Internacionales

Washington, (Servicios especiales de Vanguardia del Pueblo) Funcionarios de la administración del presidente Barack Obama investigan la situación en torno a la embajada norteamericana en Trípoli, Libia, ocupada parcialmente desde el sábado pasado por milicias extremistas locales, informaron medios de prensa.

La embajadora de Estados Unidos, Deborah Jones, aseguró que sólo un anexo residencial de la misión fue invadido por el grupo islámico Amanecer de Libia, pero el complejo «no ha sido saqueado», aunque existe incertidumbre porque según otras fuentes «la información es muy fluída», señala este lunes el diario The Hill.

«Todo el personal de la embajada fue reubicado hacia Túnez por tierra el pasado 26 de julio, incluso los marines que garantizaban la seguridad del edificio, en una operación que duró alrededor de cinco horas», dijo el vocero del Pentágono, contralmirante John Kirby.

«Trabajamos con el Gobierno de Libia y otros países acerca de varios asuntos que nos preocupan en esta situación, mientras nuestra embajadora y otros funcionarios están reubicados en (La) Valetta, Malta», señaló a la cadena Fox News un oficial cuya identidad no fue revelada.

La televisora aseguró que dos fuentes le confirmaron que el vídeo colocado en YouTube en el que miembros de la milicia insurgente se lanzan desde un techo hacia una piscina, fue tomado en un anexo que pertenece a la estación de la CIA en Trípoli, que está a casi dos kilómetros del edificio principal de la embajada.

Según un periodista de la agencia noticiosa Associated Press que logró visitar el complejo invitado por los jefes de las milicias, las ventanas de la sede diplomática están rotas, pero parece que la mayor parte de los equipos y muebles no han sido dañados.

La ocupación del recinto reavivó el debate sobre la seguridad del personal diplomático y las representaciones estadounidenses que carecen de la debida protección, casi dos años después del atentado contra el consulado libio en Bengasi, Libia, el 11 de septiembre de 2012.

En el ataque murieron cuatro funcionarios norteamericanos, entre ellos el embajador en Trípoli, Christopher Stevens, lo que provocó un escándalo con matices políticos poco menos de dos meses antes de las elecciones generales de noviembre donde fue reelecto Obama.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas