Editorial

Para el despertar del Yaque Dormilón

Una noticia recibida con algarabía en la región Norte y en todo el país es el anuncio del gobierno de ir en definitivo rescate del río Yaque del Norte.

Más que un clamor, constituía un reclamo desesperado enfrentar con responsabilidad las causales que originan la degradación de este afluente, el de mayor longitud de la geografía nacional y de toda la isla.

Otrora inspiración de artistas y poetas, el llamado Yaque Dormilón ha visto decaer su caudal por las manos depredadoras de la foresta, por los efectos de los contaminantes vertidos e incluso por su represa para derivar agua de riego o para producir energía hidroeléctrica.

Mediante decreto el Gobierno constituyó una Comisión para el Ordenamiento y Manejo de la Cuenca del Río Yaque del Norte, que nace en la misma Cordillera Central y desemboca en la provincia Monte Cristi, luego de recorrer municipios y zonas rurales del Cibao Central y bañar la Línea Noroeste.

La población adulta dominicana se desarrolló escuchando las explicaciones en aulas de lo caudaloso de este río con trayectos navegables, características que han desaparecido por las iniquidades humanas asociada a la infracción medioambiental.

Las denuncias de las comunidades cuenca abajo y de los ecologistas no lograron impedir la transgresión y crimen ecológico contra un regalo de la naturaleza a las fértiles tierras dominicanas ubicadas en la franja Norte del territorio dominicano.

Con la declaratoria de alta prioridad nacional el rescate y rehabilitación del río Yaque del Norte, dispuesta en el decreto 57-18, la gestión de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana reafirma su compromiso de trabajar a favor del medio ambiente, compromiso que ha estado presente en todos los programas de gobierno presentado al electorado.

El afluente que el gobierno ha decidido rescatar es fuente de la actividad productiva y agrícola de la zona, pero también para la salud, con lo que se valida el compromiso asumido para trabajar por su preservación para las actuales y venideras generaciones.

El programa, según lo detallado en el decreto, tiene entre sus objetivos proteger y aumentar los almacenamientos de aguas naturales y artificiales; disminuir la contaminación y aumentar la eficiencia del río, tanto de agua potable como de irrigación, para mejorar su utilidad y aprovechamiento en el campo y en las áreas urbanas.

Se ha decretado el rescate de un gran afluente, el país debe unir fuerzas con la iniciativa oficial para que al final despierte el postrado Yaque Dormilon.

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