Hablan los hechos

Santo Domingo, (Equipo de Redacción Internacional de Vanguardia del Pueblo) La Semana Santa es la época del año en la que el mundo cristiano celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Comienza el domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque en algunos lugares suele iniciarse el viernes anterior, denominado Viernes de Dolores.

A la Semana Santa se le denomina también Semana Mayor, dada la importancia que tiene la misma para los cristianos la celebración de la Redención de Cristo, quien por su infinita misericordia y amor al hombre asume en su lugar el merecido castigo por sus pecados. Durante esta semana los cristianos evocan los hechos dolorosos que culminan con Cristo clavado en la Cruz.

Se trata de hechos trascendentales que simbolizan el amor del Dios Todopoderoso, que permite el sacrificio de su Hijo y pasa por el dolor de contemplar su crucifixión, y la esperanza renovada con el Cristo que vuelve a la vida y la alegría de su Resurrección.

La resurrección simboliza el triunfo sobre la muerte, la victoria sobre los pecados y la apertura de las puertas a la vida eterna.

La Iglesia invita a todos los fieles a la reflexión durante la Semana Mayor con el propósito de enmienda por todos los pecados cometidos, tomando como fuente de inspiración el ejemplo de Cristo, y para corresponder a su gracia.

Particularmente significativas son la celebración, el Jueves Santo, de la eucaristía (la Cena del Señor, la Sagrada Comunión, Santísimo Sacramento o Santa Cena), la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

Fue en el primer concilio ecuménico (universal) celebrado en Nicea (actualmente Iznik, en Turquía), convocado por el emperador Constantino el Grande en el año 325, donde se fijó la celebración de la Pascua en el primer domingo después del primer plenilunio de primavera, siguiendo la praxis habitual de la Iglesia de Roma. Por esta razón la fecha de celebración es variable (entre marzo y abril según el año), pues depende del calendario lunar.

El Concilio de Nicea I, como se le conoce en la historia, trazó ciertas pautas para la celebración de la Semana Santa. Sin embargo, esta fiesta religiosa tiene matices diferentes, según el país. En Italia, donde está la sede del catolicismo, la Semana Mayor se vive con mucha devoción. Abundan las procesiones y no falta en la mesa de los italianos la colomba pasquale (paloma de pascua), el dulce típico de la Semana Santa hecho a base de harina, mantequilla, huevo y azúcar, con ralladura de naranja confitada y glaseado con almendra. En Italia el lunes de Pascua es no laborable y la cita más importante es la bendición Urbi et Orbi, dirigida por el Papa a la ciudad de Roma y al mundo entero, que se imparte el domingo de Pascua.

España es el país en donde la Semana Santa se celebra con más pasión en todo el mundo. Varias ciudades de este país se paralizan durante toda la semana, sobre todo aquellas que cuentan con celebraciones consideradas de interés turístico nacional: Sevilla, Granada, León, Murcia, Valladolid, Cáceres, Zamora (cuarenta y una en total).

La más conocida de estas celebraciones es la que tiene lugar en Sevilla, cuyo origen data del siglo XIV, durante las cuales se realizan 60 procesiones con la participación de 57 hermandades y 50 mil personas vestidas de nazarenos, con sus correspondientes insignias y gorros cónicos que les cubren totalmente el rostro. El momento más emotivo de estas celebraciones es la salida de la Virgen de la Macarena, de gran popularidad en toda España.

Otra procesión impresionante es la del Cristo de la Misericordia que tiene lugar en Granada, la cual desfila al pie de la Alhambra, el complejo palaciego y fortaleza que alojaba la corte del Reino de Granada, sin más acompañamiento sonoro que el del ruido de las cadenas de los penitentes.

Curiosa resulta la tradición en Francia de no repicar las campanas de las iglesias entre el Jueves y el Sábado Santo. Un silencio que simboliza el luto por la muerte de Jesús. El Domingo de Resurrección se celebra con el repicar de las campanas.

En casi toda Europa, la celebración de la Semana Santa es muy parecida. En Francia, Alemania y los países nórdicos, los niños, tras levantarse el Domingo de Resurrección, salen a buscar los denominados huevos de pascua que esconde una liebre y junto a los cuales se podría encontrar algún regalo.

La forma más controvertida de celebrar la Semana Santa existe en Filipinas, el mayor país católico de Asía (80% de la población), donde se celebran crucifixiones reales consideradas por algunos como una verdadera locura.

Sin embargo, las creencias consideran la crucifixión y la autoflagelación como buenos medios para viabilizar las relaciones personales con Dios. Dichas prácticas son rechazadas por el Vaticano.

¿Cómo se celebra actualmente la Semana Santa en Jerusalén, el lugar donde ocurrieron los hechos de la vida de Jesús que evoca el mundo cristiano durante esta época del año? La Semana Santa comienza al conmemorarse la entrada de Jesús a la ciudad el Domingo de Ramos. En Jerusalén se celebra una misa a las ocho de la mañana en la Iglesia del Santo Sepulcro, construida en el lugar donde según los evangelios se produjo la crucifixión, enterramiento y resurrección de Cristo.

El mismo Domingo de Ramos miles de cristianos de todo el mundo se concentran en Betfagué, el lugar donde se conserva la roca donde Jesús montó al burro en el que entró a Jerusalén. Desde allí, a las 2:30 de la tarde, descienden en procesión por la ladera occidental del Monte de los Olivos, uno de los lugares más sagrados de Tierra Santa, hacia la Ciudad Vieja.

El Jueves Santo se celebra a las 8 de la mañana la institución de la Eucaristía en el Santo Sepulcro. Por la noche tiene lugar una hora de meditación en el Huerto de Getsemaní (donde Jesús se reunió para orar con sus discípulos después de la Ultima Cena) y luego la procesión a la luz de velas hasta la Iglesia San Pedro en Gallicantu, el lugar donde Jesús pasó la noche después de ser arrestado.

El Viernes Santo se conmemora la Pasión del Señor y la crucifixión en el Calvario, seguida del Vía Crucis en la Vía Dolorosa. Luego se celebra el funeral de Cristo en el Sepulcro, un evento que reconstruye cómo colocaron el cuerpo de Cristo en la tumba.

Como se ve, la celebración de la Semana Mayor en tierra Santa es prácticamente la reconstrucción de hechos históricos justo en los lugares donde éstos ocurrieron, según los Evangelios.

Hablar de la celebración de la Semana Santa en Hispanoamérica obliga a mencionar a Popayán (Colombia), Ayacucho (Perú) y Michoacán (México).

En Popayán existen ritos de más de 400 años de antigüedad, soportados por familias designadas para tales fines desde muchas generaciones atrás. Entre las noches del viernes de Dolores y el Sábado Santo se realizan procesiones en las que desfilan esculturas de madera denominadas “pasos”, las cuales representan los diferentes episodios narrados en los Evangelios relativos a la Pasión, Crucifixión, Muerte y Resurrección de Cristo. Estas esculturas, elaboradas por las escuelas artísticas de Sevilla, Granada, Italia, Francia, Quito y Popayán, se sostienen en barrotes para ser portadas por los denominados cargueros durante el recorrido. El desfile religioso sigue una ruta en forma de cruz latina que se extiende por alrededor de dos kilómetros e incluye los principales templos de la ciudad. En el año 2009 la UNESCO incluyó las procesiones de Semana Santa de Popayán en la lista representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Por su parte, la Semana Santa de Ayacucho, en Perú, es considerada la segunda más importante del mundo, después de la de Sevilla, España. Allí las celebraciones, que reflejan la religiosidad y espiritualidad del país, comienzan el Viernes de Dolores con la procesión de la Virgen Dolorosa y el Señor de la Agonía, que parte desde la Iglesia de la Magdalena en horas de la noche. Prácticamente todos los integrantes de la sociedad ayacuchana participan de alguna manera en los diversos eventos, religiosos y paganos, que durante todos los días de la Semana Mayor se realizan en esta ciudad ubicada a 565 kilómetros al sureste de Lima, la capital peruana. A los lugareños se suman los miles de turistas que visitan el lugar y aprovechan para disfrutar de su música, danza y gastronomía.

Una de las procesiones más vistosas de la Semana Santa de Ayacucho es la del señor del Santo Sepulcro, que sale desde el templo de Santo Domingo en la noche del Viernes Santos, acompañada por la virgen María. Los fieles van vestidos de negro, las luces se apagan y los feligreses acompañan la procesión con velas en las manos.

Por su parte, en el Estado mexicano de Michoacán se realizan en Semana Santa una extensa variedad de eventos, algunos de los cuales datan de más de 500 años. Las representaciones de la Pasión de Cristo, sus procesiones del Silencio y de Cristos, y sus tiangis artesanales constituyen las notas distintivas de la celebración michoacana de la Semana Mayor, caracterizada por su apegado espíritu a la idea de la penitencia y el recogimiento.

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