Portada Principal

La ciudad de Jiayuguan, de la provincia de Gansú, al Norte de China, ubicada en medio del desierto de Gobi, es exactamente lo contrario a las características de un lugar inhóspito. Tiene un clima envidiable, la visitan siete millones de turistas al año.

Sus amplias zonas verdes, agua abundante, infraestructura vial impresionante, lagos artificiales, museos. Las noches son un espectáculo de luces y como si fuera poco es la sede del Festival Internacional Cortometraje del séptimo arte y fue una de las ciudades por la cual tuvo más recorrido la Antorcha Olímpica cuando China fue sede de los juegos Olímpicos, en el 2008.

Pero lo que ha logrado la ciudad de Jiayuguan no es producto de la casualidad, es el resultado del esfuerzo de las autoridades de esa localidad por hacer habitable la zona y para eso elaboraron un plan de desarrollo que en ocho décadas convirtió a Jiayuguan en una ciudad modelo en medio del desierto.

La ciudad cubre un área de 3,000 kilómetros cuadrados de los cuales el casco urbano ocupa 115 kilómetros y su población es de aproximadamente de 300,000 habitantes. Sus atractivos turísticos combinan la modernidad con la historia, pues en esa ciudad termina nada más y nada menos que la parte Este de la famosa Gran Muralla China, una de las siete maravillas modernas de la humanidad declarada por la Unesco. Al visitar esa zona las personas tienen la oportunidad de dar un paseo en camello.

La modernidad se aprecia en sus edificaciones y el sistema de transporte y la impresionante infraestructura vial. Al dirigirse al museo de la ciudad sus guías muestran a los visitantes cómo han logrado que florezca la vegetación en un terreno rocoso.

Un audiovisual proyecta personas cavando la tierra para retirar las rocas, la vuelven a alimentar con tierra fértil, la abonan y entonces comienza la siembra de plantas.

Los lagos artificiales son los responsables de que en la ciudad se haya logrado un clima más agradable. Se trata de once lagos alimentados con agua de los trece glaciares de las cercanas montañas Qilian. Con ello se ha conseguido que las precipitaciones en Jiayuguan pasen de una a dos y hasta veinte al año.

La estrategia de visibilizar la necesidad del agua que tiene la ciudad se palpa incluso en el edificio de predicciones meteorológicas. Fue inaugurado en el 2015 y estratégicamente tiene la forma de un delfín para asociarlo a la importancia que tiene el clima para la zona. Incluso, los sistemas de iluminación en las proximidades de la torre también tienen la forma del animal.

La ciudad la visitan unos siete millones de turistas al año, según los informes oficiales el 90% corresponde a ciudadanos chinos de las regiones del este como Jiangsu, Zhejiang, Shanghai, Pekín o Cantón.

Jiayuguan desde el año 2000 es una de las 156 ciudades condecoradas por el Gobierno de su país como «ciudad turística destacada».

El aspecto urbano de la ciudad, no solo se percibe en sus modernos hoteles y edificios oficiales, también en las decenas de bloques de viviendas idénticas sucediéndose unos tras otros que forman parte del paisaje centro de Jiayuguan.

La ciudad también tiene una moderna planta televisora y cuenta con un viñedo que elabora más de 100 variedades de vinos y sobre todo, es la cava más grande de todo el continente asiático.

Una minera de hierro, la principal fuente de riqueza

La principal fuente económica de la ciudad es la minería con una fábrica de acero construido en los años sesenta. Actualmente la fábrica cuenta con más de 40 mil empleos que elaboran diversos productos de acero como cables, chapas para la construcción de puentes, barcos y edificios, y soportes para grandes estructuras.

El estadio olímpico de Beijing, conocido como el «Nido de Pájaro», fue construido en parte con el acero de la fábrica de Jiayuguan, y muchos de los edificios de la propia ciudad se han hecho con este material.

Una delegación de la Secretaria de la Juventud y Vanguardiadelpueblodigital.do, fuimos invitados a visitar china y ha sido un viaje de gran aprendizaje.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas