Opinión

La carta remitida por el presidente Danilo Medina al Congreso Nacional, en la que sugiere abocarse a un diálogo que permita una salida de consenso al desacuerdo que existe para la aprobación de la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, es considerada como “una luz detrás del túnel” para salvar la situación.

Con algunas excepciones, la mayoría de la dirigencia política del país, los más connotados sectores de la población (iglesias, sociedad civil, empresariado y otros) expresaron su respaldo al contenido de la misiva presidencial, incluyendo al tres veces ex presidente de la república, doctor Leonel Fernández.

El doctor Fernández (presidente del Partido de la Liberación Dominicana, PLD) respaldó la propuesta al pronunciar una alocución por televisión, tan pronto se hizo pública la carta del mandatario con la convocatoria a diálogo para encontrar “un consenso” que permita viabilizar la aprobación de la Ley de Partido.

El ex presidente es uno de los principales abanderados de la tesis de que no se puede imponer a todos los Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos una sola forma de escoger a sus candidatos a las diferentes posiciones electivas, sino que cada entidad tiene la libertad de hacerlo como lo establezcan en sus estatutos.

El proyecto de ley de partido sometido al Congreso por la Junta Central electoral, fue aprobado por el Senado de la República en dos lecturas consecutivas, enmendado para establecer que las referidas entidades políticas tengan que celebrar primarias abiertas y simultaneas, entre otras disposiciones de carácter obligatorio.

“Primarias abiertas y simultaneas” ha sido el elemento convertido Manzana de la Discordia, generando controversias que no han podido ser salvadas por los miembros de la Cámara de Diputados, donde ahora se encuentra estancado el proyecto.

Tecnicismos legislativos así como mayoría congresual en las cámaras, a favor de una u otra posición, han mantenido una tensión en el Congreso que se ha extrapolado a toda la colectividad nacional.

Es la razón por la que el presidente Danilo Medina remitió la carta en la que sugiere dialogar para encontrar un punto de avenencia, y que se apruebe de una vez y por todas, la ley que regirá a los Partidos, Agrupaciones y Movimientos políticos.

El procedimiento

El procedimiento que ha de seguirse para lograr el propósito deseado por todos, se presenta ahora como el principal asunto a resolver, pues aunque “en el fondo” todos están de acuerdo en que hay que arribar a una conclusión, primero tendrán que ponerse de acuerdo “en la forma” en que habrán de hacerlo.

El dirigente político de oposición, Luis Abinader, saludó la iniciativa del presidente Medina, y consideró importante que la misma abarque también la Ley Electoral.

Varios diputados que se han pronunciado a favor de la propuesta de diálogo para el consenso hecha por el presidente Medina, explican sin embargo, que de acuerdo a la Constitución de la República, ya que el proyecto en cuestión salió del Senado de la Repúblicas, los senadores que integren alguna comisión con los diputados para discutir la pieza, solo podrán participar, pero no votar.

Entre los miembros de la Cámara Baja que expusieron sobre ese particular figuran Demóstenes Martínez, Alfredo Pacheco, Víctor D Aza y otros, quienes dijeron que se hace necesario respetar la Constitución y el Procedimiento del Hemiciclo cameral.

“Después que el Senado conoció y aprobó el proyecto lo envía a la Cámara de Diputados, en virtud del artículo 99 de la Constitución de la República”, expresó D Aza, al tiempo de agregar:

“Ya es imposible cambiar el procedimiento, porque el proyecto está trabado para el trema de que pueda conformarse una comisión bicameral. Jurídicamente no, pero políticamente, si”.

El presidente de la Cámara de Diputados, Rubén Maldonado, también considera que es viable la conformación de una Comisión Bicameral para manejar la situación.

Abogados constitucionalistas que han sido consultados sobre esta situación, consideran que realmente “se puede”, sin violentar preceptos constitucionales ni las leyes de la república, ni tampoco el procedimiento de la Cámara de Diputados.

El doctor Namphi Rodríguez, por ejemplo, estima que el Congreso no está imposibilitado constitucionalmente, y tampoco por el reglamento de la Cámara Baja, para conformar una Comisión Bicameral.

Y aunque el Senado de la República se ha desapoderado del proyecto de ley de partidos, constitucionalmente no les es prohibido a ambas cámaras conformar la comisión que se requiera.

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