Reportaje Especial

En el domingo de ramos se conmemora el ingreso de Jesucristo a Jerusalén.

La narración evangélica de la Biblia (libro de Juan 12:13) describe cómo Jesús de Nazaret entró triunfante a Jerusalén y fue aclamado por una multitud. Antes de la entrada, Jesús se detuvo en Betania y Betfagé, y el Evangelio de Juan añade que cenó con Lázaro y sus hermanas María y Martha.

De acuerdo con la narrativa cristiana, la gente que lo recibió cantaba un Salmo: Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Bendito es el enviado del Reino de Nuestro Padre (David).

Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban: «¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!».

Entró a Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”.

La Misa de Domigo de Ramos se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.

Al terminar la Misa, los feligrese se llevan las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz.

Noticias Relacionadas