Opinión

Municipalidad sin Menosprecios

Todos los partidos políticos tienen estructuras jerárquicas a través de las cuales toman sus principales decisiones, mueven el universo de la entidad y en fin, son como el Poder Ejecutivo, cuando se hace un símil con la composición de los Poderes del Estado.

Esa jerarquía hacia actúa según la importancia o el nivel que le asigne a lo que considere puede propiciar y garantizar la victoria y la dirección de la cosa pública.

En la República Dominicana, sin embargo, hay una Municipalidad Menospreciada a nivel de determinadas estructuras, donde el brillo por su ausencia es común denominador en todas las organizaciones con vocación de Poder.

Esto así, a pesar de que para un partido lograr una victoria que le permita tomar las riendas del Estado, tiene que avanzar en los municipios primero. El que no triunfa en determinados municipios, no gana las elecciones, y de ahí la importancia de esas demarcaciones como tales.

Al evaluar esta situación, se advierte como importante que la municipalidad esté representada en todas sus manifestaciones, como es habitual con otros renglones, como el Congreso Nacional.

Pero no existe igual tratamiento para el manejo de lo municipal, aun cuando en los últimos tiempos viene asimilándose el concepto de las reales condiciones de las Alcaldías como Gobiernos Locales, con autonomía en numerosos aspectos importantes.

En las organizaciones políticas no debe haber ninguna discriminación cuando de municipalidad se trata, puesto que no es retórica, aquellos de que en los gobiernos locales están las autoridades más cercanas de la población.

¿Interesan a esas estructuras políticas las problemáticas municipales, como les interesan las congresuales? Debería ser, pero obviamente no lo es, por cuanto no se advierten las mismas preocupaciones. Y eso, no es buena señal política.

“Hay dolor” en los regidores de todos los partidos por esa situación, y las instancias superiores de las organizaciones políticas son conscientes de ello, lo que agrava el malestar, porque muy poco o nada se hace para convocarlos, conocer sus quejas, y sus opiniones. Y según sus propias expresiones, sólo son convocados “cada 16 de agosto para elegir los bufetes directivos”.

La palabra “regidores” sólo se escucha en las altas instancias partidarias en períodos electorales “y en tiempo de conformar los Bufetes de Dirección de cada Concejo de Regidores”, pero luego no se les da seguimiento.

La esperanza de que la situación pueda cambiar está cifrada en el próximo certamen electoral del año 2020, porque los alcaldes y regidores serán escogidos tres meses antes, y sus resultados podrían influir en los de las elecciones presidenciales.

Quizás esa innovación pueda coadyuvar a que en lo adelante, en la República Dominicana tengamos una municipalidad realmente valorada en los partidos políticos.

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