Opinión

Al leer el título de este artículo podría pensarse que se trata de la economía de un país cuando es autárquica, que equivale a decir la que es totalmente autosuficiente y no necesita del exterior para su funcionamiento, al sustentarse en sus propios recursos para operar como macroeconomía. Este tipo de economía ha desaparecido, probablemente el único reducto es Corea del Norte, dando paso a un mundo globalizado.

La economía solitaria no es macroeconomía, es un resultado de su transformación y desarrollo, trayendo un tipo de microeconomía, la economía unipersonal, la que su generador reside solo en un hogar y que típicamente no es la más común; aunque sí es un fenómeno que va en aumento, no solo en dominicana; sino en todo el mundo.

En el 1960 la población dominicana era de 3,047,072 habitantes, para el 2002 alcanzaba los 8,562,541, y en el 2010 de 9,445,281; para el primer caso su tasa de crecimiento era de 3.6%, para el segundo de 1.8, y para el tercero de 1.2%. Este indicador representa una expresión de desarrollo.

Por su lado, el número de hogares donde solo reside una persona en la República Dominicana pasó de 51,910 en el 1960 a 232,698 en el 2012; para luego colocarse en 390,242 en el 2010. Como se puede apreciar la cantidad de hogares dominicanos habitados por una persona ha ido en aumento a través de las últimas décadas.

En términos relativos, el porcentaje de hogares dominicanos para los mismos años considerados se movió de 8.7 a 10.6, y finalmente a 14.6; esto quiere decir, que mientras en el 1960 de cada 100 hogares, 9 correspondían a hogares con una persona; mientras en el 2010 pasó a 15; para una diferencia de 6.0% como operación aritmética.

El incremento observado en el número de hogares unipersonales en el país, está relacionado a varios factores, entre los más importantes podrían estar: Los divorcios, el proceso de urbanización, y el desarrollo de una clase media, entre otros.

Respecto a los divorcios, en tan solo 11 años, esto es, del 2001 al 2012, el índice de divorcios en dominicana pasó de 34.0% a 41%. Aunque no disponemos de estadísticas para avalarlo, razonablemente se puede asumir que una parte de los divorcios se producen antes de tener hijos y ello estaría alimentando una parte de la cantidad de hogares unipersonales.

Con relación a la segunda razón que tiene que ver con el proceso de urbanización, mientras en el 1960 la población urbana era de 30.0%; al 2010 es de alrededor del 72.0%, denotando con ello un fuerte proceso de urbanización en el país, condición indispensable para el surgimiento y desarrollo de los hogares unipersonales y la economía solitaria. Es preciso recordar que las economías agrarias se caracterizan por ser familiares.

En lo que tiene que ver con el incremento de la clase media, conforme al Banco Mundial, esta solo creció en 2.0%, para situarse en alrededor del 43.0% en República Dominicana durante la primera década del siglo 21. El nivel que ha alcanzado la clase media en el país, muestra que aunque se ha rezagado con respecto al crecimiento en américa latina, referida a los años 70 y 80, ha crecido en forma significativa.

Una expresión objetiva de lo anterior lo constituye el hecho que mientras en la década de los 70 solo había en el país un centro comercial, plaza naco, hoy no solo se pueden contar en más de una docena en la ciudad capital; sino que también se han esparcido hacia otras localidades del territorio nacional como Santiago de los Caballeros, San Francisco de Macorís, La Romana, La Vega, Moca, Puerto Plata, Punta Cana, entre otras.

Estas razones que sustentan el incremento de la clase media y de los hogares unipersonales, trae una consecuencia inmediata, el fortalecimiento de la economía solitaria, misma que a su vez tiene sus ventajas y desventajas.

Como ventaja emocional, la persona que vive sola en una vivienda goza de plena independencia. En ese término, es cierto que gana autonomía y libertad; pero no menos cierto es también, que como el ser humano fue creado o evolucionó, su convivencia es con sus semejantes y que la soledad podría tener repercusiones en la salud mental de la persona, pasando ello a ser una desventaja.

En el plano económico como persona que vive solo, crea una economía solitaria que no socializa o comparte los costos para el mantenimiento del hogar y los colaterales, haciéndolos más altos y atentando con sus propios ahorros, pues al tener que destinar un mayor porcentaje de sus ingresos al consumo, dispone de menos recursos para destinarlo a su seguridad social personal, a partir del momento que su vida útil deje de ser competitiva.

Definitivamente la economía solitaria es un fenómeno en crecimiento en dominicana, ojalá con el tiempo no pase lo que ya ocurre en otras sociedades más avanzadas, donde ese fenómeno es tan acentuado, que muchos se refugian en mascotas, en desmedro de la convivencia humana y la economía compartida.

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