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Puerto Príncipe, (Servicios especiales de Vanguardia del Pueblo) El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, encargado de nombrar un primer ministro, crear un gobierno de transición, formar un nuevo tribunal electoral y celebrar comicios, tiene hoy preocupaciones adicionales.

El gobernante, estrenado el pasado lunes en virtud de un acuerdo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo para llenar el vacío de poder dejado por el fin del mandato presidencial de Michel Martelly, muestra interés también por la situación de las finanzas públicas y la economía nacional.

Un día después de asumir sus funciones, Privert tuvo sesiones de trabajo con las principales autoridades financieras y monetarias, mientras la situación económica del país era descrita como difícil por empresarios y especialistas.

Privert, que antes presidió el Comité de Finanzas del Senado, se reunió con el ministro de Finanzas, Wilson Laleau, y el gobernador del Banco Central, Jean Dubois Baden, y otros miembros de la junta, con quienes analizó las medidas que deben adoptarse con toda urgencia.

Y es que en las últimas semanas la moneda local, el gourde, se ha devaluado sensiblemente y ha pasado de 43 a 60,10 unidades por un dólar; mientras la inestabilidad política y social prevaleciente desde hace meses por la crisis electoral ha afectado producciones y puso en fuga la inversión.

El país, que tiene una fuerte dependencia de las ayudas internacionales, acometió costosas elecciones (aunque una parte se financió desde el exterior) y a ello se suma la situación climática pues se agravó la sequía como consecuencia del fenómeno de El Niño y se arruinaron las cosechas.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó esta semana que alrededor de 3,6 millones de haitianos están afectados por la crisis alimentaria y 1,5 millones tienen una situación crítica, por lo que comenzó a recabar fondos de la comunidad internacional.

Paralelamente la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha comenzado a movilizar recursos para dar ayuda humanitaria a miles de haitianos regresados de República Dominicana y mal asentados en localidades próximas a la frontera.

En ese escenario Privert ha hecho hincapié en la necesidad de que el gobierno de transición garantice una buena gestión de las finanzas públicas, al tiempo que ejecute medidas para ayudar a las poblaciones víctimas del mal tiempo y a los campesinos afectados por la sequía.

Sin embargo, a pesar de esa coyuntura, algunos políticos haitianos solo parecen interesados en el tema electoral: unos vinculados al anterior gobierno claman por continuar cuanto antes las votaciones y otros, opositores, exigen investigar los comicios realizados y detectar presuntos fraudes.

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