Hablan los hechos

Coronavirus ataca al turismo mundial

Por Roberto F. Campos*

En la llamada aldea global que nos incluye a todos la presencia hoy del Coronavirus y su afectación a los seres humanos tiene un impacto particular en el turismo mundial.

Autoridades de diferentes países centran la atención en las fronteras por donde pudieran llegar personas infectadas y ello repercute en una industria tan sensible como la de los viajes.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, aseguró que su gobierno toma medidas necesarias para evitar la propagación del nuevo coronavirus y monitorea el impacto de la epidemia en el turismo.

Se puede impedir que cualquier persona sospechosa de estar infectada entre en Japón y esa preocupación es compartida por toda Asia.

Japón repatrió a más de 400 ciudadanos desde la ciudad de Wuhan, capital de la central provincia china de Hubei , considerada epicentro del virus, y las autoridades monitorean la salud de esas personas.

Un informe de la Comisión Nacional de Sanidad de China señaló que el número de fallecidos por esa neumonía muy particular sobrepasó los 200 y más de siete mil los afectados. (En el fin de semana el número de fallecidos sobrepasó los 600)

La infección se expandió en menor cuantía por Francia, Alemania, Tailandia, Malasia, Australia, Surcorea y Estados Unidos, entre otras naciones.

El virus, que surgió en China hace semanas, ya llegó a más de una decena de países, muchos de ellos en el sudeste asiático, que tienen una relación de alguna manera con China.

Tal asunto se complica con matices políticos, cuando, por ejemplo, en Francia, un diario fue criticado por un titular que hablaba de la «alerta amarilla», replicando la antigua metáfora racista de «peligro amarillo» usado para generar miedo a la influencia asiática.

En Canadá, autoridades y escuelas advirtieron en contra de la discriminación de sino-canadienses.

Las autoridades chinas dijeron que el virus surgió de un mercado que vendía ilegalmente carne de animales salvajes, lo cual provocó criticables burlas en las redes sociales algo con impacto en algunas mentes a los efectos del turismo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino dijo que el brote no debería politizarse, pero el temor al contagio, la suspensión de visados para visitantes chinos y el cierre de fronteras es fatal para el turismo.

Rusia anunció su intención de cerrar sus aproximadamente cuatro mil 250 kilómetros de frontera con China para luchar contra la propagación del nuevo coronavirus. También se introdujeron restricciones a la expedición de visados a los chinos.

Los visitantes procedentes de la ciudad de Wuhan y de la provincia de Hubei tienen prohibido entrar en Malasia.

Mongolia adoptó las medidas más drásticas entre los países de la región: el cierre de las fronteras con China y suspendió las clases en las escuelas y todos los actos públicos.

La prohibición de los turistas extranjeros se anunció el 22 de enero en la República Popular Democrática de Corea, donde ya se habían adoptado medidas similares en 2014 para protegerse del ébola, aunque no se habían registrado casos en Asia.

Los visados expedidos a los chinos para viajar a Filipinas fueron suspendidos para retrasar la entrada, se aconsejó a la población no viajar a China y quedaron suspendidos los vuelos entre Wuhan y la isla turística de Boracay .

Singapur anunció que prohibirá el acceso a su territorio a las personas que viajaron a la provincia de Hubei.

Los ciudadanos chinos tendrán ahora que solicitar un visado en línea, en lugar de recibirlo a su llegada a Sri Lanka.

El vicegobernador del Banco de Japón, Masayoshi Amamiya, dijo que la gran presencia de China en la economía mundial debe tenerse en cuenta al evaluar el impacto que el brote podría tener en el crecimiento global.

Los analistas comparan el brote actual de coronavirus con la epidemia del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en 2002 y 2003, que provocó alrededor de 800 muertes y desaceleró el crecimiento económico de Asia.

El número de turistas chinos que visitan Japón aumentó en más de 20 veces desde entonces, y por demás el brote también se propagó durante el feriado lunar (año nuevo) de China, cuando se refuerzan los viajes en esa región.

Unas de las preocupaciones en Tailandia son las pérdidas por la caída de la llegada de turistas chinos, calculadas en entre dos mil 500 y tres mil 200 millones de dólares, según la Cámara de Comercio.

El brote también ha afectado a otros países del Sudeste Asiático, con 10 pacientes confirmados en Singapur, ocho en Malasia, dos en Vietnam y sendos casos en Camboya y Filipinas.

Por demás, grandes aerolíneas como Bristish Airways , Lufthansa, American Airlines y United Airlines cancelaron vuelos a China, en tanto Iberia analiza la situación.

También las agencias de viajes están flexibilizando los contratos en materia de cambios y cancelaciones, y recomiendan a los turistas no viajar a China.

Pero la realidad es que China es el primer mercado emisor del mundo, con una previsión de 200 millones de turistas en 2020.

En los últimos años, el turismo chino en España creció notablemente, hasta contabilizar 869 mil visitantes (2019), frente a los 399 mil de 2015, según la Asociación de Turismo España-China.

De ahí que la crisis afecta en primer término las cifras previstas para el 2020 en materia de turismo global.

Sin embargo, la Asociación Europea de Turoperadores (ETOA) llamó a la calma a sus agencias asociadas explicando que el brote de momento se mantiene como una amenaza remota para viajeros en Europa.

De cualquier manera, este problema demuestra la interconexión que tiene el turismo con los grandes emisores de viajeros, y el fuerte impacto de los viajes en las diferentes economías, tanto de países ricos como pobres o menos favorecidos

*Periodista de Prensa Latina

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