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La Vicepresidencia de la República tiene en su pabellón de la Feria Internacional del Libro, la primera impresora en tres dimensiones (3D) diseñada y fabricada en el país, que pronto podría estar disponible en las escuelas públicas.

Sus creadores, el director del área de Impresoras 3D del Parque Cibernético Santo Domingo, Joaquín Pulgar, y tres estudiantes de mecatrónica y software del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), Félix Pujols, Jesús Manuel de la Cruz y José Sosa, maravillaron a los visitantes con las amplias posibilidades del aparato.

Pulgar, también asesor del área de Manufactura y Tecnología del Parque Cibernético, explicó que el presidente de esa entidad, Eddy Martínez, les apoyó en la creación de la impresora Redi 3D 102, y hace los aprestos para su incorporación al sistema educativo como parte del programa denominado República Digital.

“Para que los alumnos puedan aprender, no sólo viendo una gráfica de en un libro, sino palpar un objeto tridimensional, así podrán diseñar objetos e imprimirlos en la impresora 3D. Por ejemplo si van a hacer un estudio de anatomía pueden imprimir un corazón del tamaño real con todos sus detalles y pueden estudiar con eso, verlo, palparlo, porque sale un objeto con alto, ancho y profundidad. Pueden hacer un hígado, un cráneo, cualquier cosa”, expresó.

Destacó que la Redi 2012 supera en características a una impresora 3D tradicional, que cuesta dos mil 500 dólares, también en exhibición en el pabellón de la Vicepresidencia.

La versión dominicana se calibra automáticamente, es cuatro veces más rápida, hace objetos de mayor tamaño y su costo de producción es 10 veces menor al precio de venta de la primera; sumado a que su diseño puede modificarse para imprimir objetos de mayor altura con solo cambiar unas varillas, explicó.

Indicó que como la Redi 102 y el programa para operarla son de fácil uso, hasta los estudiantes de primaria pueden imprimir desde una computadora portátil y más adelante, incluso, desde un celular. Antes de llegar a ese modelo, sus creadores hicieron otros dos prototipos, el modelo 100 y el 101.

El filamento que usa la máquina para formar las piezas es de ácido poliláctico (PLA por sus siglas en inglés), un material biodegradable y termo formable, es decir que cuando entra en contacto con el medioambiente se va degradando, y cuando se somete a temperaturas de más de 90 grados se le puede dar cualquier forma, como una masilla.

Este y otros interesantes aparatos tecnológicos se exhiben en el pabellón de la Vicepresidencia de la República la feria del libro, abierto hasta el primero de mayo.

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