Hablan los hechos

Plan nefasto contra el PLD y su gobierno

El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, denunció el pasado mes, estando en Roma, lo que considera recrudecimiento de la ofensiva conservadora en América Latina para eliminar los partidos progresistas con vocación de poder, los que ubicó en la izquierda política.

Hace unos años -dijo- advertimos de una restauración conservadora después de más de una década, de grandes avances, justicia social, promoción de la equidad, crecimiento económico, prosperidad, salieron de la pobreza 92 millones de latinoamericanos, la derecha venía con mucha fuerza, organizada, con nuevas estrategias, eso lo dijimos en el 2012.apuntó el ex mandatario

“Nos quedamos cortos” dijo Correa porque lo que se está viviendo es un segundo Plan Cóndor, haciéndonos recordar aquella operación de exterminio de dirigentes y militantes de izquierda en la década de 1970.

El Plan Cóndor fue un esquema de acciones de inteligencia diseñado y coordinado por los servicios de seguridad de las dictaduras militares de Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay, en colaboración con la CIA de Estados Unidos, para aniquilar a la izquierda opositora durante la década de los 70, en plena Guerra Fría.

La Operación Cóndor dejó tras de sí cientos de víctimas: torturados, asesinados y desaparecidos, especialmente guerrilleros –o sospechosos de serlo– del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) de Chile, el Ejército Revolucionario del Pueblo de Argentina o los Tupamaros Uruguay. A República Dominicana llegaron también los tentáculos de este plan con la actuación de bandas armadas paramilitares que implantaron el terror, muertes violentas y apresamientos por cuestiones ideológicas.

El actual plan no necesita torturar, desaparecer personas y asesinar, sino que se basa en “matar la honra de las personas”, explicó Rafael Correa.

Méritos y honras son tirados al suelo mediante calumnias, divulgación de mentiras, judicializando la política, que es la estrategia más socorrida.

Es una corriente internacional con un primer objetivo: desacreditar el liderazgo político y los jefes de Estado o de gobierno que sintonizan con la población.

De llevar la política al terreno judicial se ha pasado a politizar la lucha contra corrupción, afectando sin sustentos jurídicos personalidades, dirigentes y militantes de los partidos políticos que abrazan el progresismo.

Los ejemplos están ahí como Dilma Roousseff y Lula da Silva, en Brasil, y el expediente instrumentado contra el propio Rafael Correa en Ecuador, para solo mencionar dos casos.

Secuestro de la verdad y deformar los hechos

En las acciones estratégicas se procede a secuestrar la verdad, deformar los hechos lo cual confunde a mucha gente, que llevó a que Correa comentara en las declaraciones citadas que “uno de los argumentos es la supuesta lucha contra la corrupción, que en realidad se ha convertido en un instrumento de persecución de dirigentes de izquierda.

En casi todos los casos de acusaciones en Latinoamérica se inicia con unas divulgaciones masivas de un hecho real o simplemente inventado o totalmente descontextualizado.

Por cierto, llamó la atención en la pasada semana la profusión de enfoques periodísticos sobre las acusaciones a los imputados en los supuestos sobornos de la constructora Obdebrecht, descubriendo que detrás de esa acción estaba una empresa de relaciones públicas y trabajos periodísticos propiedad de un reconocido adversario del PLD y de sus gobiernos.

Incluso circuló en las redes sociales los nombres de dos connotados comunicadores, muy conocedores del oficio de manejar campañas, a quienes se involucra en colocar en Wikipedia una falsa información, que posteriormente se divulgó en un periódico digital para afectar un dirigente del PLD.

También se puede incluir en este paquete el trato dado por un veterano director de prensa de una televisora, quien escribió con sarcasmo e ironía un artículo contra uno de los imputados por la Procuraduría General de la Republica en el expediente de Obdebrecht, condenándolo, cual si se tratara de un juez en estrado.

Esquema para el descredito

Siguiendo las acusaciones y casos latinoamericanos se comprueba que primero se escoge una cabeza a quien tipifican como el principal responsable, bombardeándoles desde el litoral mediático

Posteriormente acuden a la justicia seleccionando jueces y procuradores fiscales a los que logran atemorizar con el cuco del descredito.

Estos actores de la justicia sólo toman las notas de los comentarios y enfoques periodísticos que responden a la manipulación en contra del blanco seleccionado.

En República Dominicana el propósito es hacer colapsar al Partido de la Liberación Dominicana, sus gobiernos y sus dirigentes, para presentar determinados líderes como redentores y abanderados de la lucha contra la corrupción.

Es un razonamiento claro que tiene que entenderse en la militancia y dirigencia de la más exitosa organización política de Republica Dominicana, el PLD.

El objetivo fundamental es corroer la organización, fraccionar sus filas y sembrar la desunión para que se actué contrario al principio fundamental que guía el Partido creado por el Profesor Juan Bosch, la Unidad Partidaria

Si se quiere preservar la unidad del Partido, en donde ha estado la clave de los triunfos, se debe actuar “con prudencia, sin dejarse llevar de las pasiones que lo que hacen es exacerbar los ánimos que inducen a la generación de conflictos” como expresara en unas declaraciones de fin de semana, el ex vicepresidente Rafael Alburquerque.

Quien se respete y sostenga fidelidad y compromiso con el Partido de la Liberación Dominicana debe evitar a toda costa situaciones y hechos que generen confrontaciones que resultaren fatales a la organización.

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