Hablan los hechos

Las encuestas: Tema pendiente de regulación

Desde el pasado día primero de febrero quedó prohibida en Costa Rica la difusión y publicación parcial o total de encuestas y sondeos de opinión, así como la propaganda en medios de comunicación colectiva relativas a las elecciones generales del domingo día cuatro.

La noticia se recibió en República Dominicana de los despachos de las diferentes agencias de prensa que cubren el proceso electoral del país centroamericano, lo que nos hace recordar que es un punto pendiente de regulación en el debate político nacional.

La pasada semana se publicaron en los medios locales supuestas mediciones presentando la simpatía que suscitan determinados dirigentes políticos con una clara intención de ir posicionando funcionarios, que pudieran ser clientes de las firmas encuestadoras o simplemente simpatizantes de su causa.

Es el caso del alcalde del Distrito Nacional, que los resultados de la medición telefónica realizada lo presentan como el político dominicano con mejor intención de voto cuando se les preguntó a los ciudadanos sobre los dirigentes que nunca han sido candidatos a la Presidencia de la República.

La explicación se deduce de la redacción de la nota periodística que coloca las supuestas simpatías del alcalde después de la afirmación de que presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández tienen un empate técnico en la intención de votos de los dominicanos con miras a las próximas elecciones.

Dejar colar el funcionario edilicio de la ciudad capital entre los dos grandes líderes actuales del Partido de la Liberación Dominicana tiene un claro mensaje de promoción e impulso de unas aspiraciones, que por cierto, están muy a destiempo.

Y para rematar, de la oficina política del derrotado candidato presidencial del denominado PRM se distribuyó una información en la que se le coloca encabezando la intención del voto por encima del expresidente Leonel Fernández y del actual Presidente Danilo Medina. Esta encuestadora fue la única en proyectar el triunfo del candidato del PRM, abrumadoramente derrotado en las urnas en mayo de 2016.

Es conocido que las empresas que disponen de medios de comunicación se apoyan en las encuestas para alcanzar mayor penetración y lectura, pero cuando se vinculan a intereses políticos partidarios o económicos terminan en propósitos distintos a los reales motivos de la investigación de mercado.

En la dirigencia de los partidos políticos dominicanos se conoce muy bien el uso de las encuestas para debilitar al adversario, una especie de contrapropaganda, manipulación que queda al descubierto con los resultados finales de las votaciones, tal y como sucedió en las elecciones de 2016.

Necesidad de reglamentar encuestas

El caso de Costa Rica nos hace resonar el proyecto de Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas y del Régimen Electoral ambos en estudio en el Congreso de la República de donde confiamos se trazarán reglas o normas para las publicaciones de encuestas.

“Durante los cinco (5) días anteriores al de la votación queda prohibida en absoluto la publicación y difusión de sondeos o encuestas electorales. Previo a este plazo se podrán publicar todas las encuestas realizadas, siempre cumpliendo con los estándares generalmente aceptados sobre la materia” es el texto del articulo 163 del proyecto de Ley del Régimen Electoral que hace referencia a las encuestas y las limitantes para sus publicaciones.

Se ha entendido la influencia que tienen estas mediciones entre los votantes que actúan con un alto contenido emocional y por eso la necesidad de que se regulen.

Sin titubeos afirmamos que por el tipo de enfoque que las firmas encuestadoras dan a los resultados de sus investigaciones es que persisten las dudas generalizadas en relación a la confianza, la certeza de los datos y los hallazgos que arrojan las investigaciones del mercado electoral.

En el Partido de la Liberación Dominicana las encuestas siempre se han visto como un instrumento de trabajo, por lo que los resultados de las recientes publicadas se toma, simplmente, como un referente.

Una encuesta, se tiene sobreentendido, es una fotografía del momento por lo que los resultados publicados no pueden ser usados como elemento para una predicción electoral a tan larga distancia como el 2020.

En el caso de los peledeistas tiene que entenderse que la emotividad inclina las simpatías del momento al personaje que mejor ejecute las estrategias de relaciones públicas, publicidad, propaganda o contacto directo.

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