Economía

Bajan flujos globales de inversión extranjera directa

Los flujos globales de inversión extranjera directa (IED) cayeron 23 por ciento en 2017 y el pronóstico para este año tampoco resulta halagüeño, indicó hoy un organismo internacional.

A juicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, en inglés) la tendencia negativa denota la desaceleración de ramas productivas y en cadenas mundiales de valor.

En 2017, precisó el reporte, las IED sumaron 1,43 billones de dólares, lo que significó un retroceso frente al saldo de 1,87 billones de dólares en 2016.

La presión a la baja sobre la IED y la desaceleración de las cadenas de valor mundiales constituyen una gran preocupación para los responsables de formular políticas en todo el orbe, especialmente en los países en desarrollo, consideró el secretario general de la Unctad, Mukhisa Kituyi.

Al decir del experto, resulta evidente la necesidad de invertir en activos productivos para lograr el desarrollo sostenible en las naciones más pobres.

El valor de las adquisiciones transfronterizas (fusiones y adquisiciones) bajó un 22 por ciento en 2017, pero no solo disminuyeron esos grandes negocios corporativos que ayudaron a inflar las inversiones extranjeras directas en 2016, observó el informe.

Para 2018, notificó la Unctad, se prevé que los flujos de IED aumenten solo de forma marginal y permanezcan por debajo del promedio de los últimos 10 años.

La ampliación de las actuales tensiones comerciales podrían afectar negativamente la colocación de capitales en cadenas de valor mundiales, mientras resulta previsible que las reformas tributarias en Estados Unidos también incidan en los patrones de inversión global.

De acuerdo con el análisis, la tendencia negativa de las IED responde en gran parte al descenso de las tasas de rendimiento promedio de las inversiones, que pasaron de 8,1 por ciento en 2012 a 6,7 por ciento el año anterior.

El retorno de la inversión está disminuyendo en todas las regiones, con las caídas más pronunciadas en África, América Latina y el Caribe, acotó el documento, que alertó sobre el efecto negativo sobre las proyecciones a largo plazo.

De conformidad con el diagnóstico, las IED siguen siendo la mayor fuente externa de financiación para las economías en desarrollo, al, representar, como promedio, un 39 por ciento del total de las finanzas entrantes en esos territorios.

La merma se hace más notable en los países menos adelantados, confirmó la evaluación.

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