Opinión

Si usted quiere tener éxito en su vida, debe trabajar sobre sus propósitos y hacerlo con dedicación en todo el sentido del término, tiene que ser enfático en ello para que pueda alcanzar sus metas, sumando tareas y cristalizando logros. Una forma eficaz de hacerlo, es prometiéndose metas, lo que conlleva una serie de sacrificios personales, con la finalidad de contar en el momento preciso con los recursos necesarios. Una mentalidad comedida, disciplinada y en compañía de métodos de trabajo inspirados en una mística apropiada. La Mística tiene que ver con la forma en que usted enfrenta en la cotidianidad, las situaciones y con la energía interna que alimenta las acciones en el quehacer diario. Es un comportamiento que se identifica con la alta moral, una elevación de confianza en lo que se hace y la capacidad de poder hacerlo con eficiencia y eficacia.

Pero en esta época, en donde surgen nuevas herramientas con rapidez sin precedentes- no se puede prescindir de las nuevas tecnologías de la comunicación, como una forma de apoyar nuestros propósitos en forma adecuada y situada, sobre el acontecer del Siglo XXI.

El logro debe ser personalizado, porque si deja que tus metas dependan de los demás, corres el riesgo de fracasar. Una cosa es delegar el trabajo, para lograr hacer lo que deseamos, a través de los esfuerzos de otros y otra muy distinta es, confiarnos sin controlar los procesos situaciones, midiendo niveles de riesgo. Usted no puede olvidar, que el logro puede ser acompañado de equipos, pero enfatizando en el control de los procesos –supervisando, planificando mejoras puntuales, para entonces monitorearlas eficazmente; convirtiéndose en gestor que inspecciona con el carácter que demanden las circunstancias y llegar a la evaluación de los procesos y sus responsables- con la satisfacción de ser justo en la toma de decisiones y equitativo en las calificaciones finales de actores y productos.

Nunca debe usted olvidar, que los valores son para vivirlos, no para discursarlos. Vivir la honestidad, la honradez y el trabajo duro, como requisito para disfrutar nuestros éxitos, porque la honestidad nos ayuda a tener paz interior y a disfrutar de todos los esparcimientos intrínsecos, aquellos sentimientos de felicidad y satisfacción interiores, cuando decidimos aplicarnos un escáner para vernos por dentro.

Usted debe desear comportarse honradamente en todos los procesos que le toque vivir. En ese mismo orden, el trabajo duro y continuo, bajo una planeación flexible, pero firme, hace que lo que usted conquiste sea un logro disfrutable y así pueda usted alcanzar aportes de paz interior a su existir.

Cuando le toque dirigir, no se olvide de la importancia que tiene el cultivo del talento relacional. Cuando hacemos memoria y nos adentramos en los recuerdos, para traer al presente imágenes en donde nos hemos relacionado con personalidades que han aportado bienestar emocional e intelectual, aquellos que nos han transmitido su empirismo, a través de conversaciones y trabajo de equipo, así como en momentos de esparcimiento, en donde las vivencias se convierten en aprendizajes útiles para la vida. En tal razón, haga de su toma de decisiones, momentos para recordar sin nostalgias de errores cometidos e imprudencias que marcarán negativamente la vida de alguien. Busque ser recordable en positivo, aunque al decidir sobre terceros, tenga usted que perjudicar a otros, pero siempre con la altura, la decencia y la equidad que la ética demanda.

Guardar recuerdos agradables hacia aquellos individuos con que nos cruzamos en el camino de los acontecimientos de la vida laboral, académica, cultural o intelectual, deben ser asuntos gratos, satisfactorios y dignos recuerdos a niveles de emulación paradigmática.

Trate de personalizar su éxito, a través del cultivo de una marca que genere autoconfianza en los que le acompañan, porque usted sabe entenderles y busca promover lo mejor de cada miembro de su organización. Sea un líder orientativo, pero ayude a pensar con independencia de criterio.

Busque ser honesto y transparente, no existe mejor remedio para el sueño placentero en las noches de soledad. Crea firmemente en los que le acompañan, aunque sufra decepciones, sea un ejemplo de empatía y facilite oportunidades a los demás.

Trate de ser justo al compensar los esfuerzos y comprenda situaciones en que los demás fallan. Sea un líder educador, formador de actitudes por encima de aptitudes, haga de su trayectoria algo digno de recordar.

Trate de aficionar a los que le acompañan sobre sus formas de ser y actuar. En fin, sea auténtico siempre y marque la diferencia en cada uno de sus actos. Esta es una forma simple, pero muy eficaz para personalizar el éxito.

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