Opinión

La domesticación del maíz se inició hace 10,000 años en Mesoamérica.

México es el centro del maíz en el mundo y donde posiblemente exista la mayor diversidad.

Se han identificado más de 600 formas de prepararlo para consumo humano que van desde tamales, tacos, enchiladas quesadillas y sopas; también tiene un uso importante para alimentos de animales bovinos y aves de corral.

Como resultado del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos se produjo un desplazamiento de la producción de maíz mejicano hacia Estados Unidos, esto implicó que muchos productores de maíz quebraran y que otros muchos tuvieran que dedicarse a otras actividades.

Una situación parecida a lo que se dio con el maíz en México se ha dado un Haití, este país que en algunos momentos fue un importante productor de arroz, tanto que le permitía suplir su mercado interno y hasta en algunas ocasiones exportar, hoy en día debe importar casi todo el arroz que consume.

Esta situación se debió a que como resultado de un acuerdo en el año 2005 entre los que para entonces eran presidentes de Haití y de los Estados Unidos, Jean-Bertrand Aristide y Bill Clinton, el arroz norteamericano pasó a entrar a Haití con un arancel del 3% y no del 50% que existía desde la época de Duvalier. Esta decisión procuraba, aparentemente, que los consumidores haitianos comieran más barato, pero implicó que los productores arroceros haitianos se fueran a la quiebra, y lo que es todavía peor, que los haitianos hoy en día estén comiendo un arroz de peor calidad y más caro que el arroz producido en la República Dominicana.

Fue el mismo expresidente Bill Clinton quien el 10 de marzo de 2010, en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado en Washington dramatizó la situación: “Tengo que vivir cada día con las consecuencias de una decisión mía que fue, quizás buena, para algunos de mis granjeros en Arkansas, pero que fue un error porque trajo también como resultado la pérdida de la capacidad de producir arroz en Haití y, consecuentemente, de su capacidad de alimentar a su pueblo. Fue resultado de algo que hice yo. Nadie más.”

Una situación parecida se puede dar si no atendemos rápidamente al problema de los aranceles del arroz, pues para el 2020 debe desaparecer el arancel al arroz importado como resultado del Tratado de Libre Comercio y esto puede significar la ruina de productores y vinculados al

Se debe hacer todo el esfuerzo posible para evitar una quiebra masiva como resultado de las importaciones desgravadas que pueden venir de Estados Unidos.

sector arrocero, Sabemos que el Presidente de la República formó una comisión compuesta por cinco personas para analizar la situación del Tratado y el impacto que puede tener el sector agropecuario, ésta debe hacer todo el esfuerzo posible para evitar una quiebra masiva como resultado de las importaciones desgravadas que pueden venir de Estados Unidos.

Se podría argumentar que los consumidores dominicanos van a comer el arroz más barato, en un principio podría ser así, pero nos podría pasar lo mismo que en Haití, donde el arroz ahora es más caro, y lo que es más grave, que varios municipios y algunas provincias se verían tan afectadas que se convertirían en ciudades fantasmas.

Debemos actuar rápidamente en la revisión del Tratado en lo referente al arroz y a otros productos del sector agropecuario, así como en el apoyo técnico y fi nanciero para nuestros productores de manera que sean más efi cientes y productivos.

Que la experiencia de México con el maíz y de Haití con el arroz nos sirva de advertencia.

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