Economía

Cepal aconseja expandir espacios fiscales en Latinoamérica y Caribe

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recomendó a los países de la región expandir sus espacios fiscales para sostener el financiamiento de las políticas sociales de protección a los ciudadanos.

Junto con las urgentes tareas asociadas al crecimiento y a la diversificación productiva con innovación, los estados deben procurar mayores ingresos para costear las políticas sociales, recalcó la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.

Se trata, refirió, un asunto apremiante en el contexto de las profundas transformaciones del mundo del trabajo, la transición demográfica y la intensificación de las migraciones.

“Apostamos a un nuevo régimen de bienestar que debería fundamentarse en unas finanzas públicas que transiten desde el actual rol de manejo de crisis hacia uno que esté orientado al desarrollo”, insistió la funcionaria, al intervenir en el XXXVII período de sesiones de la Cepal, cuyos intercambios transcurren en la Habana.

Según la agencia de Naciones Unidas, es preciso contar con sistemas tributarios progresivos y suficientes e incrementar la inversión pública y el gasto social para la universalización de bienes públicos.

Hace falta una macroeconomía para el desarrollo, que busque preservar la estabilidad real y la estabilidad financiera mediante políticas contracíclicas capaces de proteger el papel dinamizador de la inversión pública, indicó la experta.

Latinoamérica y el Caribe requieren también una decidida lucha contra la corrupción tanto en la esfera pública como privada, añadió.

“Si pagar impuestos es un deber, fiscalizar el gasto público es un derecho fundamental”, por tanto, opinó, resulta necesario establecer reglas fiscales globales para erradicar la transnacionalización de la evasión y elusión tributarias y acabar con el esquema de privilegios fiscales a escala mundial.

Además, el incremento de las tasas de inversión en el área continúa siendo “una tarea pendiente”; en particular, los niveles de la formación bruta de capital fijo siguen por debajo de los niveles registrados en otras partes del mundo, evaluó.

Como promedio, argumentó, el indicador se ubicó en torno al 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en las dos últimas décadas, mientras en Asia oriental alcanzó proporciones del 26 al 28 por ciento del PIB.

“Ya no podemos ignorarlo, la brecha en crecimiento entre estas dos regiones se encuentra estrechamente ligada a esta brecha en materia de inversión”, sentenció.

Aunque existen mejores perspectivas de crecimiento del PIB mundial, el escenario internacional tiene ante sí el peligro de una eventual confrontación comercial entre los principales actores económicos globales, aunado al retorno de políticas más proteccionistas, alertó.

Debemos repetir, resumió, una afirmación dolorosa e indignante: sin ser la más pobre, América Latina y el Caribe continúa siendo la región más desigual del mundo.

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