Opinión

Broche de Oro, Comienzos: Una entretenida comedia puertorriqueña

La mayoría de los actores se quejan de que al pasar de una cierta edad, los papeles que se les ofrecen disminuyen o a veces simplemente desaparecen. Las mujeres son mucho más perjudicadas que sus pares masculinos por lo que observar películas como Broche de Oro: Comienzos, con un balance de hombres y mujeres de cierta edad, es un interesante aporte a la inclusión.

El director Raúl Marchand dirige esta obra que es una precuela de la película original realizada en 2012 y que se convirtió en un éxito de taquilla con unas 32 semanas en pantalla. La exhibición en su país natal de esta segunda parte se vio detenida por los huracanes que azotaron la región y solo recientemente se reanudaron las proyecciones.

Broche de Oro: Comienzos, cuenta la historia de Rafael, Pablo y Anselmo, quienes se conocen en un asilo de ancianos y su convivir se transforma en amistad. Los tres reclutan a tres chispeantes mujeres llamadas Las Griegas y se aventuran a participar en una competencia que será todo un reto para este grupo de animosos envejecientes.

Con un casting hecho por el libro e integrado por una mezcla de diversos talentos en donde Jacobo Morales, Diego de la Texera, Adrián García, Charityn Goico, Noelia Crespo, Georgina Barrio y otros eficaces intérpretes, convierten a Broche de Oro es un festín actoral por el trabajo articulado vertido en personajes inefables.

Marchand no se va por el camino de provocar la risa fácil usando una dramaturgia manipuladora y sonsa, todo lo contrario. Desde el inicio, el realizador nos va dejando los elementos necesarios en las situaciones para ir capturando nuestra atención. La muerte de la pareja de toda la vida, el alejamiento de los hijos y la entrada a un asilo, colocan a Rafael en una encrucijada vital que podría hacerlo desmoronar.

El guion, autoría de Marchand, se articula principalmente en dos grupos, el de Rafael, Pablo y Anselmo, tres personalidades divergentes, puesto que Rafael es el hombre reflexivo y ecuánime, Pablo es el eterno joven, jovial y conquistador, mientras que Anselmo es el hipocondriaco, gruñón pero de buen corazón. Las tres griegas encabezadas por Charityn Goico, son los alter egos versión femeninas, unas degustadoras del chisme, del buen vestir y por aun perseguir la conquista del sexo masculino.

Tercera edad y comedia

La habilidad que tiene Broche de Oro de hacernos reír se da por lo bien articuladas que están las actuaciones, el guion, los diálogos y la pericia directoral del realizador boricua. El maridaje de todos los componentes hace que el desarrollo sea de una fluidez que envidiarían producciones de mayor presupuesto.

El humor que se maneja aquí es de un tono agridulce, ligero y amable, pero no carente de profundidad, pues se nutre de una problemática muy real y toca un sector muy sensible de la sociedad. La película confronta a padres, hijos y nietos, interrogando al espectador sobre como abordamos el tratamiento a nuestros ancianos dentro de la familia.

Jacobo Morales interpreta a Rafael, el viudo al que su hijo ingresa en el asilo y lo dota de una sutileza y una comicidad con sordina para elevarlo y a la vez darle un gran peso. Diego de la Texera como Pablo se luce en su papel de abuelo cool y enérgico que le da la contra a su vez al impresionante Anselmo (Adrián García), quien a veces se traga a sus compañeros por su comicidad desbordada.

El trio de Las Griegas, compuesto por Charityn Goico como Agatha, Georgina Borri como Iris y Noelia Crespo en la piel de Eudosia, son los ojos y oídos, el sistema de inteligencia del lugar, pues todo lo investigan, lo saben o se lo inventan. Son tres mujeres entradas en edad pero que no han perdido sus encantos para seducir o disfrutar de la moda interviniendo en el film con mucha química, de ahí su efectividad.

Marchand jamás se olvidó de sus personajes secundarios por más pequeños que fueran, de ahí la importancia y la fuerza de la Madre Superiora (Marian Pabón). El difunto Shorty Castro como Jorge es la guinda al pastel con su picardía que nos roba el corazón, así como el desubicado conserje, interpretado por Julio Ramos.

Broche de Oro: Comienzos, es una comedia para toda la familia inteligente e inclusiva, que nos hará reír y reflexionar sobre un problema social de gran magnitud como es el trato a los envejecientes en nuestras familias. Raúl Marchand ha construido una película que nos hará salir de la sala con una sonrisa agridulce, pero sonrisa al fin, y eso es lo que vale en este mundo Grinch.

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