Hablan los hechos

Fuertes fundamentos económicos de administración anterior facilitan colocación de bonos

En medio de los percances generados en la economía mundial como consecuencia de la pandemia Covid-19, la República Dominicana colocó una emisión de bonos soberanos por el monto de 3,800 millones de dólares y recibió ofertas por encima de los nueve mil millones, tal y como lo dio a conocer el ministro de Hacienda del gobierno, Jochy Vicente, en un mensaje grabado difundido por las redes sociales y los medios de comunicación.

El anuncio ha sido saludado por la opinión pública, los actores económicos y los partidos políticos, incluyendo el de la Liberación Dominicana, cuyos congresistas, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República, favorecieron el Presupuesto Complementario, que sirve de soporte legal a lo que anunció el Ministro de Hacienda.

El concepto “bono” es utilizado en los mercados internacionales para denominar aquellos valores que representan una deuda para el emisor, es decir que lo que ha hecho el Gobierno de República Dominicana es endeudarse más, lo que agrava el problema que el actual equipo gubernamental criticaba cuando estaba en la oposición.

A propósito, las redes sociales hicieron refrescar la memoria del ahora presidente de la República, Luis Abinader, cuando criticaba el endeudamiento del pasado gobierno: “¡Deudas y más deudas¡ Continúa el gobierno del PLD endeudando el país de manera irresponsable, situación que afectará a todos los dominicanos; a las presentes y futuras generaciones, por lo que se hace cada vez necesario un cambio en la dirección del gobierno”, fue el mensaje crítico al financiamiento de la economía de la pasada gestión, que ahora se celebra y se presenta como “la transacción más grande registrada en Centroamérica y el Caribe”

En el anuncio de colocación de los bonos con el respaldo del Estado se apuntó que nunca el país había recibido una demanda tan grande por nuestros títulos. “Esto es una señal inequívoca de la confianza que los mercados internacionales están dando a nuestro país”, se agregaba, un tácito reconocimiento al manejo de la economía de la gestión del Partido de la Liberación Dominicana, encabezada por el presidente Danilo Medina.

En febrero de este año el Banco Central informaba que el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) muestra que la economía continúa registrando un desempeño favorable al exhibir un crecimiento interanual de 4.7%, ubicándose cercano a su potencial, no obstante los efectos adversos que se han presentado en el entorno internacional y doméstico de alta incertidumbre y expectativas negativas.

La inflación en el mes de febrero fue de -0.13%, luego de haber registrado un 0.33% en enero. Ingresaron al país US$581.9 millones por concepto de remesas familiares en enero, para un crecimiento interanual de 8.4%. Una posición fuerte de reservas internacionales netas en un nivel ascendente a US$9,700 millones, de las cuales el Banco Central cuenta con reservas propias por US$8,140 millones al excluir los depósitos del Gobierno.

“Este resultado refleja los fuertes fundamentos macroeconómicos de la economía dominicana”, agregó el Banco Central en el Informe de la Actividad Económica (IMAE).

Precisamente, es con estos números que las actuales autoridades acuden al mercado internacional y encuentran buena demanda para los bonos soberanos, no solo con la confianza “al actual gobierno”, como expresara el ministro de Hacienda.

Como han expresado los economistas el servicio de la deuda externa comprometería el 30 % del Presupuesto General del Estado para 2021, que estaría empujando a nuevos endeudamientos, que a la vista se hacen imposibles asumir sin que se piense en una reforma fiscal de un incierto impacto para la gobernabilidad, sobre todo en un ambiente de pandemia cuyo final no está siquiera previsto.

La colocación de los bonos ha recibido la comprensión ciudadana, sobre todo porque esos recursos, como se explicó, serán destinados a cubrir los compromisos de los programas de ayuda social “Quédate en Casa, FASE y PA TI” y al financiamiento de los planes del gobierno en el sector salud, para combatir la pandemia. Lo que faltó decir, y no se fue sincero en ello, es admitir los fuertes fundamentos macroeconómicos de la economía dominicana, que habla muy bien de la imagen del país, caracterizada por un entorno de seguridad y certidumbre para los inversionistas y los mercados internacionales.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas