Opinión

LAS HUELLAS DEL LITIO

Los dominicanos debemos irnos acostumbrarnos al sonido de la palabra litio, pues el mismo está ocupando un lugar cimero dentro de la literatura económica mundial debido a que expresa en su contenido la existencia de un mineral llamado a revolucionar la composición de la matriz energética mundial y los avances tecnológicos en este siglo XXI que ya agota su primera década.

El mineral conocido como litio fue descubierto en 1817 por el químico sueco Johan agosto Arfvedson (1792-1841). Es considerado como el más liviano de todos los metales. Durante sus primeros años se uso como un componente de aleación en la metalurgia transmitiendo algunos de sus propiedades a otros metales.

En el presente milenio su uso se ha extendido a la esfera industrial para la producción de baterías utilizables en dispositivos electrónicos portátiles y vehículos tanto híbridos como eléctricos.

La naturaleza ha situado cerca del 85 por ciento del litio localizado en el globo terráqueo dentro del denominado triángulo geográfico conformado por Argentina, Bolivia y Chile en la región sudamericana. Pero desde el 2017 debería agregarse tanto al Perú recientemente como a México, países donde acaban de descubrirse grandes reservas del llamado “petróleo del futuro”.

En efecto, dos años atrás se descubrió en el Perú un gran yacimiento de litio (acompañado del estratégico uranio) en la región de Puno ubicada a unos 4 mil 500 metros de altitud en frontera con Bolivia y a unos 150 km al norte del Lago Titicaca.

Mientras, en octubre de 2019 México anunció que se habían descubierto las reservas de litio más grandes del mundo localizadas en los límites de Sonora y Chihuahua.

Y durante el gobierno de Evo Morales Ayma, destituido mediante un golpe de Estado en el 2019, el Estado Plurinacional de Bolivia legisló sobre la importancia del mineral del litio considerándose como un recurso estratégico, correspondiendo al Estado su explotación y vinculación empresarial con el capital privado. Pero con los cambios políticos que se viven en el país sudamericano habría que ver cuál será el destino de la industria del litio.

El mercado automotriz se perfila como uno de los principales destinos de la demanda del litio, pues con la fabricación de carros eléctricos se estima que serán millones de baterías de litio las que se requerirán para poner en movimiento a centenares de millones de nuevos vehículos que dejarán de usar los derivados del petróleo como fuente energética básica.

Goldman Sachs, uno de los grandes grupos de inversión del mundo, sostiene que por cada 1 por ciento de aumento de la cuota de mercado de vehículos eléctricos, la demanda de litio se incrementará en 70 mil toneladas por año.

La empresa internacional JATO (proveedora mundial de servicios de inteligencia de negocios automotrices, con sede en Londres) sostuvo que durante el primer semestre de 2019 se vendieron unas 765 mil unidades de vehículos eléctricos en 41 países del globo terráqueo. Y la demanda sigue creciendo…

Es cierto que litio no es una fuente directa de energía, pero constituye una base directa para su acumulación. Por eso se hace necesario seguir de cerca las huellas del litio dentro de la economía mundial.

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