Seguridad Vial

A partir de este verano, todos los automóviles nuevos comercializados en la Unión Europea deberán tener un retrovisor por puerta, en una medida de homologación inédita que busca mejorar la seguridad vial. Desde el próximo 1 de julio, cada apertura del vehículo particular o utilitario tendrá que ir dotado con un retrovisor, tanto a la izquierda como a la derecha.

Evitar accidentes

La finalidad es prevenir las aperturas de puertas intempestivas de los pasajeros, que no disponen de visibilidad trasera hasta el momento. Así se evitan las arrancadas de puertas en la bajada de un pasajero, al paso de otro vehículo, y otros daños colaterales. Se trata igualmente de proteger las dos ruedas, particularmente vulnerables en una situación parecida.

Técnicamente, las modificaciones no han planteado problemas a los fabricantes. Cada contrapuerta trasera integrará unos mandos de regulación de los retrovisores idénticos a los de los asientos delanteros. En condiciones de circulación, los espejos traserosse pueden plegar automáticamente para despejar el campo visual del conductor.

Estéticamente habrá que acostumbrarse a esta nueva forma, aunque las críticas no tardarán en llover, puesto que la inserción de dos retrovisores trasteros desfigura la línea general del auto. Los que tienen más suerte se orientarán hacia los modelos con solo dos puertas laterales, como los coupés y cabriolets, para conservar la integralidad de la silueta del vehículo.

Cámaras traseras

Los fabricantes ofrecen cada vez menos este tipo de carrocería. Pero ante Parlamento Europeo actualmente están en curso las instancias para la homologación de cámaras traseras que supriman definitivamente los retrovisores posteriores.

Se estima entre 100 y 800 euros, según el modelo, el sobre costo a prever en cada nuevo vehículo comercializado a partir del 1 de julio de 2017, fecha de entrada en vigor de esta ley.

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