Medio Ambiente

Washington, (Servicios especiales de Vanguardia del Pueblo) Mientras Central Valley, en el estado norteamericano de California, pide a gritos la bendición de los cielos en medio de una aguda sequía, algunos granjeros están ganando mucho dinero al vender sus reservas de agua a precio de oro.

La ausencia de lluvias durante tres veranos consecutivos obligó a muchos granjeros a poner los campos en barbecho y despedir a los trabajadores.

Sin embargo, en dos distritos más favorecidos por la lluvia algunos agricultores están subastando las reservas de agua de sus almacenes privados, lo cual les reporta inmensas ganancias, destacó el diario La Opinión.

Según economistas, la avidez de agua ha hecho que el precio del vital líquido se multiplique por diez en los últimos cinco años.

A diferencia de la anterior sequía de 2009, ahora el gobierno decidió no intervenir permitiendo que el mercado ajuste los precios a su manera, explicó el rotativo.

Científicos anuncian que el calentamiento global empeorará las sequías y aumentará el costo de mantenimiento de los sistemas de abastecimiento de agua en California.

Con una producción agrícola valorada en 44 mil 600 millones de dólares anuales, el llamado Estado Dorado genera la mitad de las frutas y verduras de la nación.

Según el departamento de Recursos Hidráulicos, las lluvias en 2013 fueron solo el 25 por ciento de los registrados tradicionales, unos 180 milímetros que representaron la cifra más baja desde 1895, en medio de advertencias de que las condiciones áridas podrían continuar durante todo este año.

El 17 de enero, el gobernador Jerry Brown declaró la situación de emergencia por la aridez, a fin de acceder a fondos federales e intentar contrarrestar la falta de precipitaciones, que aumentó el riesgo de incendios forestales en la etapa veraniega y agotó las reservas del vital líquido.

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