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El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva afirmó en la ciudad de Estancia, Sergipe, que será el pueblo quien decida si será o no candidato en las elecciones presidenciales de 2018.

En su primer discurso en ese estado del Nordeste brasileño, segundo que visita con la Caravana de la Esperanza, Lula dijo que con frecuencia lee artículos periodísticos en los cuales se afirma que la persecución judicial de que es objeto tiene como propósito imposibilitarlo de participar en los comicios del próximo año.

Tengan la certeza de que nosotros vamos a seguir luchando, manifestó antes de señalar que «no sé si podré ser candidato, pero quiero que ellos sepan que quien va a decidir si lo seré o no es el pueblo brasileño».

El fundador del Partido de los Trabajadores (PT) reiteró que el objetivo de su recorrido por el Nordeste brasileño, iniciado el pasado día 17 en Salvador de Bahía, es conversar con la gente, aprender un poco más, saber cómo se están sintiendo y «discutir sueños y esperanzas».

No es posible que una sociedad evolucione, mejore la vida de sus ciudadanos si no tiene sueños por realizar, sostuvo el ex dignatario.

Lula recordó que cuando ganó por primera vez las elecciones presidenciales los medios de prensa y los políticos de la élite brasileña aseguraban que sería incapaz de gobernar el país porque no tenía nivel educacional suficiente y que tampoco sería respetado en el mundo porque no hablaba inglés, francés ni español.

Mi inteligencia, dijo, no está basada en el conocimiento teórico, sino en la experiencia vivida de conocer a los hombres y mujeres de este país. «Cuando yo hablo de pueblo, es porque viví la vida del pueblo», acotó.

El ex presidente pasó revista a los logros de más de 12 años de gobierno del Partido de los Trabajadores, reconoció que «no hicimos todo» y manifestó sentirse orgulloso de haber gobernado y terminar con una aprobación del 87 por ciento, y además de elegir a la primera mujer presidenta de la República.

Lula insistió en la necesidad de que la ciudadanía, y en particular los jóvenes, se incorporen a la política, porque fuera de ésta -advirtió- no hay salida; lo que hay es fascismo, nazismo y lo peor para la humanidad, enfatizó.

En otra parte de su discurso, rememoró que cuando dieron el golpe contra Dilma para colocar a Michel Temer prometieron que el país iba a mejorar. Mas, hoy el pueblo está viviendo sin esperanzas, porque esa gente no sabe gobernar y quiere vender el país para resolver el problema de su incompetencia, remarcó.

A su llegada a Estancia, Lula recibió el título honorífico de Ciudadano Estanciano, así como la Medalla de Honor al Mérito Parlamentario.

Previamente, el ex presidente brasileño visitó el campamento Valdir Macedo, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), ubicado en el municipio de Jandaira, en los límites de Bahía con Sergipe, donde agradeció una vez más los momentos excepcionales y maravillosos vividos junto a los bahianos.

La Caravana de la Esperanza recorrerá hasta el 5 de septiembre los estados de Bahía, Sergipe, Alagoas, Pernambuco, Piauí, Paraíba, Río Grande del Norte, Ceará y Maranhao, donde se concentra.

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