Opinión

El futuro del sistema que domina el mundo

Branko Milanovic, quien fuera economista jefe del Banco Mundial, y uno de los mayores expertos en desarrollo y desigualdad, dio a conocer en varios trabajos, incluido su libro “Desigualdad mundial: Un nuevo enfoque para la era de la globalización”, la llamada curva del elefante, considerada por muchos como el gráfico más influyente de la última década.

Esta curva describe cómo, entre 1988 y 2008, aumentaron las rentas reales de las nuevas clases medias de los países emergentes (fundamentalmente de China y la India), cómo se estancaron o descendieron los ingresos de la clase media baja del mundo desarrollado, y cómo se produjo un fuerte crecimiento en los ingresos del 1% más rico del mundo.

Los años 1988-2008 se corresponden con el periodo de expansión de la globalización por el mundo. Para muchos, la emergencia de movimientos populistas y de extrema derecha en los países desarrollado está asociada al impacto negativo que la globalización produjo en los sectores medios de esos países.

Más recientemente, Milanovic publicó un nuevo libro titulado “Capitalismo, nada más: El futuro del sistema que domina el mundo”. Partiendo del criterio de que hoy “todo el planeta opera según los mismos principios económicos -producción organizada con vistas a la obtención de beneficios utilizando mano de obra asalariada libre desde el punto de vista jurídico y en su mayoría capital privado, con coordinación descentralizada”, Milanovic sostiene que el dominio del mundo ejercido por el capitalismo se ha logrado con dos tipos distintos de este: el capitalismo meritocrático liberal, característico de los países occidentales y el capitalismo político o autoritario dirigido por el Estado cuyo ejemplo más claro es China.

Según Milanovic, los rasgos fundamentales que distinguen el capitalismo meritocrático liberal son aumento de la participación de la renta del capital en el producto neto, elevada concentración de la propiedad de capital, los individuos que tienen abundancia de capital son ricos, los ricos por su renta de capital son también ricos por la renta del trabajo y estrecha correlación entre las rentas de padres e hijos.

En el caso del capitalismo político la primera característica es que una burocracia muy eficiente y tecnocráticamente experta es la que está al frente con la obligación de aumentar el crecimiento económico y poner en práctica políticas que permitan la consecución de ese objetivo. Otra característica es la capacidad dual que tiene el Estado de ser guiado por los intereses nacionales y de controlar al sector privado, de manera que las decisiones sean tomadas arbitrariamente por las personas y no que venga determinada por la ley.

Milanovic, en base a la experiencia histórica que muestra que la ascensión y el aparente triunfo de un sistema o una religión van seguidos inmediatamente de una especie de cisma entre las variantes del mismo credo, nos plantea una mirada a lo que puede traernos el futuro en la medida en que estos dos diferentes modelos de capitalismo compiten por el liderazgo mundial.

Otras del Comité Político
últimas Noticias
Noticias Relacionadas