Tradición Peledeista

Para el dirigente peledeísta Héctor Emilio Severino Fabián uno de los problemas más graves que se produjeron a raíz de la masificación en el Partido de la Liberación Dominicana fue el abandono y desaparición de los locales que albergaban los Comités Intermedios y sus Comités de Base

Severino Fabián argumenta que los locales peledeístas eran el punto de reunión de la militancia del PLD donde se impartía la formación política, se planificaban las tareas y se ofrecían las orientaciones políticas, además de incidir en los barrios y ensanches en donde se ubicaron.

“En el área del Comité Intermedio Salvador Allende, al que yo pertenezco, existen unos 15 comites intermedios, pero apenas posee dos locales, y parece un contrasentido porque antes pidiendo en jarritos manteníamos todos los locales abiertos”, lamentó Héctor Severino (La Voz), en declaraciones a Vanguardia del Pueblo.

Considera que la apertura de los comités intermedios debe ser una decisión de la Dirección Partidaria, puesto que no se justifica que estando en el Poder permanezcan cerrados. Es por ahí por donde debe iniciar el relanzamiento del que se ha hablado y que es material de resolución de los últimos dos congresos ordinarios.

Explica que en estas condiciones con casi todos los locales del partido cerrados, las medidas que tomen las autoridades prácticamente caen en el aire. “El ejercicio prolongado de la no cohesión militante de uno, dos o tres días a la semana hace un poco más difícil eso”.

En cuanto a volver a la esencia del PLD entiende que es un poco complejo implementar nueva vez lo que históricamente fue el partido fundado por el profesor Juan Bosch.

“Por ejemplo, en una asamblea que se realizó en Cinemacentro con la presencia de Juan Bosch a principio de los 80′, éramos apenas 800 miembros. Esa era una militancia cualificada, preparada, con un debate permanente, todos esos folletos aprendidos con una disciplina única, compactada y desinteresada totalmente porque era a base de sacrificio, con recursos propios. Todo con un solo objetivo”, manifestó al rememorar esa época militante.

Sostiene que en esta época, que denomina de las comunicaciones, es difícil dogmatizar como en principio a la militancia, aclarando que sin embargo, las autoridades del partido tienen en su poder la potestad de hacer cumplir los mandatos.

Agrega que otro de los problemas que afectan al Partido de la Liberación Dominicana actualmente es la falta de disciplina, debido a que no se está aplicando ningún tipo de sanción a sus miembros. “Si no hay sanción la gente entiende que puede hacer y deshacer. La sanción es una medida coercitiva para que nadie se pase de la raya, hacer cosas indebidas o violentar las reglas”.

Asegura que a pesar de todo, si hay algo que el Partido de la Liberación Dominicana debe mantener por encima de lo que sea y de quien sea, es la unidad.

El país avanza institucionalmente

Héctor Severino explica que los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana han dotado a la República Dominicana de un nuevo orden jurídico e institucional. Además, de presentar una ciudad estructuralmente moderna y con una población que ha ido adquiriendo una nueva cultura.

El dirigente político y abogado refirió que en el plano jurídico existe una nueva Constitución que es bastante avanzada; un nuevo Tribunal Constitucional, el Consejo Superior de la Magistratura, el Consejo Superior del Ministerio Público y nuevos tribunales de Tierra que a su parecer se irán consolidando con el tiempo.

“Por ejemplo, algo que parece simple, pero todo el mundo antes tenía que lavar la ropa a manos, de eso nadie se recuerda; para sacar una placa de vehículo o una licencia de conducir era un día de juicio”, señala.

Agrega que quienes más notan esos cambios son los dominicanos residentes en el exterior cuando vienen al país. Añade que a esto se suma el aumento del poder adquisitivo visible en la gran cantidad de vehículos y centros comerciales.

Vida partidaria

Héctor Emilio Severino Fabián pertenece al Comité Intermedio Salvador Allende A-D1 en el que se organizó a principio de 1980 siendo apenas un mozalbete y que está ubicado en la calle Sagrario Ercira Díaz, en Villas Agrícolas, nombre en el que participó y que fue puesto en honor a la dirigente estudiantil asesinada en una protesta en la UASD en 1972.

Siendo estudiante del liceo Juan Pablo Duarte se interesó en la política motivado por su padre quien tenía una vinculación directa con Elías Wessin y Wessin en Bayaguana y compraba la revista Ahora que él leía asiduamente.

Vanguardia del Pueblo

Relata que en la década de 1980 el profesor Juan Bosch visitaba los sábados en la noche los talleres de los periódicos Hoy y El Nacional donde él laboraba como componedor, y que en una ocasión al verlo con una boina morada lo mando a buscar con su chofer Angel Moreno. Bosch lo saludó y le preguntó a qué comité intermedio pertenecía.

“Eso fue un sábado, y el lunes me visitó Julio Mojica que era el secretario general del Comité Intermedio Salvador Allende para decirme que en la Casa Nacional me querían ver.

Al llegar me recibieron Norge Botello y Euclides Gutiérrez quienes me comunicaron que Juan Bosch quería saber en base a mi experiencia cómo se podría reducir los costos para hacer Vanguardia del Pueblo porque se estaba gastando mucho dinero”, recuerda.

Expresa que le sugirió que compraran una máquina impresora marca IBM que le decían la “corre camino” y que tenía un rolo con una memoria y que se podía comprar en Puerto Rico por unos mil dólares. “Le dije que si la compraban podía tirarle el periódico o instruir a alguien para que lo hiciera, pero no se compró”.

Narra que luego Diómedes Núñez Polanco, asistente personal de Juan Bosch, lo llamó para preguntarle si podía trabajar en la composición de Vanguardia del Pueblo, que se hacía en la editora Alfa y Omega, a lo que accedió gustosamente. “Iba al PLD en un motor que tenía a buscar el material, lo componía en Alfa y Omega y luego bajaba a la UASD”.

Poblada de abril de 1984

En la poblada de abril de 1984 le dieron por muerto al encabezar una movilización de protesta por el alto costo de la canasta familiar fruto de los acuerdos arribados por el gobierno de Salvador Jorge Blanco con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Convocaron para las cuatro de la tarde a una movilización. Solo llegaron cuatro compañeros y empezaron a movilizarse en la Sagrario Díaz. Como Héctor Severino tenía mucho respeto en el barrio, la gente al verlo se integró y al cabo de un rato había más de 700 personas.

La manifestación fue interceptada por agentes de la Policía Nacional a esta salirse del área acordada fruto de la efervescencia. Los policías comenzaron a disparar a mansalva produciendo el caos de inmediato entre los manifestantes que se devolvían corriendo e internándose por los callejones.

Severino corría y no encontraba donde meterse, hasta que vio una puerta abierta que ya iban a cerrar y de un brinco entró. Se paró en una esquina de la casa y los dueños incomodo cerraron la puerta y le tiraron un colchón encima. En esas condiciones permaneció cerca de dos horas. Escuchaba las galletas, los culatazos y los militares gritando –tírenlo ahí, hasta que por la radio llamaron a esa patrulla para que se trasladara a Guachupita.

Se fueron y se llevaron los heridos y golpeados en un camión. Fruto de una confusión se regó que lo habían matado. Cuando regreso a su casa encontró la casa llena de gente y a su madre y hermana llorando.

Funciones públicas y gremial

Severino es procurador general de Corte en licencia debido a la función que ocupa como consultor jurídico del Senado de la República. Abogado, con 14 años de ejercicio como fiscal ante el Tribunal de Tierra. Ha mantenido su integridad como funcionario público y peledeísta por más 40 años.

Su desempeño profesional abarca también el área del gremialismo. Fue presidente en tres ocasiones de la corriente gremial Dignidad Jurídica en el Distrito Nacional, movimiento orientado por el Partido de la Liberación Dominicana. Presidió la Comisión Electoral para el proceso comicial del Colegio de Abogados de la República Dominicana.

Un recuerdo ingrato

Aunque dice superó ese momento, se vió obligado a hacer una pausa en su intensa militancia en el PLD por que fue víctima de una calumnia cuando se le acusó de grupista.

“Nunca he estado en grupo alguno. Mi entrega ha sido para la causa peledeísta” dijo Héctor Severino, recordando aquel día en que se le llamó para preguntarle sin pertenecía a un grupo a lo interno que desafió el liderazgo de la dirección de ese entonces y al profesor Juan Bosch.

“Sentí que me desconsideraron, sobretodo que venía de salvar la vida con los líos de abril de 1984, y por eso pedí un receso de la militancia” explicó al equipo de la multimedia del PLD que le entrevistó.

Dijo que aprovechó ese tiempo para concluir sus estudios que las múltiples responsabilidades partidarias le impedían. En poco tiempo esa diferencia se superó y me integre de nuevo al Partido, teniendo una activa participación en campaña, prestando mis servicios ya como abogado en el área electoral y en los aspectos concerniente a la seguridad, sobre todo en su zona.

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