Opinión

La seudo encuesta como arma política

Las encuestas han pasado a ser una verdadera arma de la propaganda política, cuyo alcance y desarrollo a raíz de la Primera Guerra Mundial es muy notorio.

A los fines de entender lo que subyace en el fondo del montaje de falsas encuestas, es importante tomar en cuenta las enseñanzas del maestro Juan Bosch, cuando explicaba que en política las cosas que no se ven son más importantes que las que se ven.

Cuando se recurre a la realización de una amañada encuesta electoral se deja de lado la investigación de campo, para enfocarse en responder la demanda del cliente que encargo el arreglo. No se trata de un sondeo, se trata de una acondicionada.

Y en ello, se persiguen tres objetivos críticos. El primero, es generar un impacto que desmoralice al adversario político, y que al bajar la guardia permite volcar la mayor cantidad de los votos indecisos a su favor en la recta final; un segundo propósito es crear las condiciones que legitimen fraguar un fraude abalado por una falsa victoria que da la “encuesta” en cuestión; y tercero, en última instancia, generar una percepción de victoria que le permita desconocer el triunfo de su adversario y desencadenar un proceso de denuncia internacional que pueda revertir el certamen.

Con apenas una semana de diferencia la sociedad dominicana está siendo testigo de dos “encuestas” que llaman poderosamente la atención, al margen de que penosamente el sistema de encuestas se ha desacreditado bastante. Como juiciosamente resaltaba el ex presidente Hipólito Mejía, “el que paga pone los números”. El dinero todo lo corroe.

La primera de estas “mediciones” fue dada a conocer por la empresa Gallup-Hoy, donde una simple suma aritmética arrojaba la carencia de seriedad del supuesto sondeo, pues la suma de los factores arrojaban un resultado que sobrepasaba el 100%, llegando a 121%. “Que vergüenza”. De ahí, en adelante la red se encargo de desmontar la falsa llegando hasta a definir los vínculos entre cliente y proveedor.

La segunda de estas joyas viene de la empresa Mark Penn/Stagwell, errática al igual que Greenberg-Diario Libre. Mark había publicado dos encuestas: una en Enero y la otra en Mayo, cinco meses de distancia. En la publicada el 27 de mayo, indicaba que “Abinader ostentaba un 39% Vs 43% en Enero; Gonzalo Castillo 37% Vs 28% en Enero, Leonel Fernandez 10% Vs 19% en Enero, Indecisos 13% Vs 3% en Enero”. Donde se reflejaba que Gonzalo había subido 9 puntos y el candidato del PRM había bajado 4 puntos.

Este análisis responde a un razonamiento lógico de una trayectoria de acontecimientos de cinco meses, (5 meses), desde el mes de Enero a Mayo, los dos principales candidatos experimentaron un desplazamiento en que el PRM pierde 4 puntos y el PLD y Gonzalo sube 11 puntos. Razonable por el tiempo y la entrada en acción de la populosa candidata a la Vicepresidencia, Margarita Cedeño De Fernández, y la impronta de Gonzalo en las calles dando respuestas a las acuciantes necesidades de la gente por la pandemia. Sumado a un desempeño altamente satisfactorio del gobierno cuya gestión ante la terrible pandemia ha sido reconocida por los organismos regionales rectores de las políticas públicas en la materia.

Pero ahora, como explicar el vuelco de 360 grados que presentan estas últimas seudo-encuestas, sin haber ocurrido nada extraordinario que pudiese motivar el desplome de uno y el resurgimiento de otro. Como explicar que lo que no ocurrió en cinco meses está ocurriendo en apenas 24 días, que han transcurrido desde el 27 de Mayo, fecha en que la misma encuesta dice que hay un empate técnico entre los dos principales contendientes.

Y ahora, con apenas días, el candidato que encargó la encuesta aparece dominando en primer lugar. El despegue de 11 puntos que logró Gonzalo trabajando en las calles le costó cinco meses; y ahora sin trabajar y sin haber ocurrido nada de trascendencia política, pretenden que creas que el adversario lo alcanza en 24 días. ¿Donde está la honradez de tan absurdo resultado?. Cuando hace apenas días que el propio jefe de campaña del PRM, reconoció públicamente que Gonzalo había subido 8 puntos y su candidato había bajado 4 puntos.

Frente al azote, la vulgaridad y las amenazas de arrebatarles lo poco que a duros golpes han avanzado, la moral de los pueblos se eleva, y henchidos de patriotismo se levantan como el Ave Fénix por encima de las cenizas, para honrar su derecho a seguir avanzando hacia una vida con mayor dignidad. En cuyo propósito en República Dominicana, el PLD es el que más ha aportado, y con su candidato Gonzalo Castillo constituye la garantía de no retroceder y seguir progresando.

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