Opinión

Raíces y Fortaleza de las Relaciones de Italia y República Dominicana

Introducción

“Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva”, proclama Juan el evangelista, y lo dice “porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya”. Apocalipsis (21,1).

Muchas veces huyendo a lo que ya no existe porque alguna tragedia natural lo ha extinguido. Por la enfermedad. O por la amenaza de guerras que produce el hombre dejamos atrás la tierra y buscamos otras nuevas.

Encontrar tierras nuevas y gente nueva, dejando atrás lo que existe, buscando sobrevivir, también ha sido en el recorrido de los seres humanos un motivo de éxodos y vínculos que dejan el rastro que permite tener alguna explicación de las raíces de las relaciones entre las distintas sociedades y sus gobiernos.

Encontrar mercados nuevos, productos y alimentos nuevos son otros elementos fuertes que contribuyen a buscar cielos y tierras nuevas.

En el caso de los pueblos y los Estados organizados de Italia y la República Dominicana creemos que también aplica el ejemplo. Para entender el presente y el pasado de sus relaciones diplomáticas, comerciales y de cooperación y los estrechos vínculos que existen entre nosotros.

Como estudioso y curioso de la historia en el año 2013 cuando era embajador de la República Dominicana ante la Santa Sede en Roma, Italia, visité los archivos de la Presidencia de la República Italiana y del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia.

Motivaba esa visita mía a los archivos históricos italianos, principalmente, el detalle de que mi apellido paterno corresponde a mi abuelo Giuseppe Grimaldi Caroprese, quien nació en un lugar privilegiado de esa península del Sur de Europa que ha sido escenario de tantas vivencias de la humanidad y que, precisamente, fue bautizada y reconocida así cuando en 1861 se creó el Reino de Italia con el gentilicio de los antiguos pueblos “itálicos” del sur de la Península. En los archivos oficiales italianos pude comprobar, revisando los papeles y otros documentos, los fuertes vínculos que en los últimos cien años han sostenido la buena convivencia entre los pueblos y los gobiernos de Italia y la República Dominicana.

Cristoforo Colombo: Fundador de la Colonia

Mirando atrás en la historia, las raíces iniciales de estos vínculos se hallan en la llegada a tierra dominicana en 1492 del almirante genovés Cristoforo Colombo, italiano, quien como afirmó Américo Lugo fue el fundador de la colonia española en la isla de Santo Domingo (ver el documento del año 1916 de Américo Lugo, “La República Dominicana ante el Derecho Público Internacional”). Después tenemos el ejemplo del primer obispo residente en la isla, Alejandro Geraldini, italiano de Amelia. La cultura católica y sus enseñanzas provenientes de Roma y de la península italiana desde entonces han sido básicas en la formación del pueblo que en 1844 consolidó su identidad nacional con la creación de un Estado llamado República Dominicana.

Vale la pena recordar que en el año 1802 un emperador francés, nacido en Córcega, de familia original de Toscana, Italia, cuyo nombre era en italiano Napoleone di Buonaparte, envió a la isla de La Española una expedición por mar en numerosas embarcaciones con miles de soldados para expulsar de la parte oriental o colonia española al gobernador Toussaint Louverture. Esta parte que habitamos hoy en La Española y que llamamos desde 1844 República Dominicana, había sido cedida a Francia por España en 1795 mediante el tratado de Basilea. Ese tratado puso fin a las guerras en la Primera Campaña de Italia que había encabezado el entonces general Bonaparte.

Estos detalles son importantes para esta explicación de las raíces históricas de nuestras relaciones con Italia, tanto Italia como Nación y como Pueblo y Estado, en vista de que la expedición que envió por vía marítima a la isla La Española el ya emperador en 1802 Napoleón Bonaparte estuvo encabezada o dirigida por el general Emmanuel Leclerc, esposo de la hermana de Napoleón, Paolina Bonaparte -quien luego enviudó porque Leclerc murió en nuestra isla de una epidemia de fiebre amarilla o palúdica- y entre los soldados que acompañaron al general Leclerc reclutados muchos en la región de la Liguria y de la zona adyacente a Génova (tierra original del Almirante Cristoforo Colombo) estaban las raíces de familias dominicanas de orígenes italianas como Bonetti, Billini, Campillo, Cambiaso y otros tantos que después tuvieron protagonismo decisivo en episodios y épocas importantes de nuestra historia nacional dominicana.

Asimismo, ya en el siglo XX, en el decenio 1930-1940, cuando se presenta en la vida y la historia de la humanidad una de esas crisis que crean momentos dramáticos, la radio juega un papel clave en el acercamiento entre Italia y la República Dominicana. A mediados de esa década las comunicaciones electrónicas del siglo XX apenas tenían de referencia la radio que había descubierto o inventado el italiano Guglielmo Marconi. Este instrumento entonces eficaz y rápido servía para conectar por radio y voz a italianos y dominicanos en determinadas horas que se programaban en específicos momentos de cada día, como puede verse en los documentos que reposan en el Archivo Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia.

Cuando estalló el 1 de septiembre de 1939 el conflicto que se denominó Segunda Guerra Mundial, un realineamiento de Estados en aquel conflicto planetario alejó gobiernos pero no pudo romper lazos construídos por siglos entre pueblos y naciones. La Italia fue subyugada por un régimen fascista que la dominó desde el año 1922, desde cuatro años después de la Primera Guerra Mundial, del 1914-1918. Aliada al Imperio Japonés y la Alemania Nazista de Adolfo Hitler, el gobierno de la Italia de Benito Mussolini rompió sus relaciones con el gobierno de la República Dominicana hasta que después de finalizada la guerra en 1945 se normalizaron las relaciones.

Este es el único episodio triste en nuestras relaciones como Estados que debemos recordar y el sufrimiento de los italianos residentes en la República Dominicana que cada semana debían reportarse para fines de chequeo policial al cuartel más cercano. El régimen dictatorial de Rafael Leonidas Trujillo Molina a partir del mes de diciembre de 1941 le declaró la guerra al Eje (Italia, Alemania y Japón). La dictadura trujillista se puso en el frente constituído por los Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Sóvietica en contra de los regímenes totalitarios de Alemania, Italia y Japón. Hace unos años encontré en los archivos italianos correspondencias que muestran las situaciones difíciles que sufrieron ciudadanos italianos ajenos a estos conflictos entre grandes potencias estatales.

Pueblos y Raíces

La historia demuestra que por encima de los intereses temporales de los organismos paraestatales están las raíces profundas que enlazan a las naciones y lo demuestra el ejemplo de los pueblos dominicano e italiano. Los episodios coyunturales y las decisiones sabias de sus líderes con visión se ponen al final por encima de los obstáculos.

Durante la Segunda Guerra Mundial por el territorio de la Península Italiana pasaron los ejércitos de veinte países que la invadieron. Después el mundo se reordenó. La República Dominicana fue uno de los países miembros de las Naciones Unidas en el 1945. Italia ingresó al organismo mundial después que cambió su forma de organización estatal al crearse la República Italiana por plebiscito en 1946 y proclamar su nueva constitución en 1948.

A partir de entonces, se normalizaron completamente las relaciones entre la nueva República Italiana y la República Dominicana a nivel de embajadores extraordinarios y plenipotenciarios. Se notó en el decenio posterior a 1950, cuando llegó al país poco a poco un grupo de técnicos e ingenieros y obreros italianos que provenían de una Italia en franca reconstrucción de postguerra, y en distintos acuerdos entre los dos Estados que se suscribieron y en las instalaciones de misiones diplomáticas estables que han prevalecido durante setenta años.

Desde 1963 en Adelante

La historia más importante reciente, desde hace seis decenios, entre Italia y la República Dominicana, ha sido gloriosa en el sentido de que se han incrementado las relaciones entre los dos pueblos y los dos gobiernos.

Cabe señalar que en el Archivo de la Presidencia de la República Italiana hay algunos documentos interesantes, entre ellos los que tienen que ver con la primera visita que realizó a Italia un presidente dominicano. Se trata de la estadía del presidente electo Juan Bosch, quien acompañado de su esposa, fue recibido con todos los honores de Jefe de Estado en enero de 1963 por el Presidente de la República Italiana Antonio Segni. Bosch fue electo el 20 de diciembre de 1962 en las primeras elecciones democráticas después del régimen dictatorial que dirigió Rafael Trujillo en la República Dominicana entre los años 1930 y 1961. Bosch visitó Europa después de ser recibido en la Casa Blanca por el presidente John Fitzgerald Kennedy. En Europa, además de reunirse con el presidente de Italia, sostuvo reuniones oficiales con Charles de Gaulle en Francia y Konrad Adenauder en Alemania.

La visita del presidente Bosch marcó el inicio de una nueva era, que se ha mantenido hasta el día de hoy, en las relaciones entre Italia y la República Dominicana.

Las empresas italianas que invierten en la República Dominicana y desarrollan proyectos, la cooperación técnica y cultural del gobierno italiano con la República Dominicana, la cantidad de turistas italianos, los miles de italianos que residen en la República Dominicana y los miles de ciudadanos dominicanos que trabajan y residen en el territorio italiano son el resultado de ese proceso que se desarrolla desde el año 1963.

Un detalle interesante es que en el mes de marzo de 1965 visitó la República Dominicana, en visita oficial, el Ministro de Defensa Giulio Andreotti como representante del Gobierno Italiano a los Congresos Marianos y Mariológicos internacionales celebrados en tierras de América por primera vez por disposición del Papa Pablo VI. Luego, en 1990, Andreotti regresó al país siendo Presidente del Consejo de Ministros del Gobierno Italiano.

Los vuelos de la línea bandera italiana Alitalia estuvieron en unos años de los 1990 haciendo presencia en Santo Domingo con frecuencia regular en algunos días de la semana. Vale recordar que durante su primer viaje apostólico, el primer país al que llegó Juan Pablo II fue a la República Dominicana desde Roma con Alitalia.

Posteriormente, en el mes de enero de 1999 realizó una visita de Estado a Italia el Presidente Leonel Fernández, quien fue recibido por el Presidente de la República Italiana Oscar Luigi Scalfaro. La visita incluyó reuniones con el Primer Ministro y la suscripción de numerosos acuerdos entre ambos gobiernos que consolidaron las relaciones bilaterales.

El Esfuerzo del Presidente Danilo Medina y su Gobierno

Más recientemente las relaciones se han fortalecido de una manera más profunda. El Presidente de la República Danilo Medina ha estado en Roma en tres ocasiones desde el año 2014.

La primera vez fue a visitar en Audiencia Oficial a Su Santidad Papa Francisco. La última vez fue con motivo de una visita oficial y un almuerzo de trabajo con el actual Presidente de la República Italiana Sergio Mattarella. En ese encuentro estuvo presente el embajador de Italia Su Excelencia Andrea Canepari y una importante delegación que acompañó al Presidente Danilo Medina. El almuerzo, sumamente cordial, se celebró en el palacio del Presidente de la República Italiana, el Quirinale, el 13 de febrero de 2019. En esa ocasión, se discutieron varios temas. En primer lugar, se puede recordar que el almuerzo se abrió con un recordatorio del Presidente de la República Italiana Sergio Mattarella en el sentido de que el Palacio Presidencial de la República Dominicana fue diseñado por un arquitecto italiano, Guido D’Alessandro. Esto permitió al Presidente Danilo Medina recordar la importancia de la comunidad italiana en la República Dominicana y de las diversas familias que han contribuído al desarrollo económico, social y político del país. También en el Quirinale, el Presidente Medina recordó el quinto centenario de la llegada a Santo Domingo del primer obispo residente, Alessandro Geraldini: recordó las celebraciones que comenzarían en septiembre de ese año 2019 organizadas por la Embajada de Italia en Santo Domingo junto con las instituciones dominicanas desde que se creó un comité para organizar el año de las celebraciones. Precisamente, por la atención que el Presidente Medina prestó a estas celebraciones y por el deseo de reforzar las relaciones con Italia, delegó en la Primera Dama Cándida Montilla de Medina para que estuviera al frente del Comité de Honor que organizó el año cultural.

Como hemos podido ver en este repaso rápido, al paso de los siglos se han ido construyendo unos lazos culturales, científicos, tecnológicos, de intercambio comercial y de otras relaciones económicas, entre la gente y las autoridades civiles de ambos países. Tenemos una gran comunidad italiana en la República Dominicana, así como hay una gran comunidad dominicana en todo el territorio italiano.

Por eso, para preservar esos lazos, el Gobierno del Presidente Danilo Medina puso todo sus esfuerzos junto a empresarios dominicanos para evitar un distanciamiento con Italia cuando en el 2013 el Parlamento Italiano en su presupuesto de gasto del año fiscal 2014-2015 dispuso por razones de un ajuste económico reducir varias de las misiones diplomáticas y consulares del Estado italiano en el exterior.

Finalmente, debo destacar que los resultados buenos de unas fructíferas relaciones de amistad entre los pueblos y gobiernos debe siempre colocarse en su debida perspectiva con sus respectivos antecedentes históricos recientes y pasados.

Los frutos que estamos recogiendo hoy de estas muy buenas relaciones entre Italia y la República Dominicana se deben a que el Presidente Danilo Medina desde el 2014, antes de que se cerrara la Embajada de Italia en Santo Domingo a finales del 2014, y reabierta en 2017 con la digna presencia de Su Excelencia el embajador Andrea Canepari, puso un especial empeño en cuidar esas relaciones.

Cuando el Presidente Danilo Medina llegó a Roma por primera vez el 12 de junio del 2014, con motivo de una Audiencia Oficial con Su Santidad Francisco que gestioné para el día siguiente, el Presidente me entregó copias de las correspondiencias dirigidas respectivamente al Presidente de la República Italiana Giorgio Napolitano y al presidente del Consejo de Ministros Mateo Renzi para que, en razón de que se retiraría de Roma nuestro embajador ante el Quirinal el doctor Vinicio Tobal, yo ayudara también como embajador ante la Santa Sede a mejorar la situación. En tal virtud me tocó también colaborar al sostenimiento las relaciones buenas entre ambos países.

Por último, la activa colaboración de los empresarios dominicanos de origen italiano, diputados y senadores que viajaron a Italia entre 2013 y 2015, y con quienes compartimos algunos trabajos comunes por el fortalecimiento de las relaciones entre Italia y la República Dominicana, también merecen un especial reconocimiento. Como del mismo modo debemos reconocer el seguimiento que dieron a estas gestiones desde después del 2016 la embajadora Peggy Cabral de Peña Gómez y el señor canciller Miguel Vargas Maldonado.

Santo Domingo, República Dominicana 🇩🇴

Viernes 29 de mayo del año 2020

🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴🇩🇴

Noticias Relacionadas