Opinión

Ha sido motivo de debate la intensión de utilizar en las primarias internas o Congresos Electores el Padrón de la Junta Central Electoral, situación que desestimula la base de nuestra organización política, en el entendido de que evidentemente nuestros dirigentes perderían sus derechos ya adquiridos y el reconocimiento de sus años de militancia partidaria.

El Miembro Militante del PLD es un activista político que asume todos los riesgos, comenzando por aceptar y defender los principios y los objetivos estratégicos y tácticos de la organización; cumple y defiende los Estatutos, programas, reglamentos, resoluciones; forma parte activa del organismo a que pertenece, cumple responsabilidades orgánicas, se educa políticamente y puede aspirar a cargos electivos del gobierno y el Partido, entre otros derechos y deberes. Esto se vería coartado si se realizan primarias internas con padrón abierto. El padrón de la JCE no refleja la realidad de la militancia peledeista.

Proponer esta iniciativa atenta contra la vida del partido; se trata de que las propuestas de candidaturas, al hacerse con padrón abierto (de la JCE, no el partidario) quienes escogerían esas propuestas de candidaturas no son exclusivamente los miembros del PLD, sino también otros electores de los recintos y colegios electorales.

Estaríamos reeditando la situación entre Hipólito Mejía y Miguel Vargas en el año 2011, cuando Vargas le reclamó a éste que más de 500 mil electores pertenecientes a otros partidos políticos habrían votado para su escogencia, situación que provocó la división del PRD y propició el nacimiento de un partido nuevo, el PRM, además, nos haríamos vulnerables, abriríamos una puerta para que la oposición posiblemente escoja nuestros candidatos. Más grave aún, nuestro candidato presidencial podría ser escogido también por la oposición.

Obviamente, se les estaría violando a nuestros compañeros el derecho exclusivo de la membresía partidaria a escoger sus propuestas de candidaturas. Cualquier ciudadano con derecho al voto podrá también decidir. Entonces no es el partido que propondría sus candidatos, sino las Asambleas Electorales, para luego ésta volver y elegir de esos candidatos propuestos los que van a las posiciones.

El compañero miembro del Comité Político, Dr. Franklin Almeyda Rancier ha expresado que “con esa iniciativa se viola lo que establece el artículo 216, numeral 2, de la Constitución, cuando refiriéndose a los partidos dice: “2) Contribuir, en igualdad de condiciones, a la formación y manifestación de la voluntad ciudadana, respetando el pluralismo político mediante la propuesta de candidaturas a los cargos de elección popular”.

Las palabras finales puestas en el artículo 216, numeral 2, son definitivamente claras, poniendo a cargo de los partidos hacer “la propuesta de candidaturas”, no a las asambleas electorales.

El rol de los partidos está dicho en aquél artículo 216, numeral 2, y el de las Asambleas Electorales en el artículo 209 al establecer: “Artículo 209.- Asambleas electorales. Las asambleas electorales funcionarán en colegios electorales que serán organizados conforme a la ley. Los colegios electorales se abrirán cada cuatro años para elegir al Presidente y Vicepresidente de la República, a los representantes legislativos, a las autoridades municipales y a los demás funcionarios o representantes electivos…”

La utilización del padrón abierto es un método de disolución del sistema de partidos, en nuestro caso del partido mismo, y un espacio en el que se desarrolla el transfuguismo y el clientelismo oportunista. ¡La base del PLD no quiere padrón abierto!

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