Hablan los hechos

Si los indicadores sociales al repuntar son sinónimo de riqueza, la Republica Dominicana es un país que ha mejorado sustancialmente su fortuna y progreso social, debido a que cada vez más, estos presentan fuertes cambios favorables en las últimas dos décadas. Desde finales de la década de los años 70 del siglo XIX, como efecto de la gesta heroica de la restauración, se inició en la República Dominicana un nuevo proceso económico y social de significación fundamental en el desarrollo histórico posterior, pero con la debilidad de que a los indicadores sociales no se le daba el debido cuidado.

Históricamente el modelo de desarrollo económico dominicano se ha cimentado en el comercio internacional o crecimiento hacia fuera.

Se trató del hecho de que aparecieron nuevos sectores exportadores que dinamizaron el crecimiento de las fuerzas productivas y ampliaron la inserción de la economía dominicana en el sistema capitalista mundial. Fue de especial relevancia que, por primera vez en la historia de la República Dominicana, en torno a esta nueva economía exportadora apareciesen señales de relaciones capitalistas de producción, con exclusión social, que más bien profundizaron la desigualdad socioeconómica, reproduciéndose a lo largo de nuestra historia.

Tal proceso se debió a que la economía internacional estaba digiriendo rápidas transformaciones que prepararon el terreno a la acción del capitalismo monopólico en los países capitalistas desarrollados, con el subsiguiente tránsito al imperialismo, fase superior del capitalismo. Los países dependientes, en el nuevo esquema que se empezaba a gestar, iban a tener en lo adelante funciones nuevas en la división internacional del trabajo a escala planetaria.

Bajo ese enfoque puede interpretarse mejor la observación sesuda del economista polaco Oskar Lange en el sentido de que la medición de la eficiencia de un sistema económico como este ha sido siempre una tarea de gran importancia para todos aquellos que se interesan en el estudio y funcionamiento del mismo. En este sistema el PBI, resume el conjunto de actividades económicas públicas o privadas, mediante la captación del valor agregado, por tanto, el crecimiento está estrechamente ligado a la respuesta del sistema económico, sabiendo que el sector privado es el principal agente de ganancia del PBI y el gran beneficiario.

Históricamente el modelo de desarrollo económico dominicano se ha cimentado en el comercio internacional o crecimiento hacia fuera, con algunas variantes como fue la fase de sustitución de importaciones que se inició en durante los periodos 1930-1961 y 1966-1995; este último con carácter más formal mediante la ley 299 sobre incentivo y Protección Industrial. No obstante esta variante, las variables históricamente claves del modelo dominicano son las exportaciones, la inversión extrajera directa, el endeudamiento externo y las importaciones, principalmente de materias primas.

Es esa realidad que explica en una alta proporción la construcción de un modelo económico de acumulación que ha prevalecido ancestralmente para que el crecimiento del PIB sea excluyente y reproductor del círculo vicioso de la pobreza expresada en el deterioro de los indicadores sociales y la volatilidad de la economía.

Es esa realidad que explica en una alta proporción la construcción de un modelo económico de acumulación que ha prevalecido ancestralmente para que el crecimiento del PIB sea excluyente y reproductor del círculo vicioso de la pobreza expresada en el deterioro de los indicadores sociales y la volatilidad de la economía. Ha sido de tal magnitud esta situación que por años fue inexistente una politica social orientada a combatir los niveles de pobreza ante un crecimiento desproporcionado de la población.

En la Republica dominicana hasta 1995 la politica social se reducía a un asistencialismo clientelar sin ningún criterio, más bien para hacer que la población más pobreza tuviera el criterio de que se tratara de favores personalizados de quienes dirigían el Estado y no derechos adquiridos y plasmado en la constitución que fueron incorporados en la carta magna de 1963, por primera vez. Es esta explicación la que permite identificar los bajos niveles registrados en el gasto social, en particular, salud y educación lo que permite llegar a la triste conclusión de que la presencia de múltiples enfermedades, insalubridad y los altos niveles de analfabetismo que existían eran fruto de la irresponsabilidad gubernamental que existía hasta los primeros años de la década de los 90s del siglo XX.

La mejor muestra para sustentar la afirmación expuesta, es que una politica social es inefectiva si las autoridades no se manejan con un mapa de pobreza ya que este se convierte en un instrumento de planificación moderna ya que permite la identificación de áreas geográficas prioritarias para la focalización territorial de los recursos orientados a la mitigación de la lucha contra la pobreza y a la mejoría de las condiciones de vida de la población.

En la Republica dominicana hasta 1995 la politica social se reducía a un asistencialismo clientelar sin ningún criterio.

En tal virtud, no ha sido tan sencillo revertir la desigualdad y la pobreza, pero en las dos últimas décadas, en la República Dominicana han sido elaboradas tres versiones del Mapa de la pobreza, en las cuales se han incluido indicadores de pobreza y de carencias sociales a nivel de todas las divisiones territoriales del país: regiones de desarrollo, provincias, municipios y distritos municipales, áreas urbanas y secciones, barrios y parajes. La primera versión del Mapa de la pobreza fue elaborada con los datos del Censo 1993 y publicada en 1997, la segunda versión, que se publicó en 2005, fue elaborada con los datos del Censo 2002 y la tercera versión la constituye el actual Mapa de la pobreza en la República Dominicana 2014, en la cual son utilizados los datos del Censo 2010.

Es innegable que existen altos niveles de pobreza y desigualdad en la República Dominicana, pero tambien hay que admitir que esta es una situación inherente al modelo económico que ha prevalecido por años en el país, siendo ambas de corte estructural. No obstante, la ejecución de una politica social coherente y sustentada en criterios técnicos derivados del Mapa de la pobreza, es lo que ha permitido ejecutar de manera efectiva el combate a la pobreza de manera firme cuyos resultados son tangibles con los diferentes indicadores sociales en las últimas dos décadas y los programas sociales puesta en marcha.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas