Opinión

La campaña de alfabetización de 1951 particularmente en el lugar que el autor de esta columna trabajó, fue sin lugar a dudas una decisión correcta de la dictadura de Rafael Trujillo Molina que ayudó notablemente a los moradores de esos bateyes de la Grenada Company, en los que nos tocó trabajar y como dijimos fue el inicio de nuestra carrera pedagógica. La Grenada habia entrado en la etapa mas importante de su desarrollo agrícola, técnico, burocratico y económico; y aunque habían renunciado a sus empleos personas que habían jugado un papel muy importante, fueron relevados por otros empleados, que en la realidad de los hechos en el aspecto rural, eran agrónomos empíricos, entre los cuales, desde luego estaba nuestro padre, a quien le ayudó mucho su disciplina militar que desde los dieciséis años de edad, en 1924, había ingresado a lo que se llamaba Policía Nacional, cuando Rafael Trujillo Molina era un simple Capitán, destacado en la provincia de Barahona.

Pero esta columna de hoy está realmente en duelo; porque la semana pasada falleció uno de los niños que vimos nacer en 1949 que se llamaba Fernando Emilio Joubret Nouel, alias Papacho. Él era hijo de Lesbia Nouel y Federico Joubert que fue el primer Mayoral, o encargado de finca de la compañía, en el paraje de Palo Verde. ¡Qué pena y que sentimiento de tristeza nos embarga!, porque Papacho y otro niño nacido ahí, en la Cruz de Palo Verde, que se llamó Frank Hurst Capestany, Chachay, hijo de Frank Hurst Ricardo y Margarita Capestany, matrimonio de miembros de familias de importancia social de Puerto Plata. Papacho y Chachay tenían tres años menos que mi hermano más joven José Gabriel Gutiérrez Félix, Joselin, y fueron los primeros hijos de empleados agrícolas de la compañía que asistían todos los días a Manzanillo a recibir clases en una escuela donde se le enseñaba el inglés, fundada para los hijos de los empleados de la Grenada de mayor categoría.

Fernando Emilio Joubret Nouel, Papacho, que llevaba el nombre de Emilio igual que otros niños que nacieron allí, porque el autor de esta columna lo pedía cuando nacieron. Ese es nuestro segundo nombre: nos llamamos Euclides Emilio. Papacho era contemporáneo además de Joselyn y Chachay, de Rafelito Bobea, Alfredo Regalado “Firín”, Inova Hurst, Carmencita y Guillermo Emilio Líster Ginebra, Yadira y Mirta Ginebra, Chery Arturo Jiménez, Eunise y Alex Lara, que son parte del grupo que ha mantenido una estrecha y cariñosa relación con el autor de esta columna. Ellos también recuerdan, profundamente, a mi hermano menor Joselyn, que fue asesinado hace muchos años, a nuestro hermano Mario César Augusto a quien llamaban, desde que eran niños, por el nombre de Capitán Memoria y su primo José Manuel Soba Nouel.

Papacho Joubert, al igual que la mayoría de esos jóvenes que vimos nacer, hembras y varones, en las plantaciones bananeras de la Grenada Company, se han distinguido en diferentes profesiones; pero Papacho, era un administrador de mucha categoría de la cadena hotelera Howard Johnson, que es una de las más importantes de los Estados Unidos. Desempeñó esas funciones en territorio estadounidense y luego fue trasladado a Puerto Rico, donde se desempeñó por largos años como administrador del hotel Howard Johnson, de San Juan. ¡Descansa en paz, Papacho!, que tus amigas y amigos, compañeros de infancia; el Capitán Memoria que tiene 88 años de edad y te recuerda también, y tu amigo de siempre, el autor de esta columna. Continuaremos…

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