Opinión

La industria de Hollywood maneja con acierto los diferentes estándares en los que se desenvuelven los diferentes participantes en esta industria del entretenimiento, colocando en el lugar correspondiente de acuerdo a su desempeño productivo y artístico a cada sujeto.

Como se ha dicho y es bueno recordarlo siempre, el cine es un arte y una industria, cuyas vertientes nunca se separan, necesarias las dos para sostener el entramado de la fábrica de los sueños, como muchos la han llamado.

Tenemos el caso de los actores, elevados a la categoría de mitos vivientes en el Star System, a pesar de sus escándalos, que sirven aunque usted no lo crea, como elementos publicitarios de primer orden.

La semana pasada se produjo el fallecimiento de Robin Williams y de la legendaria actriz Lauren Bacall, los dos con carreras muy distinguidas, por lo que el eco noticioso acerca de ellos aùn no termina.

A raíz de una conversación en la cual valoraba las carreras de Bacall y Julia Roberts, diò pie a una serie de comentarios y valoraciones acerca de la competencia actoral de la Roberts, que contò con la desaprobación de sus fans, que tenemos que decirlo, son muchos.

Lauren Bacall, actriz de teatro y de cine, tuvo una carrera en Hollywood que comenzó nada mas y nada menos que con Tener y No Tener -1944 (To Have And Have Not) de Howard Hawks junto al gran Humphrey Bogart con quien trabajaría en tres filmes enormes como son The Big Sleep (El Sueño Eterno-1946), Dark Passage (La Senda Tenebrosa – 1947) Key Largo (Cayo Largo-1948), y otras mas que le han asegurado un lugar destacado en la historia del cine norteamericano.

Se podría decir de esta actriz que su carrera no fue tan larga como otras, o muchas palabras acerca de su belleza, lo que no se discute es su talento actoral demostrado con monstruos de la dirección de cine como lo son Howard Hawks o Douglas Sirk.

En el caso de Julia Roberts, que ya acumula una respetable cantidad de películas de casi todos los géneros y cuya rentabilidad financiera esta mas allá de toda duda, que ha ganado ya el Oscar a la mejor actriz, y tres Globos de Oro en el mismo renglón, sigue siendo una de las mejores pagadas entre las interpretes de Hollywood.

Con todos estos reconocimientos, con todo este rendimiento financiero en la taquilla, Julia Roberts no ha producido, según mi parecer, un solo film que me convenza de su calidad interpretativa, de su habilidad para provocarme una emoción, o para demostrar que pueda transmitir con sus expresiones algo mas que perplejidad.

Desde Pretty Woman (1990), pasando por Runaway Bride (1999), La Sonrisa de Monalisa (2003) o Eat Pray Love (2010), solo en Erin Brockovich (2000) vi alguna demostración de lo que es actuar solo porque casi se interpretò a sí misma, y no mucho mas.

Tenemos que distinguir entonces entre una estrella y una actriz de cine; son niveles diferentes que comportan exigencias diferentes, una estrella puede fabricarse, en el caso de una actriz, esto es posible si tiene talento.

Si tomamos a las contrapartes masculinas de la señora Roberts, podríamos mencionar dos casos de estrellas en los que nunca se reivindica el talento de grandes o buenos actores: Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger.

El actor, guionista, productor y director Sylvester Stallone, es una estrella del cine de acción, y ha suministrado a este gènero fílmico dos personajes que han marcado generaciones de cinéfilos dando lugar a venerables sagas: Rocky Balboa quien contra todos los pronósticos llego a campeón y John Rambo, el traumatizado ex –boina verde de Vietnam.

Su última incursión en la pantalla The Expendables, con tres entregas, son un canto a la testosterona de unos héroes de acción envejecido pero activo.

A Stallone con una brillante intervención de Cop Land (1997), se le reconoce justamente como una estrella de la acción, y ese es su talento, no el de un émulo de Shakespeare, cosa que tampoco pretende.

El ex– fisiculturista, actor, político, ex –gobernador de california Arnold Schwarzenegger, es otro ídolo de las películas de acción quien tampoco reclama el tìtulo de actor de pesados dramas isabelinos o de comedias políticas del teatro griego clásico.

Conan El Bárbaro, Terminator, Predator, son personajes que lo sitúan en los pináculos de este genero cinematográfico tan popular, cuya carrera prosigue en Expendable 2 (2012) y Expendable 3 (2014), dando vida al personaje de Trench, en esta serie creada por su viejo amigo Sylvester Stallone.

Hollywood es un sistema estandarizado de películas con valores muy definidos comercial y artísticamente, que entendió que publicitariamente lo más rentable es la venta de las imágenes de sus intérpretes sin importar en el renglón que caigan.

Como podemos observar, las categorías de estrellas y actores se cruzan en algunos intérpretes o son asumidas separadas en otros, y quienes le asignan calidad interpretativa a Julia Roberts al nivel de Bacall o muchas de sus actuales compañeras de profesión, confunden ambos aspectos.

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