Opinión

Es obvio que el PLD y sus aliados ocupan el espacio que en términos ideológicos y políticos se define como progresista. Ese espacio lo ocupaba el PRD y las organizaciones que lideraba.

El PLD formó el Bloque Progresista, el cual lo integran una diversidad ideológica, organizaciones de centro derecha, de centroizquierda y de izquierdaPTD; son 14 organizaciones.

Esta diferenciación con el PRD viene a cuentas para explicar algunas situaciones partidarias actuales.

La primera es que dos décadas atrás las organizaciones políticas predominantes eran el PRSC, de derecha, cuya importancia duró hasta el 1994; la otra organización el PRD, de centroizquierda liderando el espacio progresista.

Las cosas han cambiado, el PRSC para sobrevivir, se ha aliado al PLD y al Bloque Progresista; sus dirigentes por ser todos líderes y ninguno aceptar ser dirigente secundario, ni con la ayuda del PLD, han podido llenar ese espacio de derecha. El espacio está a la espera de una organización que lo sepa expresar.

Lo segundo es que desde la fundación del PLD, en 1973, se ha librado una lucha entre este partido y el PRD por el predominio del espacio de centroizquierda. Definitivamente el PLD se preparó estratégicamente formando sus dirigentes, dándose una estructura que se adecua a los cambios de la geopolítica y realiza movimientos adecuados para la toma del poder.

En cambio, el PRD fue utilizado por sus dirigentes para aprovechar su fuerza electoral y llegar a posiciones electivas y de gobierno, sin importarles la naturaleza ideológica de esa organización ni su estructura. Cuando han mirado a su alrededor descubren que se han quedado sin partido y otra organización, salida de sus entrañas, ocupa su espacio político ideológico.

Ahora no caben dos partidos de centroizquierda en el mismo espacio político. Mucho menos el PRD que tiene décadas que no debate de las ideas. Lógicamente, el PRD tiene dos opciones, desaparece o se derechiza.

Lo tercero es que el debate político de hoy es el manejo de la economía y los derechos sociales. Para entrar a ese debate los partidos deben estar equipados con dirigentes formados; el manejo de la economía no ha sido el fuerte del PRD, en cambio en eso se ha lucido el PLD.

Del 1996 -cuando empezó a gobernar el PLD- al 2013, el PIB (que es como se mide el crecimiento del capitalismo anualmente) creció de 18 mil millones de dólares a 61 mil millones de dólares. Pero decreció del 2000-2004, años en los que gobernó el PRD. La destreza del PLD en el manejo económico ha dado confianza al aparato productivo, el cual es quien alimenta a esos fines la formación de los partidos de derecha. Toleran al PLD, aunque le atribuyen mucho poder en el Estado, por su buen manejo macroeconómico haciendo crecer la economía.

Este es el momento para el PLD dar el paso a su segundo objetivo fundacional, y es asumir los derechos sociales. Para cubrir este ciclo debe llegar a acuerdos estratégicos con las fuerzas sociales que son expresión del aparato productivo (y se organizan, como hemos afirmado, en la Pirámide Empresarial), para concertar las políticas públicas que sostenga el crecimiento de riquezas y favorezcan la superación de la desigualdad.

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