Opinión

«Se enamoró un pobre bardo de una chica de la sociedad…», se acuerdan de esa canción que interpreta Lucho Gatica? ¡Presumo que si!.

Niña o chica de la sociedad es diferente a la muchacha del barrio, hija de la desigualdad. Aquella tiene niños y esta muchachitos; aquella tiene un esposo y esta a lo sumo un marido; aquella fue al colegio y esta a la escuela, si pudo; aquella la llevan a la clínica por su salud, «gripe» o «alergia», y a esta a un hospital o a la curandera por «catarro» o «rasquiña»; aquella va a la universidad en carro propio o en taxi, si es necesario, y esta si llega al nivel de esos estudios va en concho o voladora (ahora el PLD le colocó una parada del Metro en la capital); aquella va a restaurante y esta a la fritura o a la fonda.

La niña va al súper compra Ribeye, grillada, carnes blancas y mariscos; la muchacha va al pollero y compra pico y pala, o para presumir va al carnicero y compra pecho almendra, rabo, hígado, mondongo.

La desigualdad se convierte en una cultura y ésta es ideología. Se muestra en los alimentos y formas de comerlos, el vestir, el hablar, la educación, la residencial o el «barrio», etc. Sobre todo reduce oportunidades y los recursos humanos son desiguales.

Como se ve, se trata de deigualdad de oportunidades.

Juan Bosch ganó las elecciones en 1962, después de muerto el dictador Trujillo, asumiendo la defensa de los «hijos de machepa» frente a los «tutumpotes».

Las grandes luchas sociales y revoluciones en America Latina han sido para superar las grandes desigualdades.

El PLD se creó en 1973 para esos fines; escogió el camino mas largo y laborioso para desarrollar las fuerzas sociales y económicas capaces de soportar por su fortaleza la guerra a la desigualdad.

Los gobiernos del PLD han llevado el Producto Interno Bruto (PIB) de 18 mil 138 millones de dólares a 61 mil 400 millones de dólares. Las obras públicas que se acogen a ese crecimiento están a la vista de todos. La Pirámide Empresarial hoy formada, con mucha fortaleza, es fruto de esa riqueza creada.

De ese PIB (mas de 2.5 billones de pesos anual en la escala larga) el Estado recibe 15% por presión tributaria, algo mas de 400 mil millones de pesos, necesitando 613 mil millones para completar el presupuesto, faltando 213 mil millones, por eso hay déficit y deuda.

El otro 85% va, deducidos los gastos, son los grandes beneficios de los dueños de los medios de producción y servicios. ¡No es justo!.

El PLD ha hecho crecer la riqueza de la sociedad y ahora tiene el poder político para entenderse con las fuerzas económicas beneficiadas.

Se trata de estimular aun mas el crecimiento y frenar la desigualdad. Eso se hace desde el poder, no fuera de él. Hagamos los acuerdos necesarios con la Pirámide Empresarial. No esperemos a que el pueblo nos saque del poder por no actuar a su favor.

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