Medio Ambiente

Tortugas Marinas se reproducen en nuestra isla

Por: Pedro Taveras

La naturaleza indica a República Dominicana como el lugar de anidamiento de diferentes tortugas, que vienen cada año, entre marzo y junio a nuestras playas para reproducirse. Especies de tortugas como la Tinglar, Carey y la Verde van a las áreas menos antropizadas de los espacios naturales del país, como son el Santuario de Mamíferos Marinos, que se sitúa desde el norte de Puerto Plata hasta Samaná; el Refugio de Vida Silvestre Ría Maimón, y los parques nacionales Jaragua y el Cotubanamá, para depositar sus huevos, entre otros.

Desde hace varios años, nos informa el ing. José Enrique Báez, Viceministro Interino de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, que el personal de ese viceministerio, conformado por administradores, técnicos, guardaparques y colaboradores auxiliares expertos en la materia, iniciaron un monitoreo estricto de los anidamientos de las tortugas, haciendo cercos de protección ante los depredadores naturales e infractores; o de la gente, que sin propósito de hacer daño y con las mejores intenciones de “cuidar” a la especie, caminando pueden pisar los huevos y, en algunos casos, haciendo avistamiento sin el rigor científico.

El Ing. Báez explicó a la redacción de Vanguardia del Pueblo que para su protección aplican una técnica efectiva, utilizada por países como Costa Rica y Cuba: “Se recogen los huevos de los anidamientos en la noche y se introducen con la misma arena del nido en neveras playeras destinadas para ese uso, se trasladan a lugares bajo estricta vigilancia de guardaparques dedicados día y noche a velar por la maduración completa de los huevos fértiles y al eclosionar con la salida de los neonatos, como se les llaman a las pequeñas tortuguitas, se protegen hasta que puedan avanzar en la arena por si solos; se liberan a la orilla del mar, como a 20 metros del agua y ellos, con su GPS genético, dirigen su marcha orientado hacia el mar: años después regresan como adultos, a desovar, desde quién sabe qué rincón del planeta. Este ritual lo realizan desde tiempos ancestrales”.

Báez señaló que las nuevas tortuguitas se montan en las pequeñas olas que mueren a orillas de la playa, para facilitar su penetración al mar y prender viaje de miles de kilómetros, pero que, gracias su código genético, pueden luego regresar con precisión al mismo lugar donde nacieron para su reproducción. Es un acto prodigioso de la naturaleza al cual debemos poner todo el cuidado posible como nación.

En los últimos meses se han rescatado más de 1000 huevos de tortugas, los cuales han sido protegidos hasta lograr el nacimiento de las nuevas tortuguitas y su posterior liberación en un esfuerzo extraordinario y novedoso.

Vanguardia del Pueblo, como una manera de ilustrar lo que explica Báez, desde el lugar de los hechos, recibió fotografías estremecedor as y el testimonio de un guardaparques de recursos naturales que nos dice: “teníamos tres noches haciendo servicio y justamente esa noche, a eso de las 10:15 pm (del 13 de mayo) salió a desovar una Tinglar en la playa…, la cual puso una cantidad de 78 huevos fértiles y unos 31 infértiles, estos fueron puestos en neveras playeras para posteriormente completar su ciclo de reproducción artificial”. Y agrega: “… con ésta suman 14 nidadas de huevos, que hemos protegido durante la temporada. Por razones de seguridad la redacción de Vanguardia omite lugar y persona de quien recibimos la información y fotografías desde campo.

Todo esto se ha llevado a cabo debido a la voluntad de gente comprometida con su trabajo, arriesgando su salud, familia y vida en vigilias nocturnas durante meses; ya que, lamentablemente, han tenido que someter infractores, que violentan los espacios de anidamiento perturbando las especies, para robarse los huevos para su consumo y venta.

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