Hablan los hechos

Al término del primer gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (1996-2000), el Producto Interno Bruto (PIB), aumentó de 19 mil a 23 mil millones de dólares, cifra que se redujo a US$21 millones durante la fatídica administración del PRD (2000-2004), pero elevada de nuevo por los gobiernos del PLD hasta 60 mil millones, claro indicativo entre progreso y retroceso.

República Dominicana figuró entre los países de América Latina que lograron sortear los efectos de la crisis económica y financiera que estalló en 2008 en Estados Unidos y que se propagó por todo el mundo, con su secuela de quiebras de finanzas públicas, destrucción de la economía privada, desempleo e insolvencia para cumplir con el servicio de la deuda externa.

Los niveles de pobreza moderada y extrema se reducen sostenidamente en las administraciones peledeistas, aunque en el último gobierno perredeista, cerca de un millón 500 mil dominicanos se convirtieron en pobres o muy pobres, lo que indica que los programas de crecimiento y desarrollo corren el riesgo de interrumpirse abruptamente por el ascenso al Poder de partidos o grupos contagiados por la improvisación.

El PLD ha hecho mucho desde el Gobierno en términos de reformas políticas y sociales, tanto así que puede decirse que las administraciones peledeistas, junto a lo más avanzado de la sociedad han conferido un auténtico perfil al Estado Nacional, con la conformación de todo el ensamblaje jurídico político que lo sustenta.

Triplicar el monto del PIB en menos de 14 años de ejercicio del Poder es un logro extraordinario, como también lo es la consolidación del espacio democrático y del régimen de libertades públicas, pero aun así, el PLD esta compelido a hacer más de lo que ha hecho, que ha sido mucho en poco tiempo.

La economía de América Latina creció en 2013 un 2.6% del PIB, por debajo de la previsión de 3,0 %, lo que ha motivado que la CEPAL advierta sobre la posibilidad de recaída en la región a causa del menor dinamismo de la demanda externa, mayor volatilidad financiera internacional y la caída en el consumo. Esa luz roja intermitente va también dirigida a la economía dominicana que creció el año pasado por encima de lo previsto.

El Gobierno del presidente Danilo Medina surca el camino correcto al plantear acuerdos políticos, sociales y económicos de largo alcance con todos los sectores de la sociedad, entre los que se resaltan los pactos Eléctrico, Educativo y Fiscal, que junto a otros que fijen reglas de juego para el desarrollo de la minería en consonancia con la protección del medio ambiente, deberían sustentar programas contenidos en la Estrategia Nacional de Desarrollo.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, ha señalado que el acuerdo mayor que deben concertar gobierno y sociedades como la dominicana es el Pacto por la Igualdad, el mejor instrumento de garantía y sostenibilidad de un anhelado estadio de desarrollo y justa redistribución del ingreso.

El Gobierno y el PLD se adelantaron a las oportunas recomendaciones de la CEPAL, por lo que desde el Palacio y desde el Partido se promueven pactos por la educación, el empleo, la recuperación del sector eléctrico y por una fiscalidad justa, al tiempo que, se ejecuta sin prisa ni pausa una revolución social basada en la democratización del crédito para generar empleo digno y reducir la pobreza.

Corresponde al Gobierno y al PLD gestionar y promover una nueva gobernanza basada en la concertación de pactos con todos los sectores de la vida nacional destinados a construir una sociedad de igualdad, que es lo mismo que un régimen de justicia social, que debe ser la misión y objetivo de un partido y un gobierno de centroizquierda.

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