Hablan los hechos

La escogencia de los nuevos jueces de las altas cortes, por el Consejo Nacional de la Magistratura, que encabeza el presidente Danilo Medina, también representa otra oportunidad para hacer una buena selección, como ha sido siempre en las gestiones peledeístas.

La misión es seleccionar cuatro jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), cinco del Tribunal Superior Electoral (TSE) y uno del Tribunal Constitucional (TC).

Sin dudas, se impone hacer provecho de la experiencia acumulada en los magistrados que están en las instancias a renovar, para también incorporar a otros profesionales comprometidos con el bien hacer judicial.

Desde su predominio en los distintos Poderes del Estado, el Partido de la Liberación Dominicana ha dado muestras sobradas de que su compromiso es con la institucionalidad del país y no con intereses coyunturales, ni particulares.

Por eso, en cada oportunidad ha elegido a los integrantes de las altas cortes sin hacer prevalecer su mayoría, sino mediante consensos, como apunta el abogado penalista experto en Derecho Administrativo y Financiero, Gerardo Rivas.

“En sentido general, considero que la línea que nuestro partido debe impulsar es la de la modernización y mayor apertura y participación de la democracia dominicana, como ha sido su práctica a lo largo de sus gobiernos”, subrayó Rivas.

Y definitivamente, para que una democracia se consolide, deberá contar con instituciones jurídicas dotadas de fortaleza y credibilidad.

Precisamente, las altas cortes, que son instituciones derivadas de la Reforma constitucional de 2010, liderada por el entonces Presidente Leonel Fernández, presidente del PLD, son claras expresiones de esos avances institucionales, y constituyen espacios para expresar ese avance de nuestra democracia.

Diversos sectores y personalidaes con influencia en la sociedad dominicana se pronuncian en favor de aprovechar la experiencia y capacidad probada de jueces que están en ejercicio para complementar la selección pendiente, en particular, en el caso del Tribunal Superior Electoral.

Tales criterios los refuerzan con el ingrediente de que el Tribunal Superior Electoral es todavía una institución joven, por lo que la experiencia de sus actuales titulares merece ser aprovechada, al menos por un periodo más.

De su lado, John Garrido, abogado preseleccionado para la integración del nuevo Tribunal Superior Electoral, destaca que el proceso se desarrolla conforme a lo establecido en la Ley del Consejo Nacional de la Magistratura y su consiguiente Reglamento de Aplicación.

“Han sido jornadas participativas, que han concitado la oportunidad para muchos candidatos y un punto novedoso es que da vía a la ciudadanía de objetar a candidatos, un recurso que sirve para plantear que determinado aspirante no reúne los requisitos legales, éticos y morales para ser considerado”, indicó Garrido.

La preselección de 85 aspirantes a tres de las altas cortes, estuvo a cargo de una comisión conformada en representación del Consejo Nacional de la Magistratura, compuesta por los senadores Reinaldo Pared y José Ignacio Paliza. Igualmente, el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Flavio Darío Espinal.

La diputada Josefa Castillo y el magistrado Frank Soto también forman parte. Junto a ellos, el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez.

El calendario trazado como ruta crítica para los trabajos se ha cumplido en forma efectiva.

Las sesiones se desarrollan en un clima de transparencia, el respeto entre los poderes representados y con la clara intención de avanzar en la fortaleza del Poder Judicial.

Al Consejo Nacional de la Magistratura corresponde adoptar las decisiones adecuadas en términos de procedimientos para la postulación, depuración, preselección, evaluación, selección y designación de los nuevos jueces.

El organismo publicó este jueves la lista de los 85 candidatos preseleccionados para el Tribunal Superior Electoral y la Suprema Corte de Justicia. Figuran los cuatro magistrados actuales del TSE que optaron para seguir en esa corte.

La renovación o ratificación de los cinco jueces del Tribunal Superior Electoral, cuyo período venció el 16 de agosto del 2016, es una tarea pendiente del Consejo Nacional de la Magistratura.

También es tarea pendiente del CNM la sustitución de un juez del Tribunal Constitucional y otro de la Suprema Corte de Justicia que cumplieron la edad requerida para su retiro. Además, llenar la vacante en la vicepresidencia de la Suprema Corte de Justicia.

Los jueces del TSE fueron nombrados en diciembre de 2011, pero aunque son designados por un período de cuatro años, la Carta Magna dispuso, de forma transitoria, que su mandato termine el 16 de agosto del 2016.

Está integrado por los magistrados Mariano Rodríguez Rijo, quien lo preside, Mabel Feliz, Marino Mendoza, John Guiliani y José Manuel Hernández Peguero.

Consiste en una jurisdicción especializada en materia electoral, creada en la Constitución del 2010 como un órgano competente para juzgar y decidir con carácter definitivo sobre los asuntos contenciosos electorales y estatuir sobre los conflictos a lo interno de los partidos o entre esas entidades.

También tiene facultad para conocer las solicitudes de rectificación de actas del estado civil, lo cual anteriormente era potestad de los tribunales ordinarios en materia civil.

Para la SCJ, el Consejo de la Magistratura tiene pendiente sustituir a una jueza que ya cumplió los 75 años, edad constitucional límite para estar en el cargo conforme al artículo 151, numeral dos de la Constitución.

El Consejo Nacional de la Magistratura es el órgano constitucional encargado de designar a los jueces de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior Electoral de la República Dominicana.

El CNM es también el órgano llamado a realizar las evaluaciones de desempeño de los jueces de la Suprema Corte de Justicia.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas