Internacionales

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, alertó sobre los intentos de atentar contra la integración latinoamericana.

En conversación con medios de comunicación nacionales y extranjeros, el mandatario advirtió que se pretende, de manera deliberada, destruir organismos impulsores de la unidad regional como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Según explicó, la idea es formar parte de las alianzas del Pacífico y Transpacífico, aunque «ya se les derrumbó también el mito con las declaraciones y acciones de (Donald) Trump».

Correa advirtió que cuando la oposición derechista no puede ganar por la vía democrática, intenta desestabilizar gobiernos, como ocurrió de manera fallida en Ecuador y Bolivia, en estados como Honduras y Paraguay, donde lo consiguieron y hubo reacción de Unasur.

También mencionó el golpe «mediático, parlamentario, judicial» en Brasil, que acabó en la destitución de su presidenta constitucional, Dilma Rousseff, caso descrito como escandaloso y ante el cual el mundo permaneció callado. Sobre la situación de la zona, consideró que la integración se ha debilitado ante los cambios en la correlación de fuerzas y deseó a los pueblos latinoamericanos un despertar para ver cuánto está en juego.

«Hoy nos ha venido una nueva derecha, pero cavernaria, totalmente entregada al Norte, antidemocrática, incluso traidora, a su propia patria, a su propia historia, que atenta contra la integración aseguró.

En el caso específico de Ecuador, afirmó que la oposición trató de impedir el proceso democrático comicial en desarrollo, al manifestarse contra el Consejo Nacional Electoral, tratar de sembrar rumores de presunto fraude e incitar violencia, mientras aún se realiza el conteo de los votos, tras los sufragios generales llevados a cabo el pasado domingo.

En cuanto a ese particular y posibles intentos desestabilizadores, especificó que en el país existe la muerte cruzada, mediante la cual, si tuvieran mayoría parlamentaria (que no la tienen) el jefe de estado puede disolver la Asamblea Nacional y llamar a elecciones legislativas y presidenciales hasta el término de su mandato.

Una vez más, enfatizó en que la historia de la región podrá tener retrocesos, pero los pueblos nunca volverán al mismo sitio.

«América Latina ya cambió, será cuestión de tiempo cambiar la presencia abrumadora de gobiernos progresistas, que existen (todavía)», insistió.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas