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La prudencia es norma en los gobiernos del PLD

La prudencia ha sido norma en las administraciones del Partido de la Liberación Dominicana. Sin quizás, uno de los más valiosos atributos para que la población le haya ofrecido su reiterado y masivo apoyo para la conducción de gobierno y los destinos del país.

Algunos sectores han estado insistiendo en que el gobierno defina, “de una vez y por todas”, si otorgará o no el permiso para la explotación de los recursos mineros presentes en el subsuelo de Loma Mirada, un levantamiento montañoso ubicado en la provincia La Vega que ha provocado toda suerte de disputas minero ambientalistas, como sonoras refriegas mediáticas.

Las presiones en ese sentido han llegado a niveles tales que en ocasiones rayan en la intolerancia y la provocación.

La administración del presidente Danilo Medina ha venido cumpliendo con el protocolo que debe seguir todo Estado responsable en la materia. Y eso incluye las rigurosas normas establecidas por los organismos internacionales para la explotación minera.

Aunque el gobierno ya tiene resultados de estudios aportados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el informe sobre impacto ambiental de la firma concesionaria, el ministerio de Medio Ambiente ha dicho que está a la espera de otros levantamientos complementarios, con lo que estará en condiciones de hacer sus recomendaciones al Ejecutivo.

No obstante conocer de la ruta seguida por las autoridades y que en adición a eso en el Congreso Nacional cursa un proyecto mediante el cual se procura declarar Loma Miranda, Parque Nacional, por lo que debe esperarse por la decisión que habran de tomar los congresistas, la presión al gobierno y en particular al jefe del Estado, se ha incrementado.

Entendemos que mantener esta presión constituye un acto de irracionalidad y de marcada inconsecuencia frente a una administración que ha seguido a pie juntilla las normas mundialmente establecidas frente a casos como el que nos ocupa.

Esperar por el Estado, que no sólo del Ejecutivo, para que cumpla la ruta trazada y tenga en sus manos toda la información para tomar una decisión que siempre deberá corresponderse con el interés de la nación, debe ser la apelación a la población que ha de mantenerse a distancia de la manipulación, la desinformación y las actitudes levantiscas.

Las administraciones del PLD se han caracterizado, entre otras virtudes, por su marcada prudencia. Y los resultados los han sentido con el apoyo sostenido de una población sabía. En esta ocasión no será diferente.

Por: Redacción | 06 mar 2014 | En:  Editorial
El Código Laboral al que debemos apostar

Desde hace ya un buen tiempo, empresarios, trabajadores y gobierno vienen abordando el tema sobre la reforma de nuestro Código Laboral. Y debemos reconocer que lo han hecho a partir de la necesaria actualización de esa importantísima legislación, fruto de una trascendente gestión que nos permitió superar los escollos y el atraso en esa materia de lo que conocimos como Código Trujillo de Trabajo.

Sin embargo, en las últimas semanas el debate sobre la revisión y reforma del Código Laboral ha ido derivando de la mesa del diálogo y la negociación al campo de la confrontación con riesgos de conducir a las protestas callejeras que deben evitarse.

Los representantes del sector empresarial en la comisión designada para el diálogo y la negociación, han hecho propuestas que a las centrales sindicales y a sus asesores y al sector político, les han parecido inaceptables, toda vez que plantean la eliminación de valiosas conquistas laborales contempladas en la actual legislación.

Entendemos que respetando el legítimo derecho que tiene el sector empleador de plantear sugerencias en el sentido de avalar un ejercicio empresarial apegado a leyes y normas que garanticen sus intereses, no estaría demás que tomaran en cuenta situaciones que aconsejan reconsiderar algunas de sus propuestas.

En ese sentido, está claro que en el Congreso Nacional el ambiente es de rechazo a cualquier propuesta de cambio que ponga en riesgo la preservación de relevantes conquistas laborales.

Nuestros hombres y mujeres de negocios deben tener presente que el gobierno, a través del Ministerio Administrativo de la Presidencia, ha sido reiterativo al reafirmar su voluntad de garantizar el respeto a esas conquistas.

Y que además, en esa misma tesitura, se han manifestado sectores de la sociedad civil, la totalidad de los partidos políticos y más recientemente la representación local de la Organización Internacional del Trabajo.

Por todo ello entendemos que quizás sin proponérselo, la actitud de un sector del empresariado, podría retrasar o impedir la necesaria revisión de una normativa que ciertamente necesita ser actualizado y que contiene disposiciones que lesionan la estabilidad de las empresas, como lo reconoce la propia dirigencia sindical.

Pensamos que esas son buenas razones para que se acuda a una mesa de diálogo y negociación con propuestas viables que garanticen el mantenimiento del clima de paz en las empresas, estabilidad social en la nación y que en definitiva logremos un Código Laboral que marque avances para las partes sin retroceso alguno para el país.

Por: Redacción | 03 mar 2014 | En:  Editorial
Informe y escenario promisorios

La celebración del 170 aniversario de la independencia nacional se realiza en un momento histórico de la vida republicana: consolidando la nacionalidad y alcanzando más altas cumbres del desarrollo nacional.

El acto de este jueves, 27 de febrero en el Salón de la Asamblea Nacional en el Congreso Nacional, lo recordará por mucho tiempo todo el pueblo dominicano.

El presidente de la Asamblea Nacional, senador Reinaldo Pared Pérez, pulverizó cualquiera duda que todavía pudiera abrigarse en el pueblo, respecto a la adopción y aplicación, con todas sus consecuencias, de la histórica sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, ahorrando al jefe del Estado hacer referencia al espinoso tema.

El primer mandatario, en su rendición de cuentas a la nación, lo hizo cargado de realizaciones, entre las que destaca los resultados del crecimiento económico de 4.1%, con todos los sectores básicos de la economía en aumento, reduciendo casi cuatro puntos porcentuales del déficit fiscal, con superávit en la cuenta corriente de la balanza comercial y en la balanza de pagos y con baja inflación. ¡Una proeza!

Ya más de 500 mil dominicanos abandonan el oscurantismo del analfabetismo, centenares de miles de niños se incorporan progresivamente a la tanda extendida en la escuela dominicana; decenas de miles de maestros incorporados al plan de excelencia en su formación y más de 20 mil bachilleres becados en afamados centros estudios del exterior. Con el campo respondiendo a la más gigantesca ayuda financiera jamás recibida y con la estructuras de base (los micro y pequeños empresarios) participando activamente en la economía.

Tal como lo proclamó el compañero presidente de la República, Danilo Medina, la nuestra no es tan sólo uno economía sana y en crecimiento, sino también predecible, por lo que no debe asombrarnos que lidere toda la región en más años consecutivos, captando la mayor cuota de inversión extranjera directa.

¡Loor a los Padres de la Patria! Que nos dieron la oportunidad de asistir a un escenario nacional tan promisorio para todos nosotros y los hijos por venir.

Por: Redacción | 28 feb 2014 | En:  Editorial
En el día de la República Dominicana

El pueblo dominicano celebra este 27 de febrero, el 170 aniversario de la Independencia República Dominicana. La madrugada del 27 de febrero de 1844, con el trabucazo del prócer Matías Ramón Mella, fue proclamada en la Puerta de la Misericordia.

De esa manera, culminó una lucha que había iniciado un grupo de jóvenes liderados por Juan Pablo Duarte, el día 16 de julio de 1838, cuando fundaron la Sociedad Secreta La Trinitaria.

Juan Pablo Duarte había estudiado en Estados Unidos y Europa. Sus conocimientos los aprovechó para organizar la entidad política que fue La Trinitaria. Asumieron el compromiso de luchar en la clandestinidad y propagar las doctrinas separatistas y mantener siempre encendido el fuego del patriotismo. Lo cumplieron.

El 16 de julio de 1838 comenzó una lucha, que a pesar de las dificultades y la represión del gobierno haitiano no se detuvo hasta proclamar la República Dominicana, el 27 de febrero de 1844, con el trabucazo del prócer Mella.

Con el trabuco de Mella, la madrugada del 27 de febrero de 1844, nació la República Dominicana, concebida por Juan Pablo Duarte como un Estado donde tiene que imperar “plena vigencia de los derechos individuales postulados en la Declaración de los Derechos del Hombre, un Gobierno Republicano, división tripartita de los poderes públicos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Además, garantía de la propiedad privada individual y colectiva, así como la igualdad. La Constitución de la República consagró que todas las personas nacen libres e iguales ante la ley y son acreedoras de la misma protección y trato de las instituciones, autoridades y demás personas y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, vínculos familiares, lengua, religión. Opinión política o filosófica, condición social o personal.

El forjador de la nacionalidad dominicana creía en un sistema de gobierno democrático en el que la justicia sea lo primero.

A 170 años del Trabucazo de la Puerta de la Misericordia, la República quiere sean realidad los ideales duartianos.

La ocasión es propicia para honrar a los próceres nacionales con el firme compromiso de mantener viva la fe en la democracia.

Hoy podemos celebrar que el país vive un proceso democrático que honra a los padres fundadores. Aun cuando afrontamos el problema de un país marcado por las desigualdades socioeconómicas, avanzamos en un sistema democrático, lo que mantiene abierta la vía para lograr las reformas necesarias para crear las condiciones de que una proporción mayor de la riqueza nacional ingrese al presupuesto general del Estado, a fin de que la administración del gobierno pueda dar satisfacción a las demandas y expectativas de los ciudadanos y ciudadanas.

Tenemos que aunar esfuerzos para producir las reformas que aseguren alcanzar la sociedad que concibieron los trinitarios liderados por Juan Pablo Duarte. Un pueblo con educación, salud, servicios públicos eficientes y con cobertura nacional. Programas sociales que cubran a la totalidad de la población que está en pobreza extrema e instrumentos que garanticen la movilidad social de las familias que están en pobreza extrema.

Celebremos que hoy, en el 170 aniversario de la República, tenemos la Constitución de 2010, que fue el producto de una amplia consulta popular y un pacto político establece que “El Estado se fundamenta en el respeto a la dignidad de la persona y se organiza para la protección real y efectiva de los derechos fundamentales que le son inherentes.

La dignidad del ser humano es sagrada, innata e inviolable; su respeto y protección constituyen una responsabilidad esencial de los poderes públicos”.

Es el tiempo adecuado para que los distintos sectores de la sociedad entiendan que si no logramos las reformas inaplazables será difícil, por no decir imposible, lograr un país que pueda afrontar los grandes retos que nos exhibe el presente.

Tenemos que seguir adelante.

Por: Redacción | 27 feb 2014 | En:  Editorial
Ramón Matías Mella

El prócer Matías Ramón Mella o Ramón Matías Mella, como prefiere llamarlo el pueblo dominicano, nació el 25 de Febrero de 1816, hace 198 años. Es el ejemplo del hombre de acción que supo estar en el instante que demandaron las circunstancias patrióticas. Su arrojo fue estímulo para los jóvenes de su generación y ejemplo a emular siembre.

Mella fue un hombre de coraje y patriotismo. Cuando la Patria era el proyecto concebido por Juan Pablo Duarte con el apoyo de un grupo de amigos, Mella se integró a tiempo completo a luchar por la proclamación de República Dominicana.

Al poco tiempo de ser fundada la Sociedad Secreta La Trinitaria, con el liderazgo Duarte, ingresó como miembro y se destacó como uno de los principales colaboradores del patricio. La Trinitaria fue la organización política creada por Duarte para fundar República Dominicana.

La Trinitaria fue fundada el 16 de julio de 1838, en la residencia Josefa Pérez, en la hoy calle Arzobispo Nouel, en la zona colonial de la ciudad de Santo Domingo.

Mella compartió la decisión de los trinitarios de apoyar el movimiento de la Reforma que estalló el 27 de enero de 1843, en Praslin, Haití, con el objetivo de derrocar al Presidente Jean Pierre Boyer, pues como Duarte, consideraba en un cambio de Gobierno en Haití, se crearía un ambiente favorable para avanzar el plan de proclamar República Dominicana.

El nuevo Gobierno haitiano al descubrir a los trinitarios desató una campaña represiva con el propósito de desmantelar el movimiento, pero no pudo impedir el proyecto de los Trinitarios, porque nadie podría cambiar el plan de los hombres de la valentía de Mella. Eso hizo posible que la salida de Duarte al exilio en 1843 no provocara la interrupción de la lucha patriótica.

A Mella le tocó el honor de disparar el trabuco que anunció al mundo el nacimiento de la República Dominicana, el 27 de febrero de 1844, en la Puerta de la Misericordia.

Mella defendió el proyecto de los trinitarios sin vacilaciones. Como Duarte enarboló la idea de que República Dominicana tiene que ser un país libre y soberano sustentado en un estado de derecho.

Cuando se inició la Guerra por la Restauración de la República, apoyó a los próceres del Grito de Capotillo, el 16 de agosto de 1863. Estuvo en armas con los restauradores hasta que su salud se lo permitió. Murió en la ciudad de Santiago, el 4 de junio de 1864. Para cumplir un deseo suyo, su cadáver fue envuelto en la bandera nacional.

Matías Ramón Mella Castillo, nació el 25 de febrero de 1816, en la hoy calle Sánchez, en la zona Colonial de la Capital. Rindamos honor a su memoria. Así honramos a la Patria.

Por: Redacción | 25 feb 2014 | En:  Editorial
Un apretón de manos en Venezuela

El pueblo venezolano vive momentos de tensión. En la última semana, las calles de Caracas y de otras ciudades de esa hermana nación se han visto sacudidas por concentraciones y marchas, pero lamentablemente también por episodios de enfrentamientos y violencia que han degenerado en víctimas mortales, heridos y detenidos.

Los venezolanos enfrentan problemas de desabastecimiento y de carestía de diversos productos. El clima de inseguridad. es motivo de queja en la patria de Bolívar. Se vive una situación que las propias autoridades han reconocido, frente a las cuales han solicitado tiempo y paciencia para la aplicación de medidas que permitan afrontar esos problemas.

Recordamos que desde hace algunos años Venezuela viene afrontando momentos similares, en materia de protestas y enfrentamientos. Además de conflictos con otras naciones en sus relaciones diplomáticas.

Por encima de los hechos presentados debemos reconocerle a ese pueblo y a sus autoridades, que en cada caso han sabido sortear esas situaciones de peligrosos conflictos sobre la base de la negociación y el diálogo.

El presidente del Partido de la Liberación Dominicana y expresidente de la República, doctor Leonel Fernández, ha apelado precísamente a esa ruta de negociación y diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela.

Recordamos la ocasión en la que le tocó la oportunidad de servir de mediador entre Venezuela y Colombia, por pedido de los entonces líderes de esas naciones.

Fresco se tiene en la memoria colectiva el apretón de manos del expresidente Álvaro Uribe, de Colombia, y el fenecido presidente Hugo Chávez, de Venezuela, luego del diálogo propiciado por el entonces presidente Leonel Fernández en la República Dominicana.

Pensamos que en estos momentos de tensión y preocupantes protestas, los venezolanos deben tomar la ruta del diálogo y la negociación en aras de la gobernabilidad y la búsqueda de soluciones a sus problemas en un clima de paz.

Un apretón de manos en Venezuela es a lo que todos aspiramos.

Por: Redacción | 23 feb 2014 | En:  Editorial
La Bandera Nacional

La Bandera Nacional es parte del legado de juan Pablo Duarte. La concibió para exaltar la identidad dominicana.

El patricio escogió sus tres colores. Lo hizo para que se nos reconozca como un país libre y soberano.

Por la previsión de Duarte el veintisiete de febrero de mil ochocientos cuarenticuatro, el día del nacimiento de la República, los padres fundadores pudieron izar nuestra enseña nacional.

La Bandera Nacional es el símbolo que cohesiona a la sociedad dominicana.

El veintiuno de febrero, el día de la Bandera Nacional, tenemos que verlo como un referente permanente. Todos los días debemos ver ocasión propicia para mostrar con orgullo el pabellón tricolor. Y el día de la Bandera celebrarlo con el entusiasmo del alma dominicana. Es el símbolo de la unidad.

Celebramos la invitación del presidente Danilo Medina a rendir honores a la insignia de la Patria. El principal acto en la explanada frontal del Palacio Nacional indica la mejor manera de celebrar el día de la Bandera.

Que las actividades se extendieran a escuelas y colegios es un acontecimiento estimulante. Celebremos siempre los homenajes a nuestra enseña tricolor.

Por: Redacción | 21 feb 2014 | En:  Editorial
Vanguardia

Vanguardia del Pueblo, el periódico creado por el profesor Juan Bosch, que durante muchos años se erigió como el más influyente medio escrito de comunicación en la historia política de República Dominicana, llega hoy a sus lectores en el carrusel de la modernidad y la tecnología con el renovado propósito de contribuir con la consolidación de la democracia y constituirse en efectiva plataforma de información, orientación, educación y pluralidad.

Este periódico digital forma parte de la formidable plataforma multimedia que el Partido de la Liberación Dominicana coloca desde este día en el ciberespacio, que incluye la Pagina Web del Partido y el programa La Voz del PLD, con la que procura comunicarse con su vasta militancia y, así como con todos los dominicanos y dominicanas dondequiera que se encuentren.

Aquí el lector encontrara informaciones, opiniones, reportajes sobre temas políticos, económicos, sociales, medio ambiente, científicos, sobre el acontecer internacional o de cualquier otro tópico, ofrecido siempre con elevado sentido ético y el ferviente deseo de promover debates útiles que ayuden a elevar la cultura política de nuestro pueblo y su mejor comprensión del acontecer nacional y mundial.

El lanzamiento de Vanguardia del Pueblo Digital, constituye el primer gran resultado del Octavo Congreso Comandante Norge Botello, que recién celebró el PLD, porque este medio de comunicación y su plataforma multimedia guiarán los pasos del Partido hacia su indisoluble conexión con la sociedad dominicana en marcha acelerada hacia la modernidad.

Bajo la dirección de su Comité Político y con la decidida colaboración de todas sus secretarias, comités provinciales, municipales, intermedios y de base, el PLD entrega hoy a la nación y al mundo a su emblemático Vanguardia del Pueblo, en la seguridad de que informará con honradez, debatirá con razón y valor, educará y orientará con ética y pasión.

Por: Redacción | 13 dic 2013 | En:  Editorial
Respuesta a un informe tuerto

En estos días ha circulado un informe en el que se intenta colocar en posición incómoda el ejercicio democrático en República Dominicana, país que cuenta con una de las mayores participaciones electorales de la región y que ha realizado cinco elecciones presidenciales y cuatro congresuales y municipales sin inconvenientes, desde el año 1996. Han sido nueve elecciones ejemplares, que han  merecido el reconocimiento de observadores  internacionales y del país.

El informe no presenta un solo caso de persecución política ni de partido u organización que se haya retirado de alguno de los  mencionados procesos electorales por inseguridad o por falta de garantía o credibilidad del mismo.

Pero nada de eso ha importado. Conforme el estudio del Centro de Estrategia y Estudios Internacionales (CSIS) el ejercicio democrático experimenta en el país debilitamiento como consecuencia de supuestas prácticas corruptas.

Si al igual que nosotros, usted se está preguntando de dónde se saca tal despropósito le responderemos que mire el inventario de las personas a las que se entrevistó para tan sui generis estudio: al expresidente Hipólito Mejía, su excandidato vicepresidencial Luis Abinader, el dirigente perredeísta Orlando Jorge Mera, el diputado del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Víctor -Ito- Bisonó, y el dirigente de ese partido, Guillermo Caram. También, Guillermo Moreno (el que ha recibido más derrotas en su propósito de llevar a la justicia de  manera infundada al presidente del Partido, Leonel Fernández, que los votos que sacó en las elecciones pasadas) y Cristóbal Rodríguez, presidente y dirigente del partido Alianza País, respectivamente, acérrimos enemigos del PLD.  Además al coordinador general de Participación Ciudadana, Roberto Álvarez, el expresidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, y al periodista Fausto Rosario, sí, ese que cuenta en su haber con todo un rosario de agravios contra nuestro partido.

Con tan “especiales” informantes, no es de extrañar que el referido estudio pecara de tuerto, pues sólo mira para un lado.

Por eso, precisamente, estamos de acuerdo con nuestro secretario general, compañero Reinaldo Pared Pérez, cuando afirma que con ese tipo de denuncias infundadas lo que se procura es minar la hegemonía del Partido de la Liberación Dominicana en el electorado, como lo demuestran los cinco triunfos logrados de manera consecutiva.

Si no lo saben, los redactores del referido informe deben de saber que la preminencia del PLD en el electorado es el resultado de una decisión democrática del pueblo dominicano, que ha visto en nuestra organización la posibilidad de materializar sus aspiraciones.

En el PLD debemos prepararnos para ver con  más frecuencia este tipo de injerencia y para enfrentarla con la energía que amerite el caso. Al aparecer, organizaciones de la sociedad civil, tanto nacionales como internacionales, se han propuesto llenar el vacío que no ha ocupado la oposición política por inmadurez, vocación personalista o cualquier otra causa. Ante esa situación la respuesta debe ser continuar unidos y abrazados al pueblo. Unidad y pueblo. He ahí nuestra respuesta.

Por: Redacción | 13 dic 2013 | En:  Editorial
UNESCO-Juan Bosch en Ciencias Sociales

La primera premiada fue una colombiana que realizó un estudio sobre la violencia juvenil Leonel Fernández

Santo Domingo

La ocasión no podía ser más auspiciosa. Con la presencia de Irina Bokova, Directora-General de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), nuestras embajadoras Laura Faxas y Rosa Hernández de Grullón, así como representantes diplomáticos de diversos países, se celebraba el Octavo Foro de Jóvenes, que abordaría los temas de inclusión social, compromiso cívico, diálogo y desarrollo de competencias.

En ese marco, se haría la primera entrega del Premio UNESCO-Juan Bosch en Ciencias Sociales, como una forma de promover y estimular en una nueva generación de investigadores sociales de América Latina el uso de las herramientas analíticas de las ciencias sociales para contribuir al cambio social en los países de la región.

La galardonada fue Karen Nathalia Cerón Steevens, una joven colombiana de 24 años de edad, egresada de la Universidad Nuestra Señora del Rosario (de la que se han diplomado doce presidentes de su país), con título de Maestría en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, quien participó con la entrega de un estudio titulado, ¿Hijos de la Guerra o Huérfanos del Estado? En ese trabajo, la autora realiza una investigación sobre el fenómeno de la violencia juvenil, de manera particular, acerca de las actividades delictivas realizadas en Guatemala por la banda gansteril conocida como Las Maras Salvatruchas.

En el texto, se analiza la violencia juvenil en relación con los problemas estructurales e institucionales del país centroamericano.

Se consideran, entre otros factores, el legado de las dictaduras, del conflicto armado, de la desigualdad social, la marginalización, las debilidades del núcleo familiar y el maltrato personal.

 

El jurado estuvo integrado por tres destacadas figuras: Saskia Sassen, socióloga neerlandesa, profesora de la Universidad de Columbia, en New York, autora de un texto, ya clásico, del pensamiento social moderno, La Ciudad Global; Juan Luis Cebrián, celebrado periodista y escritor español, antiguo director del periódico El País, de España; y Rolando Cordero, un reconocido investigador y economista mexicano, autor de varios trabajos de referencia obligada.

 

Bosch: maestro de las ciencias sociales

 

En el centro de todo ese festejo del saber, auspiciado por la UNESCO, un centro emblemático universal que promueve los valores de la paz, la ética, la diversidad y el diálogo intercultural, se encontraba, para orgullo del pueblo dominicano, la figura del profesor Juan Bosch, en cuyo nombre se honraba la entrega de la premiación.

Juan Bosch es generalmente identificado como el gran líder político, fundador de dos grandes partidos, luchador del exilio anti-trujillista, primer presidente electo democráticamente, luego del desplome de la tiranía, y destacado autor en el arte de la narrativa de ficción, especialmente en el género del cuento.

Sin embargo, a veces se pierde la perspectiva de que Bosch fue también un consagrado maestro de las ciencias sociales, lo que se pone de relieve por la cantidad y calidad de sus trabajos publicados, en los que, con notable originalidad, hizo uso del análisis histórico, la sociología, la economía y las ciencias políticas, para orientar hacia la construcción de sociedades más democráticas, justas, equitativas y solidarias.

Para Juan Bosch, por consiguiente, el uso de las ciencias sociales tenía un carácter práctico. No se trataba meramente de un proyecto intelectual o académico. Se valía, más bien, del instrumental analítico de las distintas ramas de las ciencias sociales con la finalidad de elaborar sus argumentos teóricos y tesis políticas que luego ponía en acción.

En esa manera de proceder hay una cierta semejanza con la que había cultivado un siempre reconocido gigante de las ciencias sociales, Carlos Marx, cuando en su reflexión sobre Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, advertía: “Todos los filósofos que nos han precedido no han hecho más que contemplar el mundo. De lo que se trata es de transformarlo.” Eso fue lo que se propuso Juan Bosch a través del estudio de las ciencias sociales: transformar su realidad económica, social, política y cultural.

De hecho, cada una de sus obras se corresponde con un momento de la lucha política en la que se encontraba enfrascado.

El estudio de los textos políticos de Juan Bosch, como Trujillo: Causas de una Tiranía sin Ejemplo; Crisis de la Democracia de América en la República Dominicana; Composición Social Dominicana; De Cristóbal Colón a Fidel Castro, El Caribe, Frontera Imperial; Dictadora con Respaldo Popular; y el Pentagonismo, Sustituto del Imperialismo, permite identificar cada una de las etapas por las que su autor fue atravesando en su permanente lucha por la libertad, la justicia económica y social y la dignidad humana. Pero el valor de los mismos radica en que si bien perseguían un fin práctico, no se trataba de panfletos propagandísticos, sino, por el contrario, de verdaderos trabajos de investigación científica, enjundiosos y exhaustivos, que contribuían a que los lectores tuviesen una mejor comprensión de su realidad, así como del devenir histórico universal, de América Latina y el Caribe y de la República Dominicana.

Así, pues, además de un connotado maestro de la narrativa de ficción, el profesor Juan Bosch fue un agudo, penetrante y audaz pensador político y social, que ahora la UNESCO acaba de reconocer al instituir en su nombre el premio que promueve la investigación en ciencias sociales entre los jóvenes estudiosos de América Latina.

 

El futuro de las ciencias sociales

 

No obstante, desde la década de los noventa del siglo pasado, la fundación portuguesa, Calouste Gulbenkian, había designado al prestigioso historiador y sociólogo norteamericano, Immanuel Wallerstein, para encabezar una comisión que tuviese como meta la realización de una investigación sobre el estado de las ciencias sociales y su posterior reestructuración.

 

Los resultados de esa investigación fueron concluyentes.

 

Las ciencias sociales, cuyas raíces se encuentran en el siglo XVI, en el intento por desarrollar, en el mundo moderno, “un conocimiento secular sistemático que tenga algún tipo de validación empírica”, se encontraban en crisis, de acuerdo con los hallazgos de la comisión investigadora.

La razón de esa crisis se debía a que cuando las distintas disciplinas fueron organizadas para fines de enseñanza académica, quedaron separadas entre sí, en forma de departamentos. De tal manera, que había Departamentos de Historia, Economía, Sociología, Antropología, etc., pero sin ningún tipo de relación entre sí.

Al ser la realidad un todo integral, es evidente que esta manera de organización institucional del conocimiento resultaba insuficiente para el pleno conocimiento de la realidad social. La recomendación era la de que en lugar de segregar el conocimiento en distintas disciplinas, estas fuesen reestructuradas de tal manera que hubiese una especie de “intrusión recíproca en el dominio específico de cada disciplina”, por los investigadores de las distintas ramas de las ciencias sociales.

En el fondo, se trataba de ver el conocimiento en las distintas áreas de las ciencias sociales, no separadas entre sí, sino en posibilidad de intercambio y colaboración, en eso que hoy se conoce como enfoque interdisciplinario.

Ese enfoque de esfuerzo colectivo en la investigación, de       colaboración multi e interdisciplinaria, ha triunfado en el mundo moderno, pero aún así, algunos lo perciben como insuficiente, sobre todo en relación con el avance experimentado por otras ramas del conocimiento científico, especialmente en las ciencias de la vida y las ciencias computacionales.

Se propone, en la actualidad, que las ciencias sociales experimenten un sacudimiento; y que incorporen a sus planes de enseñanza e investigación nuevas áreas del saber, como podrían ser, por ejemplo, la economía conductual (behavioural economics), que estudia las tendencias cognitivas y emocionales de los seres humanos en los mecanismos de tomas de decisión; la ciencia biosocial; la ciencia en redes (network science); la neuroeconomía (neuroeconomics); la genética conductual, inteligencia artificial y meta data (Big data).

En fin, por toda la reflexión y debate que durante algunos años viene realizándose, las ciencias sociales han empezado a entrar en una nueva etapa de su evolución, que sin dudas traerá nuevos cambios en la forma en que vivimos, trabajamos, nos relacionamos y distraemos, así como por la manera en que en el futuro se realizarán los proyectos de investigación.

A nosotros, los dominicanos, nos queda la satisfacción de que el nombre de un ilustre compatriota haya sido utilizado por la UNESCO, para estimular su desarrollo entre los jóvenes de América Latina.*

Por: Redacción | 13 dic 2013 | En:  Documentos Editorial
Nace Apolinar Perdomo

Neyba, el 7 de octubre de 1882, nació en Neyba, Apolinar Perdomo, quien se distinguió como poeta.

Partes de sus creaciones están en el libro “Cantos de Apolo”. Fue un colaborador de los periódicos y revista de su época.

En opinión del doctor Joaquín Balaguer y otros críticos literarios, el poeta Apolinar Perdomo comparte con Fabio Fiallo, en el parnaso dominicano, el cetro de la poesía erótica.

No obstante, resalta que en el autor de “Cántos de Apolo” se ve asomar a veces el sátiro, y se percibe el hervor pasional de los sentidos que actúan con un ímpetu semejante al de las fuerzas de la naturaleza.

“Algunas composiciones eróticas de Apolinar Perdomo, como “Génesis”, “Canción de Amor”, “Venus Rara” y como “Amo y odio a la vez tu albo sombrero”, prueban que hubo en él un poeta instintivo, dotado de sensibilidad propia, y con cierto acervo de motivos sentimentales que acertó a trasladar a su poesía en forma apasionada.

El poeta Apolinar Perdomo murió a la edad de 36 años, en la ciudad de Santo Domingo, el 18 de diciembre de 1918, afectado de una epidemia de influenza que afectó a la República Dominicana.

Por: | 07 oct 1882 | En:  Editorial