Opinión

Alexis Tsipras y su partido Syriza ganaron las elecciones en Grecia ahora en septiembre, después de haber renunciado como Primer Ministro para obligar a convocar esas elecciones, conforme al sistema constitucional griego.

¿Por qué procedió así cuando pudo quedarse gobernando?.

Obviamente, los más radicales de su partido Syriza, que eran también diputados, no compartían como Tsipras iba llevando el proceso, conducido a estabilizar la macroeconomía y facilitar el crecimiento del PIB griego; y según dijo en algún momento, para Grecia superar su crisis y el pueblo griego iniciara a partir del 2018 una época camino al bienestar.

Esos dirigentes radicales planteaban salir de la Comunidad Europea y del euro. Acusaron a Alexis Tsipras de entregarse a la Troika, o sea al sistema financiero controlado por los bancos alemanes, por lo que renunciaron de Syriza y formaron la Unidad Popular, la cual obtuvo algo más de un 3% y no sacaron un diputado; Syriza ganó y sacó 145 diputados.

¿Por qué ganó? Obviamente, el pueblo griego confíó en Alexis Tsipras «por honesto, trabajador y tener buena voluntad demostrada» (entre comillado como lo expresaron gente del pueblo griego).

Esos resultados eran previsibles por la confianza del pueblo griego en Tsipras.

En nuestro país el PLD logró cultivar, en décadas de trabajo político, una enorme confianza que ha descansado en el legado trabajado a manos y palmo a palmo por el profesor Juan Bosch y los dirigentes.

Leonel cuando inició en 1996, honró ese legado. Recuerdo haberle pedido en un artículo público :»Leonel, después de tanto esfuerzo hazlo bien». Días después en un lenguaje gestual me dijo: «lo dudas?».

Lo hizo tan bien que en 2004 reinciamos gobernando con él.

Los partidos no se desgastan en el poder, sino que se apartan del proceso que, para su desarrollo y crecimiento, va llevando la sociedad. Ocurre muchas veces (como ahora) que el PLD ha ido modernizando a la sociedad y a la estructura física, social y económica, pero no se ha modernizado ni innovado, quedándose atrás.

A esta falta de innovación del PLD, se le acaba de agregar algo de mucho más valor y es una potencial crisis de confiabilidad en el pueblo. La confianza es un valor intangible que puede, al derramarse como un vaso de agua, nunca recogerse.

Y fue que caímos en una trampa. Danilo no podía constitucionalmente reelegirse y Leonel salía del gobierno con un alto posicionamiento. Se dio inicio a una campaña contra Leonel. Se violentaron métodos fundamentales en el PLD y con todo el peso se modificó la constitución.

Se fracturó el PLD y para que no se produjera un desprendimiento se firmó un acuerdo para ir como cuerpo a las elecciones. Se estableció formulas para el equilibrio interno; repostulando a los legisladores del partido y a los alcaldes con buen posicionamiento; mantener las autoridades internas al partido hasta 2020 y poner candados a la Constitución a nuevas modificaciones.

Los presidentes de ambas cámaras tendrían el aval de ambos líderes (num.4), lo que significa que los legisladores a ser ratificados están sujetos a ese equilibrio. Así mismo los alcaldes a un buen posicionamiento medido por el Partido.

Cumplir los acuerdos preserva la confianza ganada en el quehacer interno y ante el pueblo; es un intangible altamente valorado.

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