Opinión

Las fuerzas progresistas están ganando los procesos electorales a los conservadores en Latinoamérica. Los comicios no son hoy mataderos electorales, y las fuerzas productivas se sienten cómodas y sin amenazas acompañando a las organizaciones progresistas.

El PLD viene gobernando con estabilidad macroeconómica y crecimiento del Producto Interno Bruto. Podemos decir que el volumen del capital ha crecido de 18 mil millones de dólares desde el 1996 a 61 mil millones de dólares al 2013, más de tres veces; se anuncia que este año crecerá 5.5%.

Fijese el lector que hablamos del volumen del capital. Resulta que nos acogemos a la definición del economista Thomas Piketti que habla del capitalismo en función del volumen o inventario de bienes y servicios; a diferencia de Carlos Marx que se refiere a los efectos que crea en la sociedad la relación influyente del dueño de los medios de producción con sus asalariados y la población.

Tomando cualquiera de los dos conceptos ideológicos, el capitalismo ha crecido en nuestro país y se ha formado una pirámide empresarial liderada por siete grandes grupos económicos y debajo de ellos muchas empresas de variados volúmenes de capital, las cuales se organizan en el Consejo Nacional de Empresas Privadas (CONEP).

La estructura económica empresarial dominicana se siente cómoda con los gobiernos del PLD; han crecido sin grandes incertidumbres. Sienten, sin embargo, la necesidad de recursos humanos más formados y que respondan a los requerimientos tecnológicos en uso, eso se llama educación de calidad y adecuada al aparato productivo; necesitan energía eléctrica permanente y a bajo costo; seguridad ciudadana y organización del sistema vial o de transporte; funcionalidad de los centros hospitalarios y de servicios de salud; agua potable e inclusión al mercado de 4 millones de dominicanos que viven en pobreza. Eso también lo requiere el pueblo, ademas de empleos, viviendas, alimentación y otros.

Superando las desigualdades se amplia el mercado de producción y consumo en beneficio de todos. Combinar estas acciones y políticas públicas corresponde al partido de gobierno y al Estado y al Jefe de Estado por ser quienes tienen la responsabilidad.

El pueblo espera eso del PLD y sus líderes y los dueños del voluminoso capital organizados en la pirámide empresarial esperan cambios en el sistema económico pactando acuerdos con ellos. El Estado sabe, empero, que no cuenta con los recursos para avanzar. Esto viene sucediendo hace unos años por eso el presupuesto se elabora con mucha precariedad de los ingresos y con déficit o deuda si se logra vender bonos o alguien le presta al gobierno.

El Presidente, iniciando su mandato, se quejo porque había recibido un maletín lleno de facturas con deudas; le había creído a un funcionario que busca ser candidato y pretende descalificar al Dr. Leonel Fernández culpandolo de ser responsable del déficit.

Ahora el Lic Simón Lizardo, Ministro de Hacienda, va al congreso y afirma: «No es posible modificar el presupuesto»; y agrega para atender las necesidades del país habría que tener una presión tributaria de un 24% del PIB y no de la actual que es de 14%. Ese es el punto, llevar la presión tributaria a 24% del PIB, lo hemos dicho.

El PLD queda atrapado si no prioriza estas políticas publicas para seguir gobernando.

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