Hablan los hechos

Trump, Pompeo y el retiro de tropas de Alemania

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo iniciará una gira la próxima semana por Austria, Eslovenia, Polonia y la República Checa, en momentos en que Washington trata de reposicionar sus tropas fuera de Alemania y se empeña en limitar la influencia global de China.

Al tiempo que concreta la retirada de sus tropas de suelo germano, Estados Unidos ha dado un gran impulso a la cooperación militar con Polonia, mientras la relación entre la canciller Angela Merkel y el presidente Donald Trump se tensa cada vez más. En esa línea, a finales de junio, el presidente polaco Andrzej Duda, fue el primer mandatario en ser recibido en la Casa Blanca por el presidente Trump desde que empezó la actual pandemia y el 31 de julio, el ministro de Defensa polaco, Mariusz Blaszczak, anunció que Estados Unidos desplegará 1000 soldados en Polonia. País que, dada sus preocupaciones de seguridad respecto de Rusia, se ha convertido en un firme defensor de la Alianza Atlántica.

Estados Unidos tiene 34,500 soldados en Alemania que en determinados momentos pueden llegar a 52,000 entre militares y personal civil, dependiendo de la rotación y necesidades de entrenamiento.

El Pentágono, anunció el mes pasado, luego de unas polémicas declaraciones del presidente Trump sobre Alemania, que Estados Unidos retirará 11,900 militares de suelo germano. 6, 400 soldados serían enviados a casa y 5,600 serían trasladados a otros países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), entre ellos Italia y Bélgica.

La presencia militar estadounidense en Alemania se originó durante la ocupación aliada tras la Segunda Guerra Mundial. Luego evolucionó por las necesidades de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos llegó a tener emplazados allí, centenares de miles de soldados como mecanismo disuasivo ante la Unión Soviética. Actualmente, están ubicados allí, los cuarteles generales para Europa de la Fuerza Aérea y del Ejército de Estados Unidos (EUROCOM); los del África (AFRICOM), y varios de los centros de entrenamiento militar más importantes de Estados Unidos en Europa.

La importancia es que este viaje tiene lugar, cuando Pompeo hace campaña para reducir la influencia china en el mundo y alentar a los aliados a evitar hacer negocios con Huawei, sobre la argumentación de que ese gigante tecnológico es un riesgo para la seguridad por sus lazos con Beijing. En medio de un resurgimiento de Rusia, que se suma a sus preocupaciones, Pompeo se ha comprometido a enfocarse más en Europa Central y del Este.

Para muchos las acciones de Washington apuntan a aspectos que van desde razones estratégicas, como reducir tropas en Europa por su situación de estabilidad para aumentar la presencia en Asia Central. Pasando por las Elecciones presidenciales de noviembre, y es que Trump ha sido bueno cumpliendo sus promesas de campaña, una de ellas fue, adoptar una política exterior más aislacionista. Entonces, en medio de la campaña para su reelección, una reducción de las tropas en Alemania es cónsono con su deseo de hacer regresar las tropas a casa. A lo cual se le agrega, su disposición a retirarse de Siria y Afganistán.

Otro aspecto, tiene que ver con las antipatías personales. La antipatía de Trump hacia Europa es intensa y en particular hacia Alemania. Trump ve a la Unión Europea, como un competidor económico de Estados Unidos y considera que Alemania se ha beneficiado de manera ventajosa del generoso acercamiento de Estados Unidos a los asuntos internacionales, comprometiendo pocos fondos para el área de Defensa, mientras exporta sus autos a Estados Unidos.

Desde el inicio de su administración, Trump ha hecho una fuerte campaña para que los países de la OTAN cumplan con invertir en defensa el 2% de su PIB, una meta anteriormente propuesta por Barack Obama en el año 2014. Al retirar sus tropas del territorio alemán, Trump estaría presionando para que ese Estado incremente sus propias fuerzas militares.

Alemania es un país rico que por lo general tiene superávit fiscal, pero invierte poco en sus fuerzas armadas porque se aprovecha de la protección de Estados Unidos por el emplazamiento de tropas en su territorio y también porque después de la Segunda Guerra Mundial su población ha sentido aversión hacia la geopolítica tradicional. Desde esta perspectiva, gastar dinero en defensa, es algo que los políticos alemanes hacen sobre su propio riesgo. Por ello es tan difícil para Alemania cumplir con esta meta de la OTAN, ya que siendo el más rico de los socios europeos, en el 2018 gastó apenas, 1.38% de su PIB lo que genera mucho malestar en Washington.

Sea como sea, la iniciativa para reducir las tropas estadounidenses en Alemania ha generado alarma incluso en las filas del gobernante Partido Republicano, al punto que el martes 28 de julio pasado, 20 de sus congresistas enviaron una misiva a la Casa Blanca pidiendo que la iniciativa fuera desechada. Y es que una de las principales ventajas que tiene Estados Unidos sobre Rusia y China es su sistema de construcción de alianzas. Trump parecería creer que las tropas están en Europa solo para beneficio de los europeos. Pero, la verdad es que la OTAN es importante también para la seguridad del propio Estados Unidos, pues las bases en Alemania sirven como lanzaderas para proyectar el poder de Estados Unidos en Oriente Medio. Mientras tanto, los presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping se frotan las manos.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas