables de la población hindú. En dos años se registraron 540 millones de personas de manera voluntaria, a los que hay que sumar un millón que se inscriben diariamente a través de 36 mil oficinas en todo el país. El profesor John Daugman, de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, fue el desarrollador de los algoritmos del programa y el sistema fue diseñado por Nandan Nilekani, el hindú más influyente en el mundo de la tecnología. Al poner en marcha el sistema, expresó: “Si no puedes probar tu identidad a los ojos del Gobierno, no existes”.

Aadhaar le ha permitido al Gobierno realizar transferencias electrónicas de efectivo a millones de hindúes, organizados en 29 programas sociales: becas, pensiones por discapacidad y subsidios del combustible, son transferidos directamente a las cuentas de banco de los beneficiarios. De esta manera, el dinero llega al destinatario deseado.

El Primer Ministro de la India (2013), el Dr. Manmohan Singh, al anunciar el lanzamiento del programa, expresó que, “las transferencias de efectivo directas, que ahora son posibles a través del uso innovador de la tecnología y el aumento de la bancarización moderna en todo el país, abren las puertas para eliminar el desperdicio y las filtraciones, y para llegar mejora a los beneficiarios”. “Tenemos una oportunidad para asegurarnos de que cada rupia -moneda oficial hindú- gastada por el Gobierno haya sido bien gastada y vaya a los que realmente la merecen”. El sistema es seguro en un 99.9%.

Los gobiernos tienen la responsabilidad de lograr que más personas de bajos ingresos se inserten en la economía digital, a través de esta herramienta de desarrollo y del conocimiento. Para lograrlo, deben hacer inversiones en infraestructura tecnológica que permita aumentar la velocidad del internet. El BM, en el estudio de referencia, detalla que “cerca de 6 mil millones de personas no tienen internet de alta velocidad, lo que dificulta su acceso a la economía digital, y recomienda que los países inviertan en infraestructura, reformen el mercado de las telecomunicaciones, promuevan asociaciones público-privadas y establezcan regulaciones eficaces y efectivas”. La meta de todo buen gobierno debe ser que los beneficios de la revolución científico-tecnológica lleguen en igualdad de condiciones a todo el mundo.

Incrementar los dividendos digitales, implica comprender de manera efectiva lo que el indicado informe define como “complementos analógicos”, que no son más que las regulaciones que permitan a las empresas, sacar el máximo provecho del uso del internet; la capacitación para mejorar las habilidades en el uso de las plataformas digitales; y la responsabilidad que deben asumir los gobiernos, a través de sus instituciones, para atender las demandas de los ciudadanos.

Innovación, inclusión y eficiencia, son los mecanismos a través de los cuales, las tecnologías digitales promueven el desarrollo, según el Banco Mundial. Para lograr que los países más pobres alcancen los beneficios que brindan las comunicaciones y el internet, es un imperativo mejorar el clima de negocios, invertir en educación, salud y en la promoción del buen gobierno y preparar a la población para los empleos del futuro.

Sin dudas, las tecnologías digitales han impulsado el crecimiento, han mejorado la prestación de servicios y han ampliado las oportunidades, y lo han hecho en un entorno desigual. Para alcanzar la igualdad, es necesario eliminar la brecha digital, esencialmente en lo relativo al acceso a internet.

últimas Noticias

Noticias Relacionadas